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Papá merece un regalo con cuerpo, aroma… y 14% de alcohol
SAN JUAN, Puerto Rico
Este Día de los Padres puede ser una excusa más —y una buena— para compartir una copa y conversar sin prisa. En lugar de caer en regalos previsibles, ¿por qué no ofrecerle a papá una botella que invite al encuentro, a la mesa, al tiempo compartido?
España tiene mucho que decir cuando de vino se trata. Las Denominaciones de Origen Ribera del Duero y Rueda representan dos expresiones distintas pero complementarias de su tradición vitivinícola: la primera, con tintos potentes, sobrios y con carácter; la segunda, con blancos frescos, francos y llenos de luz.
Desde Ribera del Duero, una de las opciones más sólidas es el Tr3smano Vendimia, elaborado con uvas de viñedos antiguos en la famosa Milla de Oro. Es un vino que impone respeto, estructurado y complejo, ideal para quienes disfrutan los tintos intensos, las carnes rojas y las sobremesas largas. En Puerto Rico, puede conseguirse a través de Méndez & Co.




También desde esta denominación llega el Pico Cuadro Viña El Chorro, hecho con Tempranillo de una sola finca y envejecido en barrica francesa. Con notas más refinadas y un perfil más introspectivo, es una botella para abrir con calma y en buena compañía. Está disponible en la isla mediante B. Fernández & Hnos.
Si papá prefiere lo blanco, la D.O. Rueda ofrece alternativas que no decepcionan. El Finca Montepedroso Verdejo destaca por su frescura, acidez viva y una nariz herbácea que lo vuelve ideal para mariscos, ceviches o platos ligeros. Es un vino joven que no necesita nada más que un buen almuerzo al aire libre. Su distribución local está a cargo de Pan American Wine & Spirits.
Más allá de lo clásico, LAN Verdejo representa una mirada moderna a la misma uva: vendimiado de noche, elaborado con criterios de sostenibilidad, y con un perfil aromático que no oculta su intención de seducir al paladar sin demasiado esfuerzo. También se consigue mediante Méndez & Co.
Regalar vino no tiene que ser un gesto de último minuto. Puede ser, más bien, una invitación: a la conversación, al placer sensato, a la pausa. A veces, el mejor homenaje es abrir una botella y decir: “vamos a compartir esto”.
