Share This Article
Las escuelas públicas de Estados Unidos sacaron libros de sus anaqueles casi 12,000 veces en un año, y los temas de sexualidad e identidad de género están entre los más perseguidos
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Víctor H. Navas, para Pride Society Magazine
Hasta “Jane Eyre” cayó. La novela de Charlotte Brontë, que lleva casi dos siglos en las mochilas de medio mundo, apareció este año por primera vez en la lista de libros sacados de escuelas públicas en Estados Unidos. Y no llegó sola: el año escolar 2025-26 cerró con 11,982 prohibiciones, un récord.
Desde la Isla, esto queda más cerca de lo que parece. Florida, el estado en donde vive una de las comunidades boricuas más grandes fuera de Puerto Rico, es uno de los dos lugares en el que más libros se han sacado de las escuelas. El otro es Texas.
Los números los dio a conocer PEN America, una organización que defiende la libertad de expresión, en su informe anual “Banned in the USA”, publicado durante la Semana de los Libros Prohibidos. Es la cifra más alta desde que empezó a contar hace cinco años. En total, 7,370 títulos distintos fueron retirados, aunque fuera por un tiempo.
¿Y de qué hablan muchos de esos libros? De raza, de racismo, de sexualidad y de identidad de género.
.
Florida y Texas, a la cabeza
En ambos estados se han aprobado leyes que limitan lo que se puede tener en una biblioteca escolar, y políticos y activistas conservadores llevan tiempo presionando para sacar libros, según el informe.
PEN America lo resume sin rodeos: las prohibiciones “coartan la libertad de leer” y les quitan a los estudiantes “una diversidad de puntos de vista, voces y literatura” que merecen conocer.
Más de 4,500 obras entraron a la lista por primera vez. Hay de todo: desde el clásico de Brontë hasta “Tokyo Ghoul”, el manga de Sui Ishida.
Por segundo año corrido, el autor más censurado fue Stephen King, con 312 retiros. El libro que más veces se sacó fue “Sold”, de Patricia McCormick: 25 veces.
Y aquí viene lo raro. Cada vez más distritos escolares están usando inteligencia artificial para decidir qué libros se van.
Es decir, una máquina escogiendo qué pueden leer los muchachos.
¿Por qué no cuadran los números?
Sencillo. PEN America cuenta cualquier libro que se haya retirado, aunque sea por unos días. La Asociación Americana de Bibliotecas (ALA, en inglés) solo cuenta los que salen para siempre.
El informe más reciente de la ALA, publicado en abril, registró unas 5,600 prohibiciones en el año anterior, según reseñó NBC News. Son menos, pero las dos organizaciones coinciden en algo: desde principios de esta década, las prohibiciones se han disparado.
Lo que se pierde
Para un estudiante LGBTQ+, un libro con un personaje como él puede ser la primera vez que se ve reflejado en algo. Cuando ese libro desaparece del anaquel, desaparece también esa posibilidad.
En enero de 2023, cuando PEN America alertó sobre una “expansión dramática” de las prohibiciones —incluidos libros con personajes y temas LGBTQ+—, Stephen King les dio un consejo a los estudiantes: busquen los libros que les quieren quitar.
Con información de PEN America, la American Library Association, NBC News y PinkNews.
EN RESUMEN
📚 Las escuelas públicas de EE. UU. registraron un récord de 11,982 prohibiciones de libros en el año escolar 2025-26.
🌈 La sexualidad y la identidad de género están entre los temas más atacados, junto con la raza y el racismo.
📍 Florida y Texas concentran buena parte de los casos.
✍️ Stephen King es el autor más censurado por segundo año, con 312 retiros.
🤖 Cada vez más distritos usan inteligencia artificial para decidir qué libros retirar.

