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No es un capricho ni una escala hacia otra cosa. Es una orientación propia, y la mayoría prefiere ocultarla
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Víctor H. Navas, para Pride Society Magazine
A pesar de representar más de la mitad de la comunidad de personas lesbianas, gays y bisexuales, las personas bisexuales siguen siendo poco cubiertas —o mal cubiertas— por los medios de comunicación e incomprendidas ante el mismo colectivo LGBTQ+. Esa invisibilidad borra tanto su presencia como sus experiencias y desafíos particulares, y deja a muchas personas bisexuales con la sensación de ser incomprendidas y aisladas.
Qué significa ser bisexual
Bisexual es el adjetivo que describe a una persona con potencial de sentir atracción física, romántica y/o emocional hacia personas de más de un género, no necesariamente al mismo tiempo, de la misma manera ni en el mismo grado. El prefijo “bi” no significa, como suele creerse erróneamente, atracción exclusiva hacia hombres y mujeres: se refiere a géneros iguales y distintos al propio.
Esta atracción puede vivirse de formas y en grados distintos a lo largo de la vida, y no requiere haber tenido experiencias sexuales o románticas específicas —ni siquiera ninguna— para que una persona pueda identificarse como bisexual. Algunas personas usan los términos “bisexual” o “bi” para referirse a la comunidad; otras prefieren “bi+”, una categoría más amplia que incluye a quienes se identifican como bisexuales, pansexuales, fluidos, queer u otras palabras que describen la posibilidad de sentir atracción por más de un género. Así como existe el término “questioning” (en proceso de definición), algunas personas se describen como “bicuriosas” mientras exploran si sienten atracción por personas de su mismo género además de otros géneros.

Cifras que desmienten la invisibilidad
Los datos disponibles contradicen la escasa atención mediática que reciben las personas bisexuales. Una encuesta de Gallup de 2021 encontró que más de la mitad de las personas no heterosexuales en Estados Unidos se identifican como bisexuales. La Encuesta Social General (General Social Survey) de 2019 registró un aumento de más del triple en la identificación bisexual entre mujeres de 18 a 34 años: del 3,5% en 2008 al 12,6% en 2018. Entre las mujeres afroestadounidenses de ese mismo grupo etario, la cifra llega al 23%.
El informe “Invisible Majority” (Mayoría Invisible), publicado en 2016 por el Movement Advancement Project, señala que un porcentaje considerable de la población estadounidense experimenta atracción hacia personas de más de un género, o ha tenido contacto sexual con ellas. Sin embargo, el Pew Research Center halló que solo el 19% de las personas bisexuales —pese a constituir la mayoría dentro de la población no heterosexual— afirmó que la mayoría o la totalidad de las personas importantes en su vida conocían su orientación sexual, frente al 75% de gays y lesbianas. El 26% de los adultos bisexuales no ha salido del clóset con ninguna persona importante de su entorno, frente al 4% de personas gays y lesbianas. Aproximadamente la mitad de las personas bisexuales (54%) declaró haberlo compartido solo con algunas personas.
El costo de la invisibilidad
Según fue reportado por el diario Los Angeles Times, muchas personas bisexuales evitan salir del clóset porque no quieren lidiar con la idea de que son indecisas o incapaces de sostener relaciones monógamas, estereotipos presentes tanto entre personas heterosexuales como entre gays y lesbianas. Distintos estudios han mostrado que las personas bisexuales presentan tasas más altas de consumo excesivo de alcohol, autolesiones y pensamientos suicidas que las personas gays, lesbianas o heterosexuales, un indicador del elevado estrés que enfrentan como minoría.
Ser más conscientes de esta realidad, y de la diversidad interna de la comunidad bisexual, permite a los medios informar con mayor precisión y contribuir a desmontar los estereotipos y las ideas erróneas que estas personas enfrentan a diario.
Identificar a las personas con precisión es el primer paso: si alguien declara abiertamente que es bisexual, bi o bi+, no corresponde describirla como gay, lesbiana o heterosexual. Estar en una relación con alguien del mismo género o de un género distinto no anula la orientación bisexual de una persona, y —como ya se señaló— no es necesario haber tenido experiencias sexuales o románticas específicas para identificarse como tal.
Lo mismo aplica a las parejas: al referirnos a dos personas en una relación, no debe asumirse que se trata de una pareja gay, lesbiana o heterosexual. Una persona bisexual en una relación con alguien de su mismo género no es gay ni lesbiana; una persona bisexual en una relación con alguien de un género distinto no es heterosexual. La recomendación es simple: preguntar a las parejas cómo prefieren ser descritas.
También es importante evitar sugerir que la bisexualidad es una fase o una forma de ocultamiento. No debe darse a entender que se trata de una etapa transitoria “hacia” la homosexualidad, ni presentar a las personas bisexuales como confundidas, indecisas o poco sinceras: la bisexualidad es una orientación sexual propia, no un experimento ni una etapa de tránsito.
Un tercer punto clave es evitar los estereotipos que asocian la bisexualidad con la promiscuidad. La idea de que las personas bisexuales no quieren o no pueden sostener relaciones monógamas es inexacta y dañina. Son tan capaces de construir vínculos comprometidos y monógamos como las personas heterosexuales, gays o lesbianas; la elección de mantener relaciones monógamas, abiertas o de otro tipo es independiente de la orientación sexual de cada persona.

Finalmente, conviene tener presente que no todas las personas con capacidad de sentir atracción por más de un género usan la palabra “bisexual”: algunas se identifican como pansexuales, polisexuales, omnisexuales, fluidas, queer, o prefieren no usar ninguna etiqueta. La recomendación, una vez más, es simple: preguntar a cada persona cómo se describe a sí misma.
💗💜💙 LO QUE NO CAMBIA TU BISEXUALIDAD
💗 Tener pareja de otro género no te hace heterosexual. Tener pareja de tu mismo género no te hace gay o lesbiana.
💙 No haber tenido relaciones con más de un género no invalida tu orientación.
🚫 Bisexualidad no significa indecisión, promiscuidad ni incapacidad para la monogamia.
✨ La atracción no tiene que sentirse por igual ni al mismo tiempo hacia distintos géneros. La bisexualidad es una orientación propia, no una fase ni una escala hacia otra identidad.
Fuentes: GLAAD Media Reference Guide — “Bisexual People”, con datos de Gallup (2021), General Social Survey (2019), Movement Advancement Project (2016), Pew Research Center y Los Angeles Times.
