Share This Article
La etiqueta no siempre dice lo que crees… Distinguir entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente protege la salud, el bolsillo y reduce el desperdicio de alimentos
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Marilyn Sierra, para Pride Society Magazine
La fecha impresa en un envase no siempre significa que el alimento se daña al día siguiente. Agencias de protección al consumidor y especialistas coinciden en que saber leer la etiqueta puede evitar una intoxicación y también que comida en buen estado termine en la basura, justo cuando la compra del supermercado pesa cada vez más en el presupuesto del hogar.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) de México, existen dos leyendas con significados distintos. La fecha de caducidad marca el límite hasta el cual un producto puede consumirse de forma segura. La fecha de consumo preferente, en cambio, indica hasta cuándo el alimento conserva la calidad prevista por el fabricante.
Lo que dicen las etiquetas en Puerto Rico
En la Isla, la mayoría de los productos llegan rotulados en inglés bajo la reglamentación federal de Estados Unidos, con frases como «Best if Used By», «Use By», «Sell By» o «Freeze By».
El Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos (FSIS) del Departamento de Agricultura federal (USDA) aclara que, con excepción de la fórmula infantil, la ley federal no exige que los alimentos lleven fecha y que esas fechas no son un indicador de seguridad, sino de calidad.
Según la agencia, la fecha «Use By» es el último día recomendado para usar el producto en su mejor calidad, y solo se considera una fecha de seguridad en el caso de la fórmula infantil. Para reducir la confusión, el FSIS recomienda a los fabricantes utilizar la frase «Best if Used By» y sostiene que los alimentos que no muestran señales de deterioro pueden consumirse después de esa fecha.
El USDA estima que el 30 % del suministro de alimentos se pierde o se desperdicia en la venta al detal y en los hogares, y señala que parte de ese desperdicio ocurre porque consumidores y comercios descartan comida en buen estado al no entender lo que significa la fecha del empaque.
Abierto, el reloj cambia
La ingeniera en alimentos Mariana Zapién, advierte que la fecha del empaque solo aplica mientras el producto permanece cerrado. “Mientras está sellado hay control de oxígeno, condiciones estables y protección contra contaminantes. Pero en cuanto lo abres pueden entrar bacterias, oxígeno, cambia todo el sistema y la fecha de caducidad ya no es válida”, explicó.
Como ejemplo, Zapién señaló que la leche, una vez abierta, debe consumirse en un plazo de tres a cinco días, aunque el envase marque una fecha posterior. En el caso del jamón, el margen es de seis a siete días tras abrir el paquete.
“Esto es porque los alimentos tienen agua y nutrientes y son perfectos para que crezcan microorganismos. Y ojo, hay bacterias que no cambian el olor, sabor ni color de los alimentos y que pueden enfermarte”, sostuvo.
La especialista recomendó seguir las indicaciones de almacenamiento y de consumo del fabricante, y recordar que, una vez abierto, la duración del alimento ya no depende de la fecha impresa.

Un costo que va más allá del bolsillo
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que los alimentos que nunca llegan a consumirse representan también un desperdicio de tierra, agua, energía, suelo, semillas y otros insumos utilizados en su producción.
Planificar para gastar menos y comprar con calma
Para quienes sienten que cada visita al supermercado deja menos productos en el carrito y más dinero en la caja registradora, la PROFECO comparte varias recomendaciones que también ayudan a llegar a las góndolas con un plan, en lugar de decidir a la carrera:
- Registra durante tres días cuánto gastas en alimentos frescos y envasados, incluidas las bebidas, e identifica qué porcentaje de tu ingreso se va en gastos innecesarios.
- Revisa las fechas de lo que tienes en la alacena, la nevera y el congelador, y haz un inventario antes de salir.
- Prepara un menú semanal y organiza la lista por secciones del supermercado, como carnes, enlatados, verduras y artículos de limpieza.
- Evita recorrer pasillos sin necesidad y ve solo a las secciones que indica tu lista.
- Compara precio y calidad antes de decidir.
La entidad también identifica errores comunes. Entre ellos, comprar frutas y vegetales fuera de temporada, que suelen ser más caros y duran menos en la nevera; ir al supermercado con hambre, lo que favorece las compras por antojo; y adquirir todo preparado. Según PROFECO, comprar el pollo entero o las verduras frescas, en lugar de empacadas, permite ahorrar y obtener un producto de mejor calidad.
| EN RESUMEN 📅 La fecha de caducidad indica hasta cuándo un alimento es seguro; la de consumo preferente, hasta cuándo mantiene su calidad. 🏷️ En Puerto Rico predominan las etiquetas federales y, según el USDA, salvo en la fórmula infantil, esas fechas se refieren a calidad y no a seguridad. 🥛 Una vez abierto, el alimento tiene su propio plazo: la leche, de tres a cinco días; el jamón, de seis a siete. 🦠 Algunas bacterias no alteran olor, sabor ni color, pero pueden enfermarte. 🗑️ El USDA estima que el 30 % de los alimentos se pierde o se desperdicia en la venta y en los hogares. 🛒 Un inventario, un menú semanal y una lista por secciones ayudan a gastar menos. |

