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Un juez federal vuelve a declarar inconstitucional la ley de Texas que restringe estos espectáculos y advierte que su alcance podría afectar expresiones artísticas mucho más allá de las presentaciones “drag”
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Víctor H. Navas, para Pride Society Magazine
Un juez federal volvió a bloquear la ley de Texas utilizada para restringir espectáculos drag en presencia de menores, al determinar que sus disposiciones violan la libertad de expresión protegida por la Primera Enmienda y son tan amplias y ambiguas que podrían alcanzar numerosas presentaciones artísticas que no son obscenas ni ilegales, según informes de prensa.
La decisión del juez federal David Hittner coloca nuevamente en suspenso la SB 12, aprobada en 2023 y firmada por el gobernador Greg Abbott en medio de una ola de iniciativas legislativas dirigidas a regular espectáculos drag en varios estados. Aunque la versión final de la ley no menciona expresamente la palabra drag, sus disposiciones establecen restricciones para determinadas presentaciones consideradas sexualmente orientadas cuando se realizan frente a menores o en espacios públicos.
Hittner concluyó que la legislación constituye una restricción inconstitucional de la expresión y que algunas de sus definiciones son demasiado vagas para permitir que artistas, productores y establecimientos puedan determinar con claridad qué conducta estaría prohibida.
La sentencia representa un nuevo capítulo en una batalla judicial que comenzó prácticamente desde la aprobación de la medida y que ya ha pasado por el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito.
Una ley bajo disputa desde 2023
La SB 12 fue aprobada por la Legislatura de Texas en 2023 y originalmente debía entrar en vigor el 1 de septiembre de ese año. La legislación establecía sanciones contra negocios que permitieran determinadas presentaciones frente a menores y contemplaba multas de hasta $10,000 para establecimientos, además de posibles cargos criminales contra artistas.
Organizaciones LGBTQ+ y grupos vinculados a espectáculos drag impugnaron rápidamente la legislación. Entre los demandantes estuvieron The Woodlands Pride, Abilene Pride Alliance y 360 Queen Entertainment.
En septiembre de 2023, Hittner emitió una orden judicial permanente que impedía la aplicación de la ley. En aquella ocasión determinó que la medida discriminaba según el punto de vista expresado y que su lenguaje era excesivamente amplio y constitucionalmente vago. Texas apeló.
El Quinto Circuito posteriormente revocó la orden y devolvió el caso al tribunal de distrito con instrucciones de concentrar el análisis en las reclamaciones de 360 Queen Entertainment. La decisión permitió además que la ley entrara en vigor mientras continuaba el proceso judicial.
Ahora Hittner volvió a concluir que, incluso bajo los parámetros establecidos por el tribunal apelativo, la SB 12 no supera el escrutinio constitucional.

Más allá del drag
Uno de los principales problemas identificados por el tribunal es el alcance de las actividades que podrían quedar cubiertas por la legislación. La ley busca regular determinadas presentaciones que incluyen desnudez o conducta sexual y que apelan a lo que describe como un interés lascivo en el sexo. Para Hittner, esas categorías pueden alcanzar espectáculos que contienen elementos sensuales o eróticos, pero que no llegan al nivel de obscenidad que permitiría restringirlos constitucionalmente.
Entre los ejemplos utilizados durante el análisis aparecen una gimnasta utilizando un leotardo o una cantante con un vestido escotado. El tribunal señaló que una interpretación amplia de la legislación podría colocar este tipo de expresiones dentro de los parámetros establecidos por la ley.
La discusión resulta importante porque la Primera Enmienda no protege únicamente expresiones consideradas convencionales o apropiadas por la mayoría. Determinadas expresiones artísticas mantienen protección constitucional aunque contengan elementos sexuales o resulten ofensivas para algunos sectores, siempre que no alcancen la definición legal de obscenidad.
Hittner también encontró problemas con el concepto de interés lascivo en el sexo utilizado por la legislación. Según el juez, el término no está adecuadamente definido dentro de la ley de Texas y carece de un significado ordinario suficientemente preciso para que una persona pueda determinar de antemano qué tipo de presentación podría exponerla a sanciones.
Esa falta de claridad, concluyó, convierte la legislación en inconstitucionalmente vaga y plantea además problemas bajo la cláusula de debido proceso de la Decimocuarta Enmienda.

¿También Dolly Parton?
Uno de los ejemplos más llamativos utilizados por Hittner para ilustrar el alcance potencial de la legislación fue Dolly Parton.
La cantante, fallecida este año y reconocida durante décadas tanto por su música como por una imagen deliberadamente exuberante, fue mencionada por el juez como ejemplo de una artista cuya apariencia podría quedar atrapada bajo una interpretación excesivamente amplia de la ley.
Hittner hizo referencia a su enorme cabello, vestuario extravagante y escotes, así como a la imagen de símbolo sexual que acompañó parte de su carrera. El ejemplo buscaba demostrar la dificultad de establecer mediante una legislación general cuándo una apariencia o presentación artística cruza la frontera entre lo sensual y aquello que el Estado podría legítimamente prohibir.
Parton tuvo además una relación particular con este caso. La cantante, reconocida aliada de la comunidad LGBTQ+, había regalado una guitarra adornada con piedras brillantes a Brigitte Bandit, artista drag y activista vinculada al litigio contra la legislación de Texas.
El ejemplo también amplía el alcance del debate más allá de los espectáculos drag. Vestuario llamativo, maquillaje, exageración de características físicas, sensualidad y transformación de la apariencia forman parte habitual de conciertos, teatro, danza y otras expresiones escénicas.
El origen de la controversia
El litigio en Texas forma parte de una controversia nacional que durante los últimos años ha llevado a varios estados a considerar o aprobar restricciones relacionadas con espectáculos drag. Muchas de estas iniciativas han sido presentadas por sus defensores como medidas de protección de menores, mientras organizaciones de derechos civiles han denunciado que utilizan definiciones excesivamente amplias para limitar expresiones LGBTQ+ protegidas constitucionalmente.
