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El productor y creativo Aníbal Rubio Rodríguez repasa casi tres décadas produciendo escena en Puerto Rico y su apuesta cultural con el True Colors Fest
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Para el productor teatral Aníbal Rubio, el teatro no es solamente una profesión. Es una vocación que lo acompaña desde muy joven y que, casi tres décadas después, continúa dándole la misma energía y entusiasmo cada vez que se levanta un telón.
Su relación con el teatro comenzó cuando era apenas un niño. Rubio recuerda que su familia lo llevaba con frecuencia al Centro de Bellas Artes para ver producciones teatrales. Aquellas visitas despertaron su curiosidad por el mundo escénico. Sin embargo, hubo una experiencia en particular que marcó definitivamente su rumbo: asistir a una función de La Pasión según Antígona Pérez en la Universidad de Puerto Rico. Aquella puesta en escena lo impactó profundamente y le hizo pensar por primera vez que quería dedicar su vida al teatro.
Curiosamente, su camino académico inicialmente parecía dirigirse hacia otra profesión. Rubio comenzó estudios con la intención de convertirse en médico e incluso ingresó a un programa doctoral de medicina en Ponce. Pero el llamado del arte escénico terminó siendo más fuerte. Tras un periodo intenso de reflexión decidió cambiar de rumbo y dedicar su vida al teatro. Más adelante buscó formación en cursos relacionados con el arte escénico en la Universidad de Puerto Rico, convencido de que debía conocer bien las bases del medio antes de desarrollarse plenamente como productor.
Con el paso de los años, Rubio ha ido consolidando su trayectoria dentro del teatro puertorriqueño. Mirando hacia atrás reconoce que el camino ha estado lleno de aprendizajes. Después de casi treinta años trabajando en el medio, asegura que continúa siendo un soñador, pero con una mayor madurez y experiencia que le permiten enfrentar los retos de la producción teatral con mayor claridad. Las decisiones equivocadas y los tropiezos, dice, también han sido parte esencial de su crecimiento profesional.


Entre los proyectos que han marcado su carrera, Rubio recuerda con especial cariño varias producciones importantes. Sin embargo, destaca particularmente la reposición de M. Butterfly, protagonizada por Gil René y Braulio Castillo. Aunque ya llevaba años produciendo teatro, fue con esa producción cuando sintió que realmente se había consolidado como productor. “Ya llevaba muchos años produciendo, pero fue con esa producción cuando sentí que realmente me había consolidado”, comenta Rubio a Pride Society Magazine.
Otros montajes, como Piaf, el musical, Venecia y Conversaciones con mamá -esta última protagonizada por Gladys Rodríguez-, también ocupan un lugar importante dentro de su trayectoria y forman parte de una lista de proyectos que Rubio recuerda con orgullo.
Su compañía, Producciones Acrópolis, también tiene un origen muy particular. El nombre surge de una experiencia universitaria mientras estudiaba en la Universidad Interamericana en San Germán. Como parte de una actividad de su clase graduada, Rubio organizó un evento llamado Noche Acrópolis, un desfile de moda en el que participaron varios diseñadores del área oeste. Aquella fue su primera experiencia organizando un evento completo, coordinando todos los elementos de producción. Cuando más tarde decidió crear su compañía teatral, quiso conservar ese nombre como recordatorio de su primer proyecto formal.
Desde entonces, la misión de Acrópolis ha sido clara: producir teatro de excelencia. “Busco proyectos que conecten con el público, que provoquen reflexión y que aporten al desarrollo cultural. Una obra de teatro debe provocar algo en el espectador, ya sea emoción, reflexión o debate”, opina.
Al momento de escoger una obra, Rubio confiesa que el elemento más importante es el mensaje. “Necesito sentir que el texto me provoca algo antes de decidir producirlo”, nos dice al tiempo en que identifica entre sus géneros favoritos las comedias dramáticas, aquellas que combinan humor con momentos profundos capaces de tocar emocionalmente al público. “Una vez seleccionada la obra, trabajo junto al director para encontrar el elenco adecuado que pueda llevar la pieza a su máximo potencial”, apunta.
Para Rubio, producir teatro en Puerto Rico continúa siendo un reto. “Considero que uno de los mayores desafíos es lograr los recursos económicos necesarios para promocionar adecuadamente las producciones. El público para el teatro existe, pero muchas compañías carecen del presupuesto necesario para invertir en campañas publicitarias amplias en radio, televisión o prensa. Aunque las redes sociales han ayudado a difundir los proyectos, también tienen limitaciones, ya que no todos los públicos utilizan estas plataformas”, diagnostica el empresario.


True Colors Festo, su proyecto más querido
En años recientes, Rubio ha dedicado gran parte de su energía a uno de sus proyectos más queridos: el True Colors Fest. El festival teatral nació como una plataforma para presentar obras teatrales relacionadas con la comunidad LGBTQ+, pero con el paso del tiempo ha ido ampliando su alcance hacia un concepto más amplio de arte y cultura.
Uno de los ejemplos de esa expansión es Arte con Orgullo, una exposición que reúne artistas de la comunidad y aliados, y que forma parte de las actividades que acompañan al festival. Para Rubio, el objetivo es continuar integrando distintas disciplinas artísticas que enriquezcan la experiencia cultural del evento.
“Nos estamos preparando para la próxima edición del True Colors Fest, que contará con seis producciones teatrales, una más de lo habitual. Las funciones se presentarán durante seis fines de semana entre los meses de junio y julio, comenzando después de las actividades del Orgullo en Puerto Rico”, adelanta sin ofrecer detalles sobre las producciones incluidas en esta próxima edición. Ese anuncio se hará público este próximo miércoles, 8 de abril, en conferencia de prensa.
Más allá del entretenimiento, Rubio entiende el festival como una plataforma para promover el respeto y la convivencia entre personas diversas. Según explica, el objetivo del True Colors Fest es crear un espacio en donde el público pueda aprender, disfrutar y compartir desde la diversidad. “Ya existía en Puerto Rico un festival con una dinámica similar, y mi intención era llevar ese concepto al área noroeste del país para ampliar su alcance. Con el tiempo aquel proyecto desapareció y se me ocurrió la idea de presentarle una propuesta al Centro de Bellas Artes y logré establecer el festival allí. Actualmente el proyecto celebra su sexto año, con seis obras. Desde entonces se escribe la historia de este cónclave teatral”, comenta al exponer cómo se seleccionan las obras participantes: “El proceso de selección incluye varias etapas para asegurar la calidad de las propuestas. Primero se abre una convocatoria para recibir proyectos. Un comité inicial de profesionales del teatro evalúa las propuestas y selecciona las mejores. Luego un segundo comité de lectores analiza los textos completos de las obras finalistas. A partir de estas evaluaciones se determina la programación final del festival. No soy yo, es un comité de personas de alto perfil en el quehacer teatral del país”.
La mayor motivación para continuar desarrollando el festival, afirma, proviene del propio público. Ver las salas llenas, observar la reacción de los espectadores al finalizar las funciones y recibir el apoyo de familias completas que asisten al evento son señales de que el proyecto está cumpliendo su propósito. “El objetivo principal del festival es educar, celebrar y promover la diversidad. El festival busca crear un espacio en donde las personas puedan aprender, disfrutar y compartir desde el respeto a las diferencias. Es una herramienta poderosa para fomentar la empatía y el entendimiento entre personas con distintas experiencias y formas de amar”, entiende.
Si pudiera hablarle directamente al público, ¿qué les diría? “Invito al público a asistir al festival y descubrir propuestas teatrales de alta calidad. Aunque muchas obras exploran temas de diversidad, el festival está abierto a todo el mundo. El True Colors Fest es un espacio en donde cualquier persona puede disfrutar del teatro, reflexionar y celebrar la riqueza de la diversidad humana”, concluye.
🟣🎭 En síntesis
📍 Festival: True Colors Fest 2026
🏛 Sede: Centro de Bellas Artes
🎭 Producciones: 6 obras teatrales
📅 Temporada: Fines de semana entre junio y julio
🌈 Enfoque: Teatro que explora diversidad, identidad y convivencia
🎨 Actividad paralela: Exposición Arte con Orgullo, con artistas de la comunidad y aliados
📣 Anuncio oficial de programación: 8 de abril, en conferencia de prensa
✨ Propósito del festival:
Crear un espacio donde el público pueda aprender, disfrutar y dialogar desde la diversidad, utilizando el teatro como herramienta de reflexión, empatía y encuentro cultural.
La entrevista, tal cual… sin editar
