Share This Article
Un total de 67 leyes que restringen los derechos de las personas LGBTQ+ han sido aprobadas en lo que va del año, incluyendo Puerto Rico
Servicios Combinados
En 2025, la ola legislativa contra las comunidades LGBTQ+ en Estados Unidos no solo continúa, sino que se intensifica. Según datos de la American Civil Liberties Union (ACLU), 598 proyectos de ley con disposiciones anti-LGBTQ+ han sido presentados este año en legislaturas estatales de todo el país. De estos, al menos 67 ya han sido convertidos en ley en 21 estados.
Este número ya supera los 533 proyectos presentados en todo 2024 y los 510 del año 2023. La mayoría de estas leyes afectan de manera directa a las personas transgénero, limitando su acceso a instalaciones públicas, prohibiendo tratamientos de afirmación de género o eliminando su reconocimiento legal.
Puerto Rico se ha sumado a esta tendencia con la aprobación de la Ley 63 de 2025, una legislación que penaliza a profesionales de la salud que proveen cuidados afirmativos a menores trans. Esta ley, criticada por organizaciones médicas y de derechos humanos, fue firmada sin vistas públicas, y ha sido impugnada en los tribunales por la Federación LGBTQ+ de Puerto Rico, que la considera inconstitucional.
Estados más activos en leyes anti-LGBTQ+
Cuatro estados concentran 26 de las 67 leyes aprobadas. Entre ellos se destacan:
- Arkansas (6 leyes), incluyendo la criminalización del cuidado afirmativo como «negligencia médica».
- Idaho (7 leyes), entre ellas una que prohíbe banderas LGBTQ+ en edificios públicos.
- Montana (6 leyes), que permite demandas contra médicos por tratamientos de transición.
- Wyoming (7 leyes), que impide a maestros y empleados estatales reconocer identidades trans.
Otras jurisdicciones como Texas, Utah, Georgia y Florida también han promulgado leyes que restringen derechos educativos, acceso a instalaciones, y protección contra la discriminación.

Entre las medidas comunes se encuentran:
- Prohibición del uso de baños y espacios públicos según identidad de género.
- Restricción o criminalización del acceso a tratamientos médicos de afirmación de género, especialmente en menores.
- Permisos legales para que médicos, maestros y padres rechacen el reconocimiento de personas trans por “razones religiosas”.
- Eliminación de programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en instituciones educativas.
Un patrón preocupante
La aprobación de leyes que erosionan los derechos humanos de las comunidades LGBTQ+ se ha convertido en una estrategia política recurrente en sectores conservadores de Estados Unidos. La ACLU y otras organizaciones han señalado que muchas de estas leyes son parte de campañas coordinadas a nivel nacional, alimentadas por desinformación y discursos de odio.
En Puerto Rico, la situación también es motivo de alarma. La Ley 63 fue aprobada sin consulta pública y ha generado un ambiente hostil hacia la niñez trans. Organizaciones locales han advertido que esto expone a menores a mayor riesgo de violencia, exclusión y suicidio, mientras profesionales de la salud enfrentan criminalización por seguir estándares médicos internacionales.
Un llamado urgente
Diversas entidades en EE. UU. y Puerto Rico continúan luchando en los tribunales para revertir estas leyes. La ACLU mantiene un rastreo activo de las propuestas y demandas en curso, mientras que organizaciones locales como la Federación LGBTQ+ de Puerto Rico y la Asociación de Psicología de Puerto Rico han elevado su voz contra esta ofensiva.
