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Es la historia de un matrimonio tradicional que cría a su hijo Luismi de diez años de edad, que es víctima de bulliying en su entorno escolar
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Ilia Ballester, para Pride Society Magazine
“Por más que podes el tallo de un rosal, no saldrán jazmines, ni claveles: Del tallo de un rosal solo saldrán rosas”. Como parte del 55to Fesitival Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña ICP, subió a escena El Pequeño Poni, escrita por Paco Bezerra, bajo la producción de Alfonsina Inc. y la dirección de Jorge Rodulfo, en el Teatro Francisco Arriví en Santurce.
El texto es uno pertinente, verídico, fundamental y transcendental. La pieza, narra la historia de un matrimonio tradicional que cría a su hijo Luismi de diez años de edad. Este niño es víctima de bulliying en su entorno escolar debido a que decide llevar consigo una mochila de My Little Pony. Un director escolar que no aplica protocolos, una maestra que se hace de la vista larga, unos padres que no son equipo, serán los responsables de todo lo que está por ocurrir.
Blanca Lissette Cruz (Irene) es una actriz dramática que domina cada uno de sus parlamentos. Conecta con el público, cautiva con su arte, muestra buena dicción, memoria y cualidades histriónicas en cada una de sus escenas. Interpreta a una madre controladora y sobreprotectora que ama su hijo de una forma condicionada, no representa a la mayoría y lo que es normal. Es una madre prejuiciosa que le importa más el que dirán que la salud mental de su hijo y su estabilidad.






Ernesto Concepción (Jaime), es un actor con tremendo dominio actoral y escénico. Ofreció una actuación cautivadora, elocuente; adopta una personalidad que, en ocasiones, era pasivo- agresiva y en otras proyecta indicadores oposicionales desafiante, todo muy bien trabajado. Dio vida a un padre que vive orgulloso de su hijo desde sus primeros cambios de vida, amoroso, empático, acepta la diversidad que carga su hijo desde temprana edad. Supo mantener el reto al no salir en ningún momento de escena.
La escenografía y el vestuario estuvieron a cargo de Miguel Vando. La escenografía era una sugerente y a su vez bastante simbólica. Cada una de las columnas de vinil servía para transicionar de escena en escena y a su vez simbolizaban el espiral en el cual el acoso se iba saliendo de control. Con relación a la vestimenta, predomina la carta de colores con los tonos blancos y crema. El blanco: representa en esta obra la frialdad, la falta de comunicación y el vacío tanto en la relación matrimonial como en la paternofilial. El diseño de luces estuvo a cargo de Lynette Salas, quien representó la atmósfera de la obra por medio de los colores: amarillo, anaranjado y rojo. A su vez jugó un poco con la sombra del personaje de Jaime al momento de confesar. La narrativa de la obra estuvo bien complementada con cada uno de los elementos escenográficos. La utilería por Hadani Santiago supo jugar bien sus cartas y entendió la propuesta del director. Debido a que absolutamente todo en la obra tenía simbolismo, cada uno de los elementos en la obra era de color blanco. El diseño de imagen de Milton Cordero fue fundamental a la hora de crear las metáforas proyectadas de los estados anímicos de Luismi, dentro del encuadre digital como efecto especial. A su vez, esto le servía de guía al público como clave visual de lo que se iba narrando y como elemento que anticipa.
Para boletos de la última función de este domingo 9 de noviembre de 2025 a las 4:30 p.m. https://ticketcel.com o en la entrada de la boletería del Teatro Francisco Arriví una hora antes del evento. Este proyecto tendrá una gira por universidades y diversos municipios de Puerto Rico. Las instituciones interesadas en coordinar una presentación u obtener información, favor escribir a alfonsinainc@gmail.com
