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Victoria Strauss, reconocida activista trans, fue encontrada muerta; organizaciones LGBTQ+ reclaman justicia
ANTIOQUIA, Colombia
Servicios Combinados
El fallecimiento de la reconocida docente y activista trans Victoria Strauss en Medellín ha sacudido a la comunidad LGBTQ+ de toda América Latina, donde organizaciones y activistas han reaccionado con pesar y preocupación. Strauss fue hallada sin vida el pasado lunes 29 de septiembre en la vereda de Santa Elena, mientras las autoridades investigan si se trató de un suicidio o de otra causa.
Su caso ha resonado más allá de Colombia porque refleja una realidad que atraviesa a la región: la violencia y discriminación sistemática hacia las personas trans y de diversidad sexual.
Un manifiesto que denuncia las violencias
Su último escrito, “Manifiesto de una Travesti ante los Altares de sus Madres y Ancestrxs Travxs de Abya Yala”, fue redactado el 6 de septiembre en la calle Barbacoas, centro de Medellín. En él, Strauss expone cifras alarmantes de violencia contra la población LGBTQ+ en Colombia y América Latina:
“Los números lo gritan: en Colombia, solo en 2024, fueron asesinadas 175 personas LGBTQ+; de ellas, al menos 25 eran mujeres trans. En los primeros cinco meses de 2025 ya habían caído 43 más. (…) En América Latina, la región más peligrosa del mundo para nosotres, ocurrieron en un solo año 255 asesinatos de personas trans, casi tres cuartas partes de todos los registrados a nivel mundial. Estas cifras no son solo datos: son nombres, son cuerpxs, son historias arrancadas”.
Este tipo de violencia no es ajeno a Puerto Rico. El Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico ha documentado asesinatos y agresiones contra personas trans y no binarias en la Isla en los últimos años, así como un patrón de invisibilización institucional.
Un mensaje de hartazgo y resistencia
Strauss escribió que la comunidad está “harta” de ser utilizada para llenar indicadores mientras su vida sigue en riesgo, y lanzó un llamado a la unidad:
“Al movimiento trans le decimos: es hora de tejer puentes, no de derribarlos (…) Nos abrazamos con las alitas rotas, pero firmes. (…) Y también pasarán los feminismos que se nombran trans-excluyentes, el racismo académico que nos exotiza, el capacitismo que nos deshumaniza y el clasismo que nos quiere invisibles”.
¿Relación con su muerte?
Según informó el diario El Colombiano, un día antes de su desaparición Strauss estuvo en la Clínica CES por una intoxicación y en medio de una depresión profunda, pero salió del lugar firmando un desistimiento. Se sabe que envió su ubicación a través del móvil y expresó su intención de quitarse la vida, pero quienes intentaron auxiliarla no lograron encontrarla a tiempo.
Su muerte y su escrito final, que combina denuncia con desesperanza, abren nuevamente el debate sobre la salud mental de activistas que enfrentan violencia sistemática, la precariedad de los sistemas de apoyo y la urgencia de políticas públicas efectivas.
