Share This Article
“Tres Espermatozoides” plantea un tema actual: los nuevos modelos de familia y los acuerdos que los hacen posibles
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
La comedia Tres Espermatozoides, escrita por el dramaturgo español Juan Carlos Rubio y dirigida por el boricua Raúl Rivera —residente en Nueva York— se presentó por primera vez en Puerto Rico en el Teatro Tapia del Viejo San Juan, en tres únicas funciones. La producción de Coquí Theater llegó desde la escena neoyorquina para compartir esta propuesta con el público local y marcó, además, la primera ocasión en que la compañía la realizó con este elenco femenino.
Aunque la sala no estuvo llena, el público presente estuvo muy involucrado. Las risas surgieron con naturalidad y los aplausos acompañaron los momentos más efectivos del montaje. Se sentía un público dispuesto a dejarse llevar por la comedia, pero también atento a los giros del conflicto.
La obra parte de un punto sencillo: tres mujeres, amigas desde hace años, que comparten el deseo de ser madres. Pero el texto no se queda en la anécdota del reencuentro ni en la idea romántica de la maternidad. Lo que realmente impulsa la historia es la decisión concreta de buscar un donante conocido y organizar el proceso como un acuerdo entre adultos. Ahí comienza el verdadero conflicto.
La pregunta no es solo quién será el donante, sino qué implica integrar a otra persona en una decisión que parecía privada. Lo que en teoría suena organizado y racional empieza a enfrentarse con emociones, celos, expectativas y pequeñas tensiones que van surgiendo entre ellas. La comedia funciona precisamente en ese choque entre lo planificado y lo imprevisto.
El texto de Rubio mezcla situaciones absurdas con momentos de verdad emocional. Hay humor directo —incluso físico por momentos— pero también escenas en las que los silencios y las miradas revelan más que los diálogos. La maternidad aquí no se plantea como deber, sino como elección, y esa elección exige asumir consecuencias.
María Cotto marca su regreso a las tablas en Puerto Rico con seguridad y una presencia escénica sólida. Su interpretación mantiene el equilibrio entre el humor y los momentos más sensibles de la obra. Sostiene el tono con claridad y aporta experiencia a la dinámica grupal. Rita Ortiz, por su parte, asume uno de los roles más abiertamente cómicos del montaje. Su personaje, influenciado por la mezcla de bebida y yerbas medicinales, genera varios de los momentos más divertidos de la noche. Ortiz trabaja bien el ritmo, el cambio de energía y la soltura física, logrando que el humor no se sienta forzado. Sus intervenciones alivian la tensión cuando el conflicto empieza a escalar, pero sin desconectarse de la historia


Belange Rodríguez construye un personaje más tenso, con conflictos arrastrados del pasado entre las amigas. Esa historia previa se percibe en escena. Su actuación aporta firmeza y profundidad al grupo, pues es desde su resistencia y sus reservas que surgen varias de las discusiones más intensas. Rodríguez maneja bien esa línea entre dureza y vulnerabilidad, evitando que el personaje se perciba plano. La química entre las tres es uno de los puntos fuertes del montaje. Las diferencias de carácter no rompen la unidad; al contrario, la enriquecen. Cada actriz ocupa un espacio claro dentro del trío, y eso mantiene el equilibrio en escena.
Yorman Ostos, además de formar parte del elenco, diseñó la escenografía. Su personaje aporta dinamismo y activa varios de los enredos. En escena funciona como un elemento de movimiento constante, generando situaciones que elevan el conflicto sin romper el ritmo general.
La dirección de Raúl Rivera apuesta por un montaje ágil y directo. No hay exceso de elementos escénicos; el foco está en el texto y en las relaciones entre personajes. Rivera también asumió el diseño de sonido e iluminación, lo que refuerza el carácter de compañía del proyecto. La asistencia de dirección estuvo a cargo de María Antonia Cruz y las artes gráficas fueron realizadas por Omaris Núñez. Varios miembros del equipo asumieron más de una responsabilidad, evidenciando un trabajo colaborativo que sostiene la producción.
Más allá de las carcajadas, Tres Espermatozoides plantea un tema actual: los nuevos modelos de familia y los acuerdos que los hacen posibles. La obra no pretende dar respuestas definitivas, pero sí muestra que cuando las decisiones se toman en conjunto, también se comparten las consecuencias y que consecuencias. Es una comedia ligera en tono, pero con suficiente contenido para que el público salga comentando algo más que los chistes.
La producción despide su paso por la isla hoy domingo a las 4:00 p.m. en el Teatro Tapia del Viejo San Juan.
