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Organizaciones advierten que todo depende de decisiones políticas inmediatas
WASHINGTON, DC
Servicios Combinados
Escocia podría convertirse en el primer país del mundo en eliminar nuevas transmisiones de VIH sin contar con una vacuna o cura, según advirtieron tres de las principales organizaciones dedicadas a la respuesta al virus en el Reino Unido.
Sin embargo, el logro —que marcaría un precedente histórico en la salud pública global— depende de medidas urgentes por parte del próximo gobierno escocés, de cara a cumplir la meta establecida para 2030.
El compromiso fue asumido en 2020 por el gobierno de Escocia, pero a cinco años de la fecha límite, persisten brechas críticas en diagnóstico y acceso a tratamiento. Se estima que alrededor de 400 personas viven con VIH sin haber sido diagnosticadas, mientras que hasta 1,400, aunque conocen su estatus, no están recibiendo atención médica.
Las organizaciones Terrence Higgins Trust, Waverley Care y National AIDS Trust publicaron un manifiesto conjunto en el que delinean los pasos necesarios para cerrar esas brechas y evitar nuevas transmisiones. En el documento, instan a los partidos políticos a reafirmar su compromiso en el contexto de las elecciones de mayo.
Actualmente, el VIH ya no representa una sentencia de muerte. Los tratamientos antirretrovirales permiten que las personas vivan vidas largas y saludables, y, crucialmente, que no transmitan el virus. A esto se suma el acceso a pruebas rápidas y a la profilaxis preexposición (PrEP), una herramienta clave en la prevención.
Para las organizaciones, Escocia cuenta con todos los recursos necesarios para alcanzar la meta, pero subrayan que el reto no es médico, sino de implementación. Entre las medidas propuestas figuran la creación de un servicio nacional de prevención en línea, distribución de pruebas caseras, mayor acceso a PrEP, una semana nacional de pruebas y programas dirigidos a personas diagnosticadas que no están vinculadas a servicios de salud.
Richard Angell, director ejecutivo de Terrence Higgins Trust, afirmó que el próximo parlamento escocés podría pasar a la historia como el que puso fin a la epidemia de VIH en el país. “Escocia tiene un historial extraordinario de innovación médica. Lograr esto sin vacuna ni cura sería el próximo gran capítulo”, sostuvo.
En la misma línea, Grant Sugden, director ejecutivo de Waverley Care, advirtió que aunque el país ha avanzado significativamente, es necesario acelerar los esfuerzos. “Donde las estrategias han demostrado ser efectivas, deben ampliarse y financiarse adecuadamente. También debemos garantizar que todas las personas con VIH puedan vivir bien”, expresó.

Por su parte, Daniel Fluskey, director de políticas de National AIDS Trust, enfatizó que el conocimiento científico ya está disponible, pero que se requiere voluntad política. “El tratamiento evita la transmisión y la prevención sigue avanzando. El reto ahora es asegurar que las personas accedan a estos recursos y combatir el estigma asociado al VIH”, indicó.
El caso de Escocia podría redefinir la respuesta global al VIH, demostrando que es posible detener su transmisión sin una solución biomédica definitiva, siempre que exista acceso equitativo, políticas públicas efectivas y compromiso sostenido.
Mientras tanto, el reto continúa siendo cerrar la brecha entre quienes tienen acceso a los avances médicos y quienes aún quedan fuera del sistema.
🧬 Escocia y el VIH: lo que está en juego
• Meta: eliminar nuevas transmisiones de VIH para 2030
• 400 personas viven con VIH sin diagnóstico
• Hasta 1,400 no están recibiendo tratamiento
• Tratamiento actual evita la transmisión (indetectable = intransmisible)
• PrEP y pruebas rápidas son claves en la prevención
⚠️ El reto no es médico, es de acceso
El país tiene las herramientas, pero necesita ampliar servicios, garantizar acceso y combatir el estigma
🌍 De lograrse, sería un hito mundial
Sería la primera vez que un país detiene la transmisión de un virus sin vacuna ni cura

