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Muchas personas mayores LGBTQ+ se convierten en cuidadoras de otras personas mayores LGBTQ+, en un ciclo de apoyo comunitario
WASHINGTON, DC
Servicios Combinados
A medida que la población LGBTQ+ envejece, surgen preguntas sobre cómo será la vida en las próximas décadas. Ser queer o trans suele implicar abrir camino en territorios desconocidos. A diferencia de las personas cisgénero y heterosexuales, rara vez se cuenta con modelos claros sobre cómo formar relaciones, construir familias o enfrentar el proceso de envejecer.
El fenómeno ocurre en un contexto en el que la población estadounidense envejece rápidamente. Según la Oficina del Censo, en el año 2000 el 12 % de la población tenía más de 65 años, cifra que aumentó a 18 % en 2023 y que se proyecta llegará a 23 % en 2050. La población LGBTQ+ será parte de esa tendencia: no solo está envejeciendo, sino que las generaciones más jóvenes se sienten más cómodas al declararse abiertamente. Una encuesta de Gallup reveló que mientras apenas el 1.1 % de la Generación Silenciosa y el 2.3 % de los Baby Boomers se identificaban como LGBTQ+, la cifra asciende a 4.5 % en la Generación X y a 9.8 % en los Millennials. Para 2050, los mayores Millennials y los más jóvenes de la Generación X rondarán los 70 años, marcando un panorama en el que la población mayor será cada vez más diversa y queer.
El proceso de envejecer trae consigo retos particulares para esta comunidad. Según SAGE, organización que aboga por las personas mayores LGBTQ+, este grupo tiene el doble de probabilidades de vivir solo y la mitad de probabilidades de tener hijos en comparación con sus pares heterosexuales. También son cinco veces menos propensos a haberse casado. Un 48 % reporta sentirse socialmente aislado, lo que se asocia con problemas de salud como mayor riesgo de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y demencia.
Las estructuras de apoyo también presentan particularidades. Muchas personas mayores LGBTQ+ se convierten en cuidadoras de otras personas mayores LGBTQ+, en un ciclo de apoyo comunitario. Sin embargo, aún enfrentan discriminación en el acceso a cuidados a largo plazo y servicios de apoyo, lo que provoca que en ocasiones eviten recibir atención médica. Más de la mitad de las personas que viven con VIH en Estados Unidos tienen más de 50 años.
Un estudio de 2022 reveló que el 41 % de los mayores LGBTQ+ teme tener que volver a ocultar su identidad si llega a vivir en un hogar para personas mayores. Además, una vida marcada por la discriminación repercute en sus recursos: este grupo depende en mayor proporción de beneficios federales como el SNAP para acceder a alimentos.
Así como en otras etapas de la vida, las personas LGBTQ+ continúan dando forma a lo que significa envejecer con dignidad, al mismo tiempo que el proceso de envejecer transforma a la comunidad.

