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Se estimó, al 2023, que el poder adquisitivo global de la comunidad LGBTQ+ ronda los $4.7 billones, de los cuales $1.4 billones provienen de Estados Unidos y Puerto Rico
NUEVA YORK, NY
Servicios Combinados
En un contexto de inflación sostenida, retrocesos en las protecciones laborales y crecientes tensiones sociales, un dato reciente ofrece una chispa de optimismo: el 9.3 % de las personas en Estados Unidos se identifican como LGBTQ+, según la última encuesta de Gallup. Esta cifra representa un aumento significativo respecto al 3.5 % registrado en 2012 y apunta al crecimiento del poder económico conocido como pink money o dinero rosa.
El auge en la identificación LGBTQ+ proviene principalmente de la Generación Z (nacida entre 1996 y 2010), donde más del 23 % se reconoce como parte de la comunidad. Le siguen los millennials con un 14 %, mientras que la Generación X apenas alcanza un 5.1 %. Este crecimiento también responde a un aumento notable en personas que se identifican como bisexuales.
Distribución de identidad LGBTQ+ por generación (Gallup, 2024)
| Generación | Porcentaje que se identifica como LGBTQ+ |
| Gen Z (1996–2010) | 23 % |
| Millennials | 14 % |
| Gen X | 5.1 % |
| Total población | 9.3 % |
Además de ser una expresión de visibilidad, estas cifras revelan una influencia económica en expansión. Un informe de 2023 de la firma LGBT Capital estimó que el poder adquisitivo global de la comunidad LGBTQ+ ronda los $4.7 billones, de los cuales $1.4 billones provienen de Estados Unidos y Puerto Rico. El próximo estudio podría reflejar un alza sustancial en esos números.
Este contexto le da mayor resonancia al llamado del Economic Blackout Day, una acción ciudadana que promueve no consumir en grandes cadenas comerciales, estaciones de gasolina ni franquicias de comida rápida durante el día de hoy. En cambio, se alienta a preferir negocios locales, en especial aquellos liderados por personas LGBTQ+.
“El dinero es poder, y ese poder puede usarse para apoyar a quienes comparten nuestros valores”, opinan activistas que respaldan la medida. Marcas como Chick-fil-A, criticadas por su historial de donaciones anti-LGBTQ+, han dejado de ser la opción automática para muchos consumidores queer, que ahora priorizan empresas más inclusivas, incluso si eso implica sacrificar ciertas comodidades o sabores.

Un informe de la firma Edelman refuerza esta tendencia: el 84 % de los consumidores dice necesitar compartir valores con una marca para comprarle. En el caso de la Generación Z, esta relación es aún más emocional: cerca del 60 % afirma sentirse conectado con quienes usan las mismas marcas, y casi la mitad admite juzgar a otros por sus elecciones de consumo.
En este panorama, el dinero rosa no solo representa una oportunidad de mercado, sino también una herramienta para la resistencia. A medida que las personas queer jóvenes ingresan al mundo laboral y adquieren mayor capacidad de gasto, tienen en sus manos la posibilidad de ejercer un consumo más consciente, que impulse la equidad, fortalezca a emprendedores LGBTQ+ y presione a las corporaciones a adoptar políticas inclusivas de manera genuina.
🌈 En síntesis: dinero rosa en acción
📈 Crecimiento histórico
El 9.3 % de la población en Estados Unidos se identifica como LGBTQ+, impulsado principalmente por la Generación Z, donde más del 23 % se reconoce como parte de la comunidad.
💸 Poder económico real
El dinero rosa alcanza los $4.7 billones a nivel global, con $1.4 billones en Estados Unidos, consolidándose como una fuerza de impacto económico y social.
🛑 Consumir es decidir
Acciones como el Economic Blackout Day promueven apoyar negocios locales y LGBTQ+, recordando que cada compra también es una postura política.
