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Es una apuesta a la contención y al detalle. Su fuerza está en lo que no se dice. Esta producción lo entiende y lo sostiene
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Nerium Park, del dramaturgo catalán Josep María Miró, se presentó en una función especial para la prensa como antesala a su estreno en el 55º Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña. La obra propone un thriller psicológico íntimo entre dos personajes que intentan sostener un proyecto de vida en común en un complejo residencial totalmente vacío. Lo que al inicio parece una oportunidad para empezar de cero se transforma, poco a poco, en una experiencia de encierro, duda y angustia.
Las actuaciones son el corazón de esta puesta. Mariana Quiles construye un arco emocional claro: parte de la ternura y la ilusión y avanza hacia la ansiedad, la confusión y la desesperación, sosteniendo la tensión sin caer en excesos. Omar Torres trabaja desde los matices: silencios efectivos, miradas que cambian de lo ausente a lo luminoso y una calma aparente que deja ver fracturas internas. Juntos mantienen una energía de pura adrenalina que sube de forma sostenida durante hora y media, hasta dejarnos al borde de un abismo. Es de reconocer el trabajo de estos dos actores, que lo dan todo en el escenario.




La dirección de Edgardo Soto sostiene la tensión de manera constante. Es una obra compleja: dos actores en escena todo el tiempo, con pocas pausas que marcan el paso de los días y con un texto que se construye desde lo que no se dice. Soto maneja bien ese pulso. Permite que las emociones crezcan poco a poco, sin acelerar ni subrayar, y logra que los silencios tengan peso. La relación entre los personajes se siente cercana y frágil, como algo que podría romperse en cualquier momento.
La escenografía y la iluminación son elementos fundamentales en esta puesta. El espacio presenta una casa moderna y ordenada, con áreas sugeridas por el mobiliario y algunos detalles decorativos. Esa aparente normalidad, sostenida por la amplitud y el silencio, acentúa la sensación de vacío. La iluminación marca los cambios emocionales y funciona, junto al espacio, como un tercer personaje en escena. En el equipo técnico se distingue el diseño de iluminación de Pamela López; la escenografía, vestuario y ambientación de Edgardo Soto; la coordinación de vestuario de Gabriela Martínez; la utilería de Carmen Laura Pastrana; el diseño de sonido de Ronald Benítez; la asistencia de dirección y regiduría de Yarimar Varona y la producción de Wanda San Miguel y Omar Torres para Producciones Girasol. (Traducción al castellano: Eva Vallines Menéndez).
El final es impactante y no esperado. No apela al truco, sino a una imagen suspendida que corta en seco y permanece. Es de esas obras que uno necesita procesar en silencio antes de empezar a hablar de ella.
Nerium Park apuesta a la contención y al detalle. Su fuerza está en lo que no se dice. Esta producción lo entiende y lo sostiene.
Funciones: Nerium Park se presentará del 7 al 9 de noviembre en el Centro de Bellas Artes de Santurce, como parte del 55º Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Las funciones serán viernes y sábado a las 8:00 p.m. y domingo a las 4:00 p.m. Boletos disponibles en TicketCel. No te la pierdas.
