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“Entierren a los muertos” no es solo una obra sobre la guerra. Es una advertencia…
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
En el Teatro Julia de Burgos de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, el Departamento de Drama y el Teatro Rodante Universitario presentaron el estreno de Entierren a los muertos, del dramaturgo Irwin Shaw, en traducción al español de Dean M. Zayas, una obra escrita en 1936 que hoy se siente inquietantemente vigente.
La pieza parte de una premisa contundente: en medio de un conflicto bélico, seis soldados muertos se niegan a ser enterrados. Desde ahí, el texto cuestiona la lógica de la guerra y expone sus consecuencias en el ser humano, la familia y la sociedad. En un contexto global en el que los conflictos armados siguen presentes, la obra funciona como un recordatorio urgente.
La dirección de Jorge Rodulfo Rojas sostiene el planteamiento con firmeza, apostando por un montaje directo que no suaviza su mensaje. A su lado, la regiduría de Daniela M. Colón Rodríguez mantiene el ritmo de una propuesta compleja, permitiendo que la puesta fluya con precisión dentro de un elenco numeroso.
Uno de los aspectos más interesantes de la puesta es la decisión de mantener el texto original sin adaptaciones de género. Ante la falta de suficientes actores varones, varias actrices asumieron roles masculinos, interpretándolos como tales. Este recurso fluye con naturalidad y dialoga con la historia del teatro, recordando que, en la antigua Grecia, los hombres interpretaban personajes femeninos. Aquí, en pleno siglo XXI, ocurre lo contrario, reafirmando la flexibilidad del lenguaje teatral.
El trabajo actoral en conjunto destaca por su energía y entrega, sosteniendo la intensidad de la obra. Tratándose de un elenco compuesto en su totalidad por estudiantes, integrado por 26 intérpretes, el nivel alcanzado en escena resulta aún más meritorio, evidenciando compromiso y disciplina de principio a fin. Dentro del grupo, destacan Laura Isabel Colón Trinidad, Mauricio Roche Miranda, Christopher R. “Christa” Romero Córdova, Hermionie Díaz Pinto, Víctor José, Yohjan Batista Chacón y Patricia Vázquez Marrero, quienes aportan solidez y presencia a lo largo de la propuesta.








En el aspecto técnico, la producción alcanza un nivel sólido. La escenografía de Nicolás Luzzi Traficante propone un espacio funcional y simbólico que se integra con la iluminación de Israel Franco-Müller, el vestuario de Miguel Vando Arroyo y el diseño de maquillaje de Nyah N. Ortiz, elemento clave para la construcción de los personajes masculinos asumidos por actrices. Todo esto se complementa con un diseño sonoro efectivo. El uso del espacio experimental permite cercanía con el público y favorece la proyección de las voces, logrando una experiencia inmersiva.
La función de estreno se realizó a casa llena, con una sala completamente ocupada y un público atento. Al finalizar, el ambiente fue especialmente emotivo, con asistentes llevando flores para el elenco, reflejando el impacto de la propuesta.
La realidad universitaria también marca esta producción. Debido a un paro estudiantil aprobado el mismo día del estreno, la cantidad de funciones se ha reducido, quedando, hasta el momento, solo presentaciones adicionales durante el fin de semana. Esto convierte la oportunidad de verla en limitada, por lo que se recomienda estar atentos a las redes oficiales del recinto para confirmar funciones.
“Entierren a los muertos” no es solo una obra sobre la guerra. Es una advertencia. Y en esta puesta universitaria, esa advertencia se siente clara, necesaria y profundamente vigente.
Cuando un excelente libreto se une a actuaciones impecables, una dirección firme y una ficha técnica de primera, el resultado no puede ser otro: una producción magistral.
