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El elenco funciona como un conjunto bien engranado, cada intérprete aporta con claridad a la dinámica del grupo y al ritmo de la comedia
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Tras el rotundo éxito de sus primeras funciones en noviembre, coincidiendo con la temporada de Acción de Gracias, Friendsgiving: La última cena volvió a la Sala René Márquez del Centro de Bellas Artes de Santurce para una función extra y final en San Juan antes de llevar su humor a Mayagüez en febrero.
La comedia, escrita y dirigida por Carlos Vega, parte de una cena de Acción de Gracias organizada por una pareja anfitriona que invita a sus amigos, dos matrimonios más, a compartir una velada aparentemente inofensiva. Lo que comienza como un encuentro casual, lleno de bromas y confidencias, va tomando otro rumbo cuando salen a la luz secretos, relaciones cruzadas y verdades que alteran el equilibrio entre las tres parejas. Aunque el escenario y la decoración nos sitúan en las fiestas de Acción de Gracias, la esencia de la obra es tan fluida y universal que esta cena podría suceder en cualquier época del año.
El elenco funciona como un conjunto bien engranado, cada intérprete aporta con claridad a la dinámica del grupo y al ritmo de la comedia. La química entre los actores sostiene los enredos y permite que los conflictos se desarrollen con naturalidad y buen ritmo escénico. Resulta especialmente interesante la participación de Franco Micheo, quien hace aquí su debut en el teatro. Su integración al elenco se siente natural y fluida, sosteniendo con solidez su presencia escénica dentro de una pieza que exige atención constante y respuestas en el momento justo.
Completan el elenco Norwill Fragoso, Jasond Calderón, Naymed Calzada, Luis Ponce e Ivonne Orsini, quienes manejan con soltura los cambios de tono y mantienen la energía de la obra de principio a fin.
Durante esta última función, la improvisación tuvo un papel inesperado. Un apagón interno del Centro de Bellas Artes dejó la sala a oscuras por unos seis o siete minutos, y el elenco convirtió ese momento en una fiesta de ingenio. Norwill Fragoso y sus compañeros en ese momento en escena pidieron al público que encendiera las luces de sus celulares, integrando esa ruptura de la cuarta pared como si fuera parte del show. También lidiaron con una puerta corrediza rebelde, improvisando con soltura y logrando que el público creyera que todo era parte del guion.

La dirección de Carlos Vega apuesta por la claridad y el ritmo, permitiendo que las situaciones se desarrollen de forma natural. La puesta en escena se apoya en una escenografía funcional diseñada por José Manuel Díaz, que recrea el ambiente íntimo de una cena entre amigos y facilita el movimiento fluido de los actores. El diseño de luces de Enrique Benet acompaña adecuadamente los distintos estados de ánimo de la obra.
El vestuario, a cargo de Abigail Vargas, refuerza la personalidad de cada personaje y aporta verosimilitud al contexto cotidiano de la historia. El maquillaje de Carlos Muñoz y el trabajo de utilería de Flor Marina y Wilberto Ortiz complementan el universo visual de la pieza de manera efectiva. La regiduría y asistencia de dirección de Cristina Robles, junto al equipo de producción encabezado por Glorimar Rodríguez para Molusco LLC, sostienen una propuesta ordenada y bien ejecutada.
Friendsgiving: La última cena se despidió de San Juan con risas, aplausos y un público encantado, dejando una experiencia entretenida y cercana, que invita a reírse de esas reuniones donde, entre amigos, nunca todo está tan bajo control como parece. Una comedia ligera pero honesta, que encuentra su fuerza en lo reconocible de sus conflictos y en el trabajo sólido de su elenco.
No olviden estar pendientes a las funciones en Mayagüez, los días 7 y 8 de febrero de 2026, porque esta comedia promete seguir conectando con el público en cada escenario.
