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Entre enero y julio de 2025, una mujer o niña ha sido asesinada en la Isla cada seis días, según el Observatorio de Equidad de Género
SAN JUAN, Puerto Rico
Redacción PSM
El Observatorio de Equidad de Género de Puerto Rico (OEG) confirmó que entre enero y julio de 2025 36 mujeres, niñas y personas trans fueron asesinadas por razones de género en la Isla. El informe, publicado el 31 de julio, advierte que, aunque el total aún no alcanza las cifras del año anterior, la violencia letal contra mujeres sigue mostrando patrones graves y persistentes que requieren una respuesta inmediata del Estado.
De los casos reportados este año, 30 fueron clasificados como feminicidios directos —asesinatos perpetrados con la intención de causar la muerte a la víctima— y 6 como indirectos, en contextos como el crimen organizado o situaciones de alta vulnerabilidad.

Un repaso a la evolución reciente
Desde 2019, el OEG ha documentado fluctuaciones en las cifras, pero sin un descenso sostenido que permita hablar de avances. El récord más alto se registró en 2024, con 81 feminicidios. Aunque el acumulado de este año a julio (36 casos) podría proyectar una reducción, el Observatorio advierte que la segunda mitad del año suele reflejar un aumento de incidentes.
El feminicidio íntimo: la violencia más frecuente
El informe detalla que 13 de las 36 víctimas fueron asesinadas por sus parejas o exparejas. En al menos siete casos, los perpetradores se suicidaron después del crimen. Un patrón inquietante que resalta el documento es el uso de armas de fuego registradas legalmente: seis de los feminicidas poseían licencia vigente.
Entre las historias recogidas está la de Caroline Bau, de 34 años y madre de siete hijos, estrangulada en Adjuntas por su expareja dos meses después de haberse separado; y la de Keyshla Rivera Ocasio, psicóloga de 30 años asesinada con un arma blanca por su esposo en Vega Baja, mientras su hijo de 18 meses dormía en la habitación contigua.
Casos bajo investigación: la opacidad de la violencia
Catorce de los casos de este año permanecen bajo investigación o carecen de información suficiente para determinar el motivo o agresor. En muchos, los cuerpos fueron abandonados en lugares públicos, con signos de violencia o en circunstancias sospechosas. El OEG alerta que, con la investigación adecuada, varios podrían reclasificarse como feminicidios íntimos, transfeminicidios o sexuales sistemáticos.

Feminicidios indirectos: el impacto del crimen organizado
Cinco de los seis feminicidios indirectos de 2025 están vinculados al crimen organizado. Este tipo de casos incluye mujeres asesinadas en represalias, ajustes de cuentas o por estar relacionadas —de manera voluntaria o forzada— con personas en actividades ilícitas. El informe recuerda que estos contextos reproducen dinámicas patriarcales que colocan a las mujeres en roles de alto riesgo y baja protección.
Niñas y adolescentes entre las víctimas
El documento subraya la vulnerabilidad de menores de edad: entre las víctimas hay adolescentes como Haryeliz Forty Cepeda, de 13 años, y Keitshalys Rodríguez Figueroa, de 18, asesinada en Peñuelas por su expareja, quien luego se suicidó. También se documentaron ocho intentos de feminicidio contra niñas.
Desapariciones que no cesan
En lo que va de 2025, 42 mujeres y niñas han sido reportadas desaparecidas, de las cuales cuatro permanecen sin localizar. Desde 2020, el OEG ha registrado casos no resueltos que se arrastran año tras año, y advierte que algunas desapariciones pueden derivar en feminicidios o estar relacionadas con trata de personas.

Un problema estructural y un reclamo urgente
Para el OEG, el feminicidio no es solo un crimen individual, sino un “crimen de Estado” cuando la respuesta institucional es insuficiente o ineficaz. El informe enfatiza que la violencia machista sigue siendo una emergencia nacional declarada desde 2021, pero cuya implementación de medidas ha sido irregular.
“El Observatorio entiende que esta definición también incluye a las personas de la comunidad LGBTQI+ porque, a través de sus experiencias de vida, retan y transgreden los roles de género que la violencia machista busca mantener y defender”, recalca el documento.
Llamado a políticas efectivas
El informe cierra con un llamado a fortalecer la prevención, la educación con perspectiva de género, el acceso a refugios y servicios especializados, y la investigación ágil de todos los casos, incluyendo los que permanecen bajo la etiqueta de “sin información”.
Mientras las cifras no bajen de manera sostenida y las desapariciones y tentativas de feminicidio sigan sumando, el OEG advierte que la violencia de género en Puerto Rico continuará siendo una amenaza latente para miles de mujeres y niñas.

