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La producción circense logra conectar con niños y adultos a través del humor y las acrobacias
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
No hay que ser un niño para disfrutar un circo. De hecho, ahí está la magia de esta experiencia familiar. Las luces, el humor y las acrobacias maravillan a los más pequeños, mientras sorprenden a los adultos, que dejan el celular a un lado por un par de horas. Eso fue precisamente lo que ocurrió con Symphony Imagination Circus, una producción que terminó convirtiéndose en una de las mejores experiencias circenses que he vivido en los últimos años.
La enorme carpa instalada en los predios de Plaza Las Américas deja claro desde la llegada que aquí se apuesta por una propuesta mucho más moderna y cómoda de lo habitual. La producción de Famma Events logra que el público se sienta cerca de la acción durante toda la presentación. El aire acondicionado funciona perfectamente, los asientos son cómodos y la visibilidad desde cualquier área resulta buena. A diferencia de otros circos más grandes, la cercanía con la pista ayuda a que el público se sienta parte del espectáculo.
En esta ocasión, toda la fuerza del montaje descansa en acrobacias, actos aéreos, bailes, iluminación y una dinámica constante que mantiene la atención del público de principio a fin. El espectáculo apuesta completamente por el talento humano, alejándose de la antigua tradición de utilizar animales, algo que ya ha desaparecido del entretenimiento circense moderno.
Uno de los números más impactantes de la noche fue el protagonizado por los acróbatas que realizan impresionantes figuras humanas mientras combinan fuerza, equilibrio y coordinación. Visualmente fue uno de los actos más espectaculares de toda la función y provocó algunas de las reacciones más fuertes del público.








El payaso resulta ser una de las grandes sorpresas del espectáculo. Sus intervenciones funcionan muy bien porque no se limitan únicamente al humor tradicional. Constantemente interactúa con el público, improvisa, lleva personas de la audiencia a la pista y mantiene una energía genuinamente divertida que conecta tanto con niños como con adultos. Varias de sus apariciones estuvieron entre los momentos más aplaudidos de la noche.
No todo funciona al mismo nivel. El ringmaster, aunque posee una imagen escénica llamativa, carece de la fuerza y el carisma necesario para convertirse en el gran conductor emocional del espectáculo. Su presencia luce algo débil frente a la intensidad visual de la producción y en ocasiones parece quedarse corto al conectar con el público.
En momentos donde cada vez resulta más difícil sorprender, Symphony Imagination Circus logra exactamente eso. Entre luces, acrobacias, humor y una producción cómoda y moderna, el espectáculo consigue devolverle al circo esa sensación de asombro que muchas veces parecía perdida. Y para quienes disfrutan de esa parte más nostálgica de la experiencia circense, el área de concesiones también ofrece clásicos como algodón de azúcar, palomitas y manzanas acarameladas, además de otras opciones para picar mientras se disfruta el show.
Las funciones continúan durante todo el mes de mayo en los predios de Plaza Las Américas. De lunes a viernes las presentaciones son a las 8:00 p.m., mientras que sábados y domingos se realizan a las 2:00 p.m., 5:00 p.m. y 8:00 p.m. Los boletos están disponibles a través de Buyatix.com y vale la pena darse la oportunidad de entrar bajo esa carpa.
