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La histórica ganadora del Kennedy Center Honors se suma a las voces críticas después de que un juez federal bloqueara el cambio de nombre impulsado por el Presidente
WASHINGTON, DC
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La cantante y actriz Barbra Streisand, ícono gay de 84 años, salió al paso del presidente estadounidense Donald Trump en medio del pleito legal por incluir su nombre en el Kennedy Center, el principal centro cultural de Estados Unidos. En un mensaje publicado en su propio sitio web, Streisand cuestionó lo que describió como el “ego desenfrenado” del mandatario, en una de sus críticas más directas hacia Trump en meses recientes.
El pronunciamiento de la artista llegó apenas horas después de que un juez federal determinara que Trump no tiene autoridad legal para añadir su apellido a la institución. La decisión judicial se produjo mientras Trump anunciaba, en medio de la controversia, el cierre inmediato del Kennedy Center bajo el argumento de que la sede requiere renovaciones mayores.
Streisand recordó que en 2008 fue distinguida como parte de la trigésima primera clase de honores del Kennedy Center, un reconocimiento que —según escribió— trascendía la trayectoria artística individual para representar la fe en el papel del arte dentro de una democracia. Por eso, dijo, resulta doloroso ver a la institución convertida en el centro de una disputa marcada por el ego de un solo hombre.
La intérprete de Funny Girl tiene un historial de confrontación pública con Trump: en 2018 tituló su álbum Walls como forma de protesta contra el discurso del entonces presidente sobre inmigración, consolidando su lugar como una de las voces del entretenimiento más identificadas con causas progresistas y con la comunidad LGBTQ+.
Una disputa que viene de meses atrás
La polémica se remonta a diciembre de 2025, cuando la junta directiva del Kennedy Center votó de forma unánime a favor de rebautizar la institución como “Trump-Kennedy Center”. El nombre del presidente llegó a colocarse en la fachada del edificio, pero fue retirado luego de que el juez de distrito Cooper dictaminara, el pasado 29 de mayo, que solo el Congreso de Estados Unidos —que originalmente nombró la institución— tiene la facultad de cambiar su denominación.
El Centro Memorial John F. Kennedy para las Artes Escénicas es considerado el centro cultural nacional de Estados Unidos, y en los últimos meses ha sido escenario de tensiones políticas relacionadas con los cambios impulsados por la actual administración en su junta de gobierno.
Por qué importa
Para la comunidad artística y para figuras públicas LGBTQ+ como Streisand, el episodio trasciende una disputa administrativa: pone sobre la mesa el debate sobre la politización de las instituciones culturales y el uso del arte como espacio de reconocimiento e inclusión, un tema que Pride Society Magazine continuará siguiendo de cerca.
