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Un paso hacia la justicia en un crimen que sacudió a Colombia
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Rev. Ignacio Estrada Cepero, para Pride Society Magazine
La justicia colombiana ha dado un paso importante en el caso del brutal asesinato de Sara Millerey González Borja, mujer trans de 32 años, ocurrido el pasado 4 de abril en Bello, Antioquia. Juan Camilo Muñoz Gaviria, alias “El Teta”, fue capturado y enviado a prisión como presunto autor del crimen, tras una audiencia en la que la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y tortura.
“El Teta” fue capturado el 30 de abril gracias a una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Fiscalía, luego de analizar más de 130 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cotejar información clave. Aunque negó los cargos, un juez de control de garantías ordenó su reclusión inmediata en un centro carcelario por la gravedad de los hechos y el riesgo procesal.

Un crimen con sevicia y odio
Sara Millerey fue atacada por un grupo de al menos siete personas. Fue golpeada con brutalidad en un solar del barrio Playa Rica, donde le fracturaron brazos y piernas, y luego arrojada a una quebrada. Aunque fue rescatada con vida, murió horas después en un hospital de Medellín. Su asesinato fue grabado y difundido en redes sociales, provocando una ola de indignación nacional e internacional.
Un largo prontuario criminal
Juan Camilo Muñoz Gaviria no es un desconocido para las autoridades. Tiene un extenso historial delictivo:
- Miembro del grupo criminal “El Mesa”, con operaciones en el Valle de Aburrá.
- Condenado anteriormente a 9 años y 10 meses por homicidio agravado y narcotráfico.
- Seis anotaciones judiciales por porte ilegal de armas, amenazas y concierto para delinquir.
- En 2021 fue capturado por el asesinato de otro joven en Bello.
A pesar de todo esto, se encontraba en libertad, una realidad que genera serias dudas sobre los mecanismos de control y justicia penal en el país.
Una condena ejemplar podría alcanzar hasta 60 años
El general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, declaró que alias “El Teta” podría enfrentar una condena de hasta 60 años de prisión, dada la sevicia y los agravantes del caso. La Fiscalía continúa investigando para identificar y capturar a los demás involucrados en este transfeminicidio.
La sociedad no olvida
El asesinato de Sara Millerey no es un caso aislado. Es reflejo de una violencia sistemática contra las personas trans. La reacción social —con protestas, vigilias y llamados a la justicia— ha sido clara: la impunidad no puede seguir siendo la norma.
La captura de “El Teta” es un primer paso, pero la justicia plena solo llegará cuando todos los responsables enfrenten la ley y se tomen medidas reales para proteger a la población trans en Colombia.
El nombre de Sara Millerey no se apaga. Su memoria es un llamado a la acción.
