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El reencuentro con el público boricua se dio en Meet Macarena
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Hablar de Jessica Wild es hablar de una de las figuras más queridas y representativas del drag puertorriqueño a nivel internacional. Desde su participación en la segunda temporada de RuPaul’s Drag Race, en donde conquistó al público con su carisma, energía y cercanía, Jessica ha construido una carrera sólida que la ha llevado a escenarios de Estados Unidos, Europa, el Caribe y América Latina. Su paso por All Stars 8 reafirmó su vigencia y su lugar dentro de la historia del drag contemporáneo, demostrando una madurez artística que va más allá del espectáculo y se conecta con la identidad y la experiencia personal.
Actualmente residiendo en California, Jessica Wild mantiene una agenda activa de presentaciones y proyectos, sin perder nunca el vínculo con sus raíces puertorriqueñas. Su regreso a la Isla siempre genera expectativa, especialmente porque su última visita había sido en abril de 2025. Volver a verla en escena en Puerto Rico no solo representó una noche de entretenimiento, sino también un reencuentro cargado de afecto, memoria y celebración colectiva.
Ese reencuentro se dio en Meet Macarena, en un espectáculo que se dividió en dos partes bien definidas. El primer segmento se realizó al aire libre, en el área de la piscina del local, en donde Jessica presentó un set inicial de tres canciones. Allí apostó por un repertorio de música pop en español, interpretando dos temas de Gloria Trevi y uno de Ednita Nazario, conectando de inmediato con un público que ya estaba completamente entregado desde los primeros minutos.
La segunda parte del show continuó dentro del local, en donde el ambiente se volvió aún más íntimo y festivo. En este segmento, Jessica interpretó “Diva”, la reciente canción de Melody presentada en Eurovisión, y cerró con un medley de Olga Tañón que hizo bailar al público. A lo largo de la noche, el espectáculo mantuvo ese sello que la caracteriza: música alegre, ritmo constante y una conexión directa con la audiencia, sin necesidad de artificios innecesarios.



Acompañándola en escena estuvieron las bailarinas Aileen Hernández y Jeniffer Pérez, quienes aportaron fuerza, precisión y dinamismo a cada número. Su presencia complementó muy bien la energía de Jessica Wild, ayudando a sostener el ritmo del espectáculo y reforzando ese carácter movido y celebratorio que el público esperaba y recibió con entusiasmo.
El local estuvo completamente lleno. Entre los asistentes se encontraban amistades, seguidores y muchas caras conocidas que acudieron específicamente para verla a ella. El público estuvo presente, atento y participativo, creando un ambiente de complicidad que se sintió durante toda la noche. Sin embargo, uno de los momentos más memorables del espectáculo ocurrió fuera del guion musical.
Entre el público se encontraba Jorge Rosa Cruz, el primer maestro de baile de Jessica Wild. Desde el escenario, ella lo reconoció de inmediato y lo saludó con evidente emoción, compartiendo con el público que fue la primera persona a quien le dijo que era gay. Ese instante, espontáneo y profundamente humano, convirtió el show en algo más que una presentación artística: fue un acto de memoria, gratitud y reconocimiento a quienes forman parte del inicio de cualquier historia.
No es casualidad que esta presentación se diera en Meet Macarena, un espacio que recientemente celebró su primer aniversario y que, en poco tiempo, se ha posicionado como un punto de encuentro importante para la comunidad LGBTQ+ en San Juan. Desde su apertura, el local ha apostado por eventos significativos y propuestas que combinan entretenimiento, celebración e identidad. En ese recorrido, Pride Society Magazine ha estado presente apoyando y visibilizando estos momentos clave, reafirmando su compromiso con espacios que promueven la diversidad y el arte drag.
Como parte de su programación continua, Meet Macarena ya anunció su próximo Welcome 2026 Brunch, pautado para enero. El evento contará con la participación de varias artistas drag y busca dar la bienvenida al nuevo año con música, espectáculo y celebración, reafirmando la intención del espacio de seguir apostando por eventos de calidad y por el fortalecimiento de la escena LGBTQ+ en San Juan.
Más allá del espectáculo, la noche de Jessica Wild fue un recordatorio del vínculo profundo que existe entre ella y su público puertorriqueño. Cada aplauso, cada gesto de complicidad y cada momento de emoción dejaron claro que su presencia en la isla se siente y se celebra. Ojalá que este regreso no marque otro largo periodo de ausencia, porque Puerto Rico sigue siendo su casa, y aquí su arte, su historia y su energía siempre encuentran un público dispuesto a recibirla con los brazos abiertos.
