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“El Padre”, de Florian Zeller, cobra vida en una puesta que desafía la lógica y apela a la empatía
CAGUAS, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Desde sus primeros momentos, El Padre coloca al público en un terreno inestable. Lo que comienza como una situación cotidiana se transforma poco a poco en una experiencia en la que la certeza se desdibuja. La puesta, presentada en el Centro de Bellas Artes de Caguas, no se observa desde afuera: se vive desde adentro, desde la mente de su protagonista.
La obra, escrita por el dramaturgo francés Florian Zeller en 2012, presenta a un hombre mayor cuya percepción de la realidad comienza a fragmentarse. A partir de ahí, la historia se construye desde su punto de vista, avanzando y retrocediendo, repitiendo momentos y alterando situaciones. Esta versión cuenta con una adaptación trabajada por René Monclova, desarrollada con el visto bueno de Dean Zayas. Lo que el público cree entender cambia constantemente, creando una experiencia que refleja el deterioro de la memoria y la dificultad de distinguir entre lo real y lo percibido.
En el centro de la pieza, René Monclova ofrece una interpretación sólida y bien conectada con el material. Su trabajo transmite la fragilidad, la confusión y los cambios emocionales del personaje con honestidad, evitando excesos y permitiendo que el público acompañe su proceso.
A su lado, Isel Rodríguez y Ernesto Javier Concepción construyen personajes llenos de sensibilidad, aportando balance dentro del universo cambiante de la obra. Ambos manejan la carga emocional con naturalidad. Se suman Eunice Jiménez, Camila Monclova y Félix Monclova en un trabajo que articula el entramado de relaciones que rodea al protagonista. Sus intervenciones aportan cercanía y credibilidad a los momentos cotidianos, reforzando la dimensión humana de la historia.
La dirección de Israel Lugo, junto a la labor de la regidora y asistente Cristina Robles, se complementa con un trabajo de producción sólido a cargo de Sofía de la Cruz, Carlos Esteban Fonseca y René Monclova. En conjunto, logran mantener un control preciso sobre una estructura compleja, permitiendo que la puesta fluya sin perder el hilo emocional.


En el aspecto técnico, la producción destaca con acierto. La escenografía de José “Checo” Cuevas propone un espacio reconocible que se transforma gradualmente en un lugar incierto. La iluminación de Quique Benet refuerza este efecto con transiciones cuidadas que marcan cambios de percepción. El vestuario de Alba Kercado acompaña de forma efectiva cada variación de tiempo.
Sobresale el trabajo de utilería y ambientación liderado por Cristina Sesto, cuyo equipo ejecuta cambios constantes con precisión y fluidez. A través de variaciones en mobiliario y objetos, la acción avanza en el tiempo sin interrupciones, aportando dinamismo a la puesta. A esto se suma el uso de música incidental en las transiciones que acompaña con sutileza y refuerza la atmósfera.
A pesar de interrupciones en sala, incluyendo más de cinco teléfonos celulares que sonaron durante la función —presentada sin intermedio—, el elenco mantuvo la concentración y el ritmo. La función se llevó a cabo ante un público mayoritariamente adulto, en un formato de aforo reducido que, aun así, logró llenar la sala.
Más allá de sus elementos escénicos, la obra conecta desde un lugar profundamente humano. Su acercamiento a la pérdida de memoria no se limita a lo clínico, sino que pone en primer plano las relaciones y el impacto emocional en quienes rodean al protagonista. Es una propuesta que invita a la empatía, especialmente para quienes han vivido de cerca esta realidad.
Como parte de la experiencia, la producción contó con la participación de De Frente al Alzheimer, Inc., entidad que brinda apoyo a pacientes y cuidadores. Para más información, pueden comunicarse al 787-598-9844 o acceder a www.defrentepr.com. Al final, El Padre no ofrece respuestas sencillas.
¿Lo que vimos fue la realidad… o fue la mente atrapada en el olvido?
Luego de una función en Caguas a casa llena, la producción continúa su recorrido con presentaciones el 24, 25 y 26 de abril en el Centro de Bellas Artes de Santurce. Los boletos están disponibles a través de Ticketera.
