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Casos sin resolver, menores asesinadas y ataques brutales marcan el inicio de 2026 en Puerto Rico
SAN JUAN, Puerto Rico
Redacción PSM
Puerto Rico cerró los primeros cuatro meses de 2026 con una cifra alarmante: 17 feminicidios documentados por el Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico (OEG), una realidad que vuelve a colocar a la Isla frente a una crisis sostenida de violencia machista, impunidad y fallas institucionales.
Detrás de cada número hay mujeres asesinadas a tiros dentro de sus hogares, víctimas estranguladas, cuerpos abandonados en carreteras, adolescentes alcanzadas por balas y casos que todavía permanecen rodeados de silencio e incertidumbre. El propio Observatorio advierte que 12 de los 17 feminicidios continúan bajo investigación o sin información suficiente para esclarecer qué ocurrió realmente.
El informe, divulgado el 30 de abril de 2026, documenta una cadena de violencia que atraviesa municipios de toda la Isla: Aguadilla, Vega Baja, Bayamón, Hatillo, Guayama, Loíza, Coamo, Mayagüez, Carolina, San Juan y Yauco aparecen entre los escenarios de muerte registrados durante apenas cuatro meses.
Cinco de los casos fueron clasificados como feminicidios íntimos. En varios de ellos, los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas. Algunos terminaron suicidándose después de asesinarlas.
Uno de los casos más estremecedores fue el de Kenya Enid Morales Dávila, trabajadora social de 37 años, baleada presuntamente por su esposo dentro de la residencia familiar en Guayama. Sus hijos menores —de 8, 13 y 15 años— salieron desesperados a pedir ayuda a vecinos tras el ataque. El agresor se suicidó después de dispararle.
El informe también recoge el asesinato de Alexandra Carrero Vega, de 50 años, en Aguadilla. La víctima había compartido años antes una campaña contra la violencia doméstica con el mensaje: “Nací para ser libre — no asesinada”. Fue encontrada muerta junto a su pareja, quien presuntamente se quitó la vida tras cometer el crimen.
La violencia tampoco ha dado tregua a menores de edad. Entre las víctimas aparece Rosniellys Marcano Carrasquillo, adolescente de 14 años asesinada a tiros en Loíza mientras viajaba en un vehículo junto a familiares después de participar en un torneo de voleibol.
Mientras tanto, otros casos permanecen atrapados en la nebulosa investigativa: mujeres halladas en avanzado estado de descomposición, víctimas encontradas dentro de vehículos baleados, cuerpos con signos de violencia y escenas que todavía no tienen responsables identificados.
El Observatorio sostiene que muchos de estos expedientes podrían eventualmente reclasificarse como feminicidios íntimos, sexuales, transfeminicidios o asesinatos relacionados con violencia de género, pero denuncia que históricamente las estadísticas oficiales han invisibilizado múltiples manifestaciones de esta violencia.
La organización también alertó sobre el aumento de ataques que no terminaron en muerte únicamente porque las víctimas recibieron atención médica a tiempo. Hasta abril, el OEG había contabilizado 32 intentos de feminicidio, incluyendo mujeres baleadas dentro de vehículos, víctimas atropelladas por sus parejas, agresiones con armas blancas y menores heridas durante ataques armados.
A la crisis se suma el problema de las desapariciones. El informe confirma que cinco mujeres y niñas continúan desaparecidas en Puerto Rico en lo que va de año, mientras decenas de casos de años anteriores siguen sin resolverse.
El Observatorio recalca que su monitoreo surge precisamente ante la falta de respuestas efectivas del Estado y la necesidad de documentar violencias que, asegura, muchas veces terminan diluidas, minimizadas o invisibilizadas en los informes oficiales.
Lo que revela el informe del OEG
🚨 17 feminicidios documentados hasta abril de 2026
🔫 5 feminicidios íntimos confirmados
❓ 12 casos permanecen bajo investigación o sin esclarecer
⚠️ 32 intentos de feminicidio registrados
👧 Una adolescente de 14 años figura entre las víctimas mortales
📍 5 mujeres y niñas continúan desaparecidas este año
🕯️ Varias víctimas fueron halladas en vehículos, residencias y zonas aisladas
📉 El Observatorio advierte sobre posibles subregistros y reclasificaciones futuras

