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Es una propuesta ambiciosa, con un trabajo técnico y actoral sólido, aunque su estructura fragmentada no siempre permite que todas sus ideas alcancen la misma fuerza
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
En función de estreno, la obra Out of Stock: Sin inventario, de Isabel Ramos, se presentó en la Sala Experimental Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes de Santurce, bajo la producción de Ágora Teatro y la dirección de Christian Nieves. La propuesta parte de una idea clara: usar un supermercado como reflejo de un país donde la crisis ha dejado de ser excepción para convertirse en lo normal.
Desde ahí, la obra recorre distintas realidades marcadas por el cansancio, la frustración y la necesidad de seguir adelante. Tal como plantea la autora, no se trata solo de escasez de productos, sino también de un desgaste más profundo, del cuerpo y del ánimo.
La estructura no sigue una historia lineal. En su lugar, la pieza se divide en múltiples escenas cortas que presentan distintas situaciones: una familia, empleados, los dueños del supermercado y otros personajes. Todo se arma como un conjunto de momentos conectados por tema, aunque no siempre con la misma fuerza.
En la parte técnica, la obra logra algunos de sus aciertos más evidentes, apoyando el trabajo del elenco. La escenografía, construida con cajas y elementos de supermercado, es creativa y funcional. Los cambios de escena son constantes, pero se realizan con rapidez, lo que ayuda a mantener el ritmo. A pesar de la gran cantidad de utilería, el movimiento escénico fluye con efectividad.
La producción, a cargo de la propia Isabel Ramos, logra sostener una propuesta compleja. La regiduría de escena de Sofía Bonilla resulta clave para que todo funcione con precisión, especialmente en una obra con tantos cambios. La iluminación de Jorge Rodríguez define bien los espacios, mientras que el vestuario de Zacharie Rosa y la utilería de Brianna Rivera apoyan la constante transformación de personajes y ambientes.
Las proyecciones en video aportan mucho a la experiencia, con un trabajo visual bien logrado que, por momentos, amplía el alcance de la puesta en escena. La dirección, a cargo de Christian Nieves, aprovecha bien el espacio y el movimiento, logrando que la acción fluya en una sala con público en tres lados.
El elenco —Cristina Sesto, Modesto Lacén, Laura Isabel Cabrera, Héctor Enrique Rodríguez, Bryan Lebrón, Giancarlo Silvagnoli, Viviana Calderón y Dianne D’Oleo— realiza un trabajo sólido. Con intérpretes de amplia trayectoria y otros más recientes en escena, la propuesta mantiene un nivel actoral parejo. Cada actor asume entre tres y cuatro personajes, con cambios rápidos y claros, sosteniendo la coherencia dentro de una estructura exigente. Se percibe un buen trabajo en equipo.




Dentro de ese conjunto, destacan momentos como la escena del conductor de Uber, en la que Héctor Enrique Rodríguez logra transmitir con claridad el mensaje central de la obra. A esto se suman las participaciones especiales de Orlando Rodríguez y Guisseppe Vázquez en las secuencias proyectadas, que amplían el universo de la pieza.
En cuanto al texto, la obra presenta muchas ideas e imágenes. Esa riqueza temática es uno de sus mayores atractivos, aunque la cantidad de escenas y cambios hace que, por momentos, el conjunto se sienta disperso y no todas las historias alcancen el mismo nivel de desarrollo. Algunas conectan con más fuerza que otras, lo que afecta la uniformidad de la experiencia. El público —en una sala casi completamente llena— se mantuvo atento, dejando escuchar algunas risas ante ciertas exageraciones del libreto.
También puede resultar retante para parte del público el uso de una escena completamente en inglés. En un contexto mayormente hispanohablante, esta decisión puede crear cierta distancia. Como alternativa, pudo haberse trabajado el acento norteamericano manteniendo el vocabulario en español.
Otro elemento que llama la atención es el uso de música conocida, que aporta familiaridad y apoya algunos momentos de la acción.
Out of Stock: Sin inventario es una propuesta ambiciosa, con un trabajo técnico y actoral sólido, aunque su estructura fragmentada no siempre permite que todas sus ideas alcancen la misma fuerza. Aun así, deja imágenes y momentos que conectan, y plantea preguntas sobre una sociedad donde la escasez va mucho más allá de lo material.
La obra continúa en la Sala Experimental Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes de Santurce, con funciones hoy viernes, mañana sábado a las 8:00 p.m. y domingo a las 4:00 p.m. Boletos disponibles en PRTicket.
