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La película de Ari Maniel Cruz mezcla drama y comedia para explorar la migración, los prejuicios y los vínculos entre Puerto Rico y República Dominicana
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
El Teatro Alejandro Tapia y Rivera recibió la premier en Puerto Rico de Sana y Salva, en una noche de alfombra roja que reunió a integrantes del elenco, la producción, invitados y figuras de los medios. La película es escrita y dirigida por el cineasta puertorriqueño Ari Maniel Cruz, realizador de producciones como Antes que cante el gallo y ¿Quién eres tú?, y quien más recientemente dirigió y escribió junto a Bad Bunny el cortometraje DeBÍ TiRAR MáS FOTos.
La producción llega a Puerto Rico luego de presentaciones en festivales de República Dominicana, Panamá y México. La historia sigue a Esther, interpretada por Julietta Rodríguez, una mujer dominicana embarazada que llega clandestinamente a Puerto Rico en yola y logra escapar de las autoridades. En el camino se encuentra con Arcadio, interpretado por Mario Guerra, un hombre que vive con las secuelas cognitivas de un accidente sufrido durante su niñez. Arcadio es pausado, pero también inteligente y particularmente hábil con las carreteras y direcciones, características que adquieren importancia mientras ambos intentan salir adelante.
Aunque Sana y Salva se presenta como una comedia, definirla únicamente dentro de ese género sería limitarla. Es más bien un drama con comedia, con momentos genuinamente graciosos, algunos apoyados en un humor muy dominicano, pero también con escenas de dolor, pérdida y mucha carga emocional. La película sabe provocar risas sin depender exclusivamente de ellas.


Uno de sus aciertos está precisamente en Arcadio. Su condición podría haberse utilizado fácilmente para convertirlo en una caricatura o en el blanco constante del chiste, pero el personaje tiene historia, inteligencia, sentimientos y propósito dentro de la trama. Esa misma atención se extiende a un elenco amplio, donde incluso muchos de los personajes de menor duración tienen una identidad muy definida. Entre las figuras que acompañan a los protagonistas se encuentran Adriana Paz, Modesto Lacén, Luis Roberto Guzmán, Laura Gómez, Israel Lugo, Néstor Rodulfo, René Monclova, entre otros.
Las actuaciones son uno de los puntos fuertes. Rodríguez ofrece una interpretación convincente como Esther y sostiene con naturalidad buena parte de la carga emocional de la historia. Guerra construye a Arcadio sin exageraciones, mientras que la mexicana Adriana Paz logra una presencia efectiva desde un personaje colocado en el lado antagonista de la historia. Israel Lugo, por su parte, interpreta a un antiguo reguetonero convertido en pastor, un personaje peculiar cuya particular forma de vida aporta algunos de los momentos más llamativos de la película.
La fotografía de Santiago Benet Marí también merece atención. Hay imágenes hermosas de Puerto Rico y República Dominicana que enriquecen una producción que, además de entretener, aborda una relación histórica entre ambos países.
Precisamente sobre ese aspecto, la protagonista y productora Julietta Rodríguez, en un aparte con nosotros a su llegada a la alfombra roja, explicó que considera el cine una manera de preservar la realidad que vivimos: “Esto más que entretenimiento es una forma de preservar cómo convivimos actualmente en Puerto Rico y República Dominicana, en el Caribe”. Para Rodríguez, Sana y Salva puede convertirse en parte del “documento histórico de quiénes somos ahora mismo”.
La migración, los prejuicios y la relación dominico-puertorriqueña atraviesan la historia, pero también aparece otro tema muy vigente: cómo el poder político puede intentar manipular la opinión pública, algo que se refleja a través de personajes como la gobernadora, el comisionado de la Policía, los investigadores y el cónsul.


En cuanto a su duración, con alrededor de una hora y cincuenta minutos, la historia quizás podría haberse contado en menos tiempo. Aun así, no llega a sentirse monótona: la cantidad de personajes, escenarios y situaciones mantiene el movimiento y la variedad durante todo el recorrido.
Sana y Salva es divertida cuando quiere serlo, emotiva cuando la historia lo exige y cuenta con actuaciones creíbles y una realización cuidada. Además, reserva para sus minutos finales un giro que cambia el tono de lo que hemos estado viendo y que conviene descubrir en la sala de cine.
Tras su premier en el Teatro Tapia, Sana y Salva continúa su recorrido por la isla con su presentación en el Puerto Rico Film Festival en Mayagüez, antes de llegar a las salas de cine este jueves 13 de agosto. Ante el calor de estos días y la falta de agua que tantos enfrentan, una sala de cine con buen aire acondicionado no parece un mal refugio: de paso, Sana y Salva ofrece la oportunidad de reír, emocionarse y reflexionar sobre una realidad caribeña que nos toca muy de cerca.
EN RESUMEN
🎥 Dirección y guión: Ari Maniel Cruz
⭐ Protagonistas: Julietta Rodríguez y Mario Guerra
🎭 Género: Drama con comedia
🌊 Temas: migración, prejuicios, solidaridad, identidad y poder político
🎞️ En el elenco: Adriana Paz, Modesto Lacén, Luis Roberto Guzmán, Laura Gómez, Israel Lugo, Néstor Rodulfo y René Monclova, entre otros.
📍 Próxima parada: Puerto Rico Film Festival, Mayagüez
🍿 Estreno en cines: jueves, 13 de agosto
✨ Tras recorrer festivales en República Dominicana, Panamá y México, la producción puertorriqueña llega a las salas del país.

