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Como comunidad, no queremos compasión ni tolerancia; exigimos respeto, justicia y políticas públicas con enfoque humano y equitativo
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Eduardo Cintrón Torres, para Pride Society Magazine
Este fin de semana, mientras escuchaba las voces que desde la convención del PNP proclamaban “igualdad es futuro” en las redes y por medio de los principales medios del país, no pude evitar sentir una mezcla de indignación y tristeza, frustración e impotencia. Sí, la igualdad es un ideal noble, pero cuando se invoca sin reconocer la necesidad de la equidad, se convierte en una consigna vacía.
Como persona abiertamente homosexual, trabajadore social y defensore de derechos humanos, me duele ver cómo, bajo discursos de “progreso”, se continúa invisibilizando y marginando a comunidades como la nuestra. Hablar de igualdad sin mencionar las condiciones desiguales en las que vivimos es negar nuestra realidad.
Las personas LGBTQIA+, y en especial las personas trans, enfrentan obstáculos sistemáticos en el acceso a servicios de salud dignos, empleos justos y protección real ante la violencia. Se les pide paciencia, prudencia y silencio, mientras se legisla sobre sus cuerpos, identidades y derechos básicos. Eso no es igualdad: es opresión disfrazada de diálogo.
Como comunidad, no queremos compasión ni tolerancia; exigimos respeto, justicia y políticas públicas con enfoque humano y equitativo. La salud mental y física de nuestra comunidad no puede seguir siendo tema secundario o moneda de cambio electoral. Somos seres humanos, con historias, familias y sueños que merecen reconocimiento y cuidado.
La verdadera igualdad solo existe cuando se reparan las desigualdades. Por eso levanto mi voz, no desde la confrontación, sino desde la dignidad y la verdad: «No hay igualdad posible sin integrar la equidad, y no hay futuro posible mientras se niegue nuestra humanidad.»
- El autor es Trabajador Social Clínico, activista de derechos humanos y de las comunidades LGBTQIA+ Estudiante de Derecho 4L. Con experiencia en educación y salud mental y trabajo social, combina su labor profesional con el activismo social y la defensa de la equidad.
