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Un retrato urgente sobre juventud trans y la violencia institucional
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
La Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana sirvió de punto de encuentro para la presentación y discusión del cortometraje Píldora, dirigido por Edgar García. A la actividad asistió un grupo de estudiantes junto a su profesor, quienes participaron activamente del conversatorio luego de la proyección. También estuvieron presentes el productor Edwin F. Rodríguez, el director de arte Miguel Rodríguez-Casellas, tres de las actrices del elenco y la madre de otra intérprete, propiciando un diálogo abierto sobre el proceso creativo y las experiencias detrás del filme.
El director explicó que Píldora nace de un grupo de chicas trans —algunas en procesos de transición— que deseaban verse representadas de manera auténtica en pantalla. Comentaron que, dentro del cine y la televisión local, casi no existen roles que puedan interpretar genuinamente. Ese vacío se convirtió en el punto de partida para crear una historia que no solo hablara de ellas, sino que surgiera desde su propia vivencia.
En medio del desarrollo del proyecto circularon rumores sobre una propuesta legislativa que limitaría el acceso a tratamientos hormonales para personas menores de 21 años. Una de las estudiantes del grupo, menor de esa edad, se enfrentaba directamente a las consecuencias de esa medida. Ese contexto —doloroso, urgente y profundamente personal— terminó marcando el tono y la sensibilidad del cortometraje.
García relató que el proceso creativo comenzó en la sala de su casa, donde se reunieron las estudiantes, él y Christian Alex Rivera, defensor de los derechos de jóvenes trans. “Nos sentamos a desarrollar historias que mezclaran lo real y lo ficticio, desde lo que a ellas les pasa de verdad”, comentó. Muchas de esas vivencias quedaron intactas dentro del guion final, que combina confesiones íntimas con elementos imaginados para construir un retrato honesto sobre la búsqueda de identidad y la presión social.
Píldora tiene una duración de 20 minutos y cuenta con un elenco compuesto por Gaybriel Rodríguez, Chris Alex Rivera, Marisol Lebrón, Isabella Vega López, Herónymus Rivera, Sebastián Méndez González, Miguel Rodríguez-Casellas, Karen Cupeles, Christa R. Romero, Edwin F. Rodríguez, Julio Court, Raffy Soto Perdomo, Alex Hernández y Yadiel Rivera. El equipo técnico está encabezado por el director Edgar García, el productor Edwin F. Rodríguez, el director de arte Miguel Rodríguez-Casellas y el trabajo de sonido de Jesús “Chuito” Muñoz.
García también explicó que “píldora” hace referencia a la píldora venenosa dentro del lenguaje jurídico: una cláusula que puede dañar, excluir o perjudicar a un grupo. “Queríamos hacer una metáfora con esa píldora legal que destruye vidas, porque esta propuesta en Puerto Rico era de las más crueles entre todos los territorios”, señaló. Desde esa metáfora nace Pili, protagonista del corto, quien busca una “píldora” capaz de resolverlo todo, aunque la historia revela que no existe solución simple para una realidad tan compleja.




Tras la proyección, el público formuló preguntas sobre el proceso creativo, la representación trans en el cine puertorriqueño y las decisiones técnicas que sostienen la narrativa. El equipo habló sobre el diseño artístico, las actuaciones, los retos de producción y la importancia de crear espacios en donde las propias comunidades cuenten sus historias sin filtros ni intermediarios.
El director también compartió que, a pesar de la pertinencia del tema, el equipo ha enfrentado invisibilidad y poco apoyo institucional. Explicó que la sensibilidad de la temática ha limitado tanto las invitaciones para presentar el corto como el acceso a financiamiento, lo que retrasó parte del proceso. Lo mencionó con sobriedad, subrayando que estas barreras revelan precisamente la necesidad de que historias como esta encuentren más espacios.
Como parte de los próximos pasos, García adelantó que Píldora ya comenzó su ruta hacia el circuito de festivales. Comentó que le gustaría estrenarlo en Ámsterdam, específicamente en el Festival LGBTQ+ ROZE Filmdagen, donde el proyecto ya fue sometido y actualmente está en evaluación. También mencionó que considera otros festivales que apoyan activamente trabajos puertorriqueños y proyectos centrados en diversidad e identidad de género. Todo esto ocurre en un contexto en el que, mientras el corto aún se editaba, la ley que prohíbe el acceso a tratamientos hormonales para menores de edad en Puerto Rico fue firmada y ya está vigente, haciendo que la historia de Pili y de las jóvenes que inspiraron el proyecto resulte aún más urgente.
Píldora se presenta, así, como un proyecto construido desde la vivencia, con una mirada honesta que combina crítica social y sensibilidad humana. Más que un cortometraje, es un ejercicio de representación y resistencia que invita a reflexionar sobre las barreras que enfrentan muchas jóvenes trans en Puerto Rico y sobre la necesidad de seguir creando cine que hable desde sus voces.
