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La comedia musical Something Rotten! demuestra el potencial de una nueva generación de artistas puertorriqueños
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Con cerca de treinta intérpretes en escena, cambios constantes de escenografía y abundantes números musicales, la compañía Pasos en las Tablas presenta este fin de semana en el Teatro Francisco Arriví la primera producción puertorriqueña de Something Rotten!, uno de los musicales más exitosos de la pasada década en Broadway.
La obra cuenta con libreto de Karey Kirkpatrick y John O’Farrell, además de música y letras de Karey y Wayne Kirkpatrick. Estrenada en Broadway en 2015, recibió diez nominaciones a los Premios Tony. La versión que llega a Puerto Rico utiliza la traducción al español de Álvaro Cerviño con una adaptación realizada por Pasos en las Tablas.
Esta reseña se basa en el ensayo general realizado la noche previa al estreno, una presentación que permitió apreciar la producción en condiciones muy similares a las de una función regular.
La historia sigue a los hermanos Nick y Nigel Bottom, dos dramaturgos que intentan abrirse paso en el Londres isabelino mientras compiten con la enorme popularidad de William Shakespeare. La premisa sirve de base para una comedia repleta de canciones, bailes y referencias teatrales.
Uno de los mayores aciertos de la producción es su diseño visual. La escenografía creada por Coral Sánchez y Prince Porto parece sacada de las páginas de un libro ilustrado, una estética que encaja perfectamente con el tono cómico y exagerado del musical. Sus estructuras móviles permiten cambios rápidos entre los distintos espacios en donde transcurre la historia, mientras la abundante utilería mantiene el ritmo de la acción.
La dirección de Yadiel Vispo mantiene la producción en constante movimiento. A esto se suma la labor de regiduría y asistencia de dirección de Sofía Florán Cibes, pieza importante en la coordinación del montaje. El vestuario diseñado por Joelly Cancel Rivera complementa acertadamente la ambientación de época, mientras que el trabajo de iluminación aporta variedad y color a los numerosos números musicales.




En escena destacan particularmente Gabriel A. Torres Román y Janvier A. Flores Montañez como los hermanos Bottom. Ambos construyen personajes bien diferenciados y sostienen gran parte del peso narrativo de la historia. Daniel A. Seijo Méndez sobresale con una interpretación exagerada y caricaturesca de Shakespeare que provoca constantes reacciones del público. También resulta efectiva la participación de Estefanía Mercedes como Nostradamus, uno de los personajes más divertidos del libreto. La variedad de personajes es otro de los atractivos de la obra y permite que cada espectador encuentre sus favoritos.
Dentro del apartado musical, el elenco demuestra una sólida preparación vocal. Entre las interpretaciones más destacadas sobresale Kimberly Torres Díaz como Bea, cuya voz destaca cada vez que entra en escena y aporta algunos de los momentos musicales más memorables de la producción.
Más allá de los personajes principales, el ensemble se convierte en una pieza esencial del espectáculo. Sus constantes entradas y salidas mantienen la energía de la producción y aportan algunos de los momentos más vistosos de la noche gracias a coreografías dinámicas y un sólido trabajo vocal. Entre sus integrantes, varias actrices interpretan personajes masculinos, recurso que se integra naturalmente al universo cómico de la obra. También llama la atención la juventud de gran parte del elenco y del equipo creativo, que sostiene con solvencia una propuesta de gran escala.
Las risas fueron una constante durante el ensayo general, señal de que el humor de la adaptación conecta con la audiencia. Con una producción visualmente atractiva, un elenco comprometido y una historia llena de humor, canciones y referencias teatrales, Something Rotten! demuestra el talento de una nueva generación de artistas puertorriqueños. Más allá de la ausencia de nombres conocidos en cartelera, esta es una obra que merece la atención del público y que tiene todos los elementos para llenar las funciones programadas este fin de semana en el Teatro Francisco Arriví, sábado a las 8:00 p.m. y domingo a las 4:00 p.m. Boletos en Ticketera.
