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“Prometea Cansada” no narra, fragmenta: es un manifiesto que sacude la conciencia del espectador
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Ilia Ballester, para Pride Society Magazine
En este caso la actriz, escritora, performera, productora y profesora Teresa Hernández, invita al público a vivir una experiencia totalmente inmersiva y transdisciplinaria. Es una contemplación de ambos lados de la moneda, en la era del emprendimiento y la sociedad hiper-estimulada. El Teatro Victoria Espinosa se convierte en el lugar idóneo para presentar Prometea Cansada; debido a su mágico espacio experimental y con una altura suficiente para contemplar todo lo que está puesto en escena. Prometea Cansada es una pieza dirigida, conceptualizada e interpretada por Teresa Hernández. Bajo la producción general de Enfocarte, Inc. esta obra es parte de la Primera Edición de Residencias Artísticas del Programa de Artes Escénicas del Instituto de Cultura Puerorriqueña (ICP), enmarcada dentro del Festival de Teatro Puertorriqueño del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Contó con la dirección técnica de Juan Fernando Morales y la asistencia de producción de Leilani Rodríguez.
El texto es uno profundo con mucha teoría en filosofía psicológica de Byung- Chun Han, con su teoría de que el cansancio no es por algo físico o de salud, sino por la auto-explotación en la era del rendimiento; y Michel Foucault con sus relaciones de poder y saber en el emprendimiento. Tiene influencias de escritores tales como Kafka y Clarice Lisepector. Es un libreto de la autoría de la artista con un trasunto en cuanto a imágenes y personajes, sacados de diversos géneros literarios.
Prometea (Teresa Hernández) encarna a una artista que se ha rendido ante las exigencias de la sociedad neoliberal, esa que solicita que su gente sea emprendedora, viva el positivismo tóxico, se autogestione, cumpla con la responsabilidad de pago de impuestos, no tenga hora de descanso… llegando a la auto-explotación. Es la mujer artista que decide renunciar para contemplar lo innombrable y lo que le aqueja porque ya llegó a su límite.



Lázara (Teresa Hernández) es una vecina cubana que no se rinde. Es una mujer que va a todas, es la cuidadora, la que carga con el complejo de salvadora. Lázara invita a propiciar el encuentro, a romper con el silencio. Es la que cree en el potencial de su amiga Prometea. Lázara es la que se adapta a los cambios, la que conoce todo lo que pasa a su entorno; la que se creería que posee una inteligencia emocional más alta. Es lectora de estados anímicos, hacedora de diversas disciplinas y la que a su vez carga con un peso de soledad.
El vestuario de Prometea fue uno muy práctico para lo que se pretendía, diseño de patrón de Aris Mejías y costura por Miriam Santiago. Sirvió de espiral y le permitió al personaje desplazarse por el espacio y mostrar sus dotes en el movimiento corporal. El vestuario de Lázara, uno estrafalario, único y sinigual. Cabe destacar que lo que le dio vida al personaje de Lázara, no solo fue la excelente dramatización, sí no el uso de un atuendo muy especial en su cabeza y en los corsé de la autoría, de Freddie Mercado. El atuendo de la ujier, pianista y vecina fue uno gótico perfecto para el preludio inicial, la invitación a la corte como en los tiempos griegos y la compañía en escena.
La escenografía fue una manimalista y funcional. Absolutamente todo lo puesto en escena tenía una razón de ser, a cargo de Juan Fernando Morales y de Teresa Hernández. La iluminación fue una sencilla, en la que predomina la luz amarilla, proveyendo un espacio de intimidad, de reflexión y de contemplación. La dirección técnica y diseño de luces estuvo a cargo de Juan Fernando Morales. El sonido, el audio y vídeos estuvieron bien logrados. El ambiente sonoro y sonidos de ambiente fue conceptualizado por Eduardo Alegría. Hubo sonidos adicionales a cargo de Jorge Castro. El maquillaje estuvo excelente, aunque natural, nos muestra una Prometea “casi como criatura de Frankenstein”, es decir, que aterra, que está totalmente claudicada y sucumbe en su cansancio. A su vez ofrece una naturalidad para que luego Teresa caracterice otro personaje.
La música fue una exquisitez, llevaba el ritmo y la atmósfera de la pieza con cada uno de sus acordes. Estuvo a cargo de la pianista, cantautora y compositora Alexandra Rivera. Los efectos especiales estuvieron excelentes, desde el sonido del piano para concretar una atmósfera, generar suspenso, melancolía, reminiscencia. La utilería fue una pertinente, bastante fácil de manipular y de cargar. El diseño de programa, promoción estuvo a cargo de Leilani Rodríguez
El público fue uno excelente, dispuesto a entrar en el juego y a romper la cuarta pared. Desde el inicio se escuchaba la voz de Mickey Negrón, el actor y performero, quien a su vez era público decir: “esto promote como todo lo de la Teresa”. Dentro del público también se encontraban miembros importantes del teatro puertorriqueño tales como: Mariana Quiles, miembros del Teatro Público, actores del colectivo de Teatro Breve. Estudiantes del Departamento de Drama y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras (UPR) y la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce (USC)
Esta pieza, no es una obra como cualquier otra. Se cuenta por fragmentos, es un manifiesto que persuade y no necesariamente pretende contar una historia. Es una crítica hacia el estado, las industrias y la sociedad del rendimiento. Aunque no se relaciona con el Mito de Prometea, vemos en escena a una artista que no se rige bajo los estándares normales. Es una artista transdisciplinaria que trasciende y que renuncia para al fin ser libre de las exigencias del estado neoliberal. Es una pieza para un público con capacidad de pensamiento crítico, que quiera salirse de la loseta y desee adentrarse en todo aquello que no nos cuentan. Enhorabuena Teresa, gracias por regalarnos tu arte, por invitarnos a la consciencia, por el juego simbólico y por activar la imaginación insertando el germen para entender la sociología dentro de las exigencias del estado, el mercado y la sociedad.
Al público que tenga interés de ir a ver la pieza, quedan muy pocos boletos para la función de hoy domingo, 28 de septiembre de 2025 a las 4:00 p.m. en el Teatro Victoria Espinosa. Para boletos en TicketCel.com y en la boletería del teatro.
