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La nueva colección de Bottega Veneta se movió entre la elegancia fluida y toques estructurados
MILÁN, Italia
Servicios Combinados
Hace unas dos semanas, Bottega Veneta presentó su colección Spring/Summer 2026 en la Semana de la Moda de Milán, marcando el debut oficial de Louise Trotter como directora creativa de la casa. Esta entrega funcionó como punto de partida de una nueva era para la marca, al mismo tiempo en que respetaba los códigos clásicos del lujo discreto que definen a Bottega Veneta.
En cuanto al estilo, la colección se movió entre la elegancia fluida y toques estructurados. Hubo un fuerte énfasis en el movimiento y en la ligereza de las telas, así como en combinaciones de colores audaces: verdes musgo, naranjas intensos, púrpuras suaves y acabados en tonos neutros. Trotter mantuvo el legado del intrecciato —el icónico tejido trenzado de cuero de la marca— pero lo reinterpretó con sutileza: aplicado en collares, flecos, solapas y detalles sutiles en prendas.












Los accesorios fueron otra de las grandes protagonistas del desfile. Trotter reimaginó algunas de las bolsas más emblemáticas de Bottega —como la Knot y la Cabat— y también introdujo nuevos modelos como la Squash, la Framed Tote y la Crafty Basket. Además, calzado como zuecos de madera y piezas con detalles metálicos y brillantes aportaron un sabor moderno y lúdico al conjunto.
En general, esta colección aparece como un balance entre el respeto por la herencia de la casa y una muy prometedora mirada hacia el futuro. Trotter evita los excesos de ruptura radical, pero tampoco permanece en la inercia; su lenguaje celebra el lujo con confianza, visibilidad medida y una sensibilidad artística. Ha sido una apertura sólida de capítulo: una invitación a observar con atención lo que vendrá en las temporadas siguientes.






















