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Puerto Rico las protege bajo la Ley 54, pero todavía no sabe cuántas mujeres son agredidas por sus parejas mujeres
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Marilyn Sierra, para Pride Society Magazine
La estaba estrangulando en el estacionamiento de una farmacia CVS, en Los Ángeles. Un hombre la miró a los ojos y siguió de largo. Un carro que salía de reversa pasó justo al lado. Nadie hizo nada.
“Nadie se bajó del carro. No tocaron bocina, no hicieron nada”, cuenta Claire, de 25 años. Ese no es su nombre: pidió usar uno ficticio porque todavía le teme a su ex. Su historia forma parte de un reportaje de Uncloseted Media sobre lo difícil que es para una lesbiana maltratada encontrar ayuda que la entienda. Esa noche de 2024, Claire logró soltarse. Ahí terminó la relación.
Los testigos vieron a dos mujeres y no vieron violencia. Ese es el punto ciego que investigadoras y activistas llevan años señalando: la idea de que en el maltrato de pareja el agresor siempre es un hombre. Esto pasó en California, pero en Puerto Rico el hueco se parece bastante. La ley protege a las parejas del mismo sexo desde 2013. Lo que todavía no aparece en las estadísticas públicas es cuántas mujeres son agredidas por otra mujer.
Contar lo que no se cuenta
Los estudios internacionales que cita Uncloseted Media apuntan a que la violencia en parejas del mismo sexo es igual de frecuente, o más, que en las heterosexuales. Una revisión reporta que hasta un 46 % de las lesbianas la ha vivido, frente a un 36 % de las heterosexuales. Otra, publicada este año, la sitúa en cerca del 27 % de las lesbianas encuestadas.
Aquí, la Policía registró 9,488 incidentes de violencia doméstica en 2024. En 7,793 casos la víctima fue una mujer; en 1,679, un hombre. Así lo recoge un resumen preparado con datos del Observatorio de Prevención de Violencia de Género del Departamento de Salud, la Policía, el Instituto de Estadísticas y la Oficina de Administración de los Tribunales. Lo que ese resumen no dice es cuántos de esos casos ocurrieron entre dos mujeres.
El Observatorio de Equidad de Género (OEG), que documenta desde la sociedad civil la violencia contra las mujeres, lleva su propia cuenta: 44 feminicidios, 87 intentos y 58 mujeres y menores desaparecidas entre enero y agosto de este año. Desde 2019 suma 496 víctimas de feminicidio, 144 de ellas a manos de una pareja. En sus resúmenes públicos no hay un renglón aparte para las relaciones entre mujeres.
La Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) publica cada año sus informes de violencia doméstica, delitos sexuales y órdenes de protección, y mantiene una línea confidencial que contesta las 24 horas.

Una década fuera de la Ley 54
Durante años, la Ley 54 de 1989 dejó fuera a estas parejas. En 2003, el Tribunal Supremo de Puerto Rico decidió en Pueblo v. Ruiz Martínez que el maltrato agravado que castiga la ley aplicaba solo a relaciones entre un hombre y una mujer.
Hubo que esperar diez años. El 29 de mayo de 2013, la Ley 23 enmendó la Ley 54 para cubrir a todas las personas “sin importar estado civil, orientación sexual, identidad de género o estatus migratorio”. Desde entonces, una mujer agredida por su pareja puede pedir una orden de protección o radicar una querella, igual que cualquier otra víctima.
Tener el derecho en papel no quita el miedo. Una guía de la Coordinadora Paz para la Mujer, publicada en Ayuda Legal Puerto Rico, explica que el maltrato entre mujeres toma las mismas formas que en cualquier pareja (golpes, agresión sexual, insultos, control emocional) y tiene un arma propia: amenazar con sacar a la otra del clóset. El temor a quedar expuesta, la lealtad a la comunidad, la dependencia económica y la homofobia internalizada hacen que muchas tarden en pedir ayuda.
Menos dinero, menos respuestas
El dinero para estudiar el problema también se está yendo. En 2025, la administración de Donald Trump canceló al menos 68 subvenciones de salud LGBTQ+, por casi $40 millones. Dos meses más tarde cortó otros $800 millones en fondos de investigación sobre la salud de esta población, según Uncloseted Media. Sin investigación, dicen los especialistas, es difícil diseñar servicios pensados para lesbianas.
En Puerto Rico, el estado de emergencia por violencia de género declarado en 2021 venció el 30 de junio de 2025 y no se renovó. La gobernadora Jenniffer González dijo entonces que esos fondos pasarían a ampliar programas del Departamento de Justicia y de la OPM, reseñó El Nuevo Día.
Un número para llamar
En julio de 2026, Proyecto Matria abrió AMARE LGBT, una línea que contesta las 24 horas y atiende solo a personas LGBTQ+ que sobreviven violencia doméstica, agresión sexual o acecho. Quien llama recibe una evaluación de riesgo, ayuda para armar un plan de seguridad o de escape, coordinación de albergue y orientación sobre órdenes de protección.
EN RESUMEN
📊 Estudios internacionales citados por Uncloseted Media sitúan la violencia de pareja entre lesbianas en niveles comparables o superiores a los de parejas heterosexuales.
⚖️ La Ley 54 protege a las parejas del mismo sexo en Puerto Rico desde la aprobación de la Ley 23 en 2013.
🔍 Las estadísticas públicas de violencia doméstica en la isla no identifican cuántos incidentes ocurren entre mujeres.
🚪 El estigma familiar y el miedo a ser expuestas crean un doble clóset que retrasa la búsqueda de ayuda.
👮 Especialistas señalan que la falta de adiestramiento policial deja sin atender casos entre parejas del mismo sexo.
Con información de Uncloseted Media, Todas, NotiCel, El Nuevo Día, el Observatorio de Equidad de Género, la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y Ayuda Legal Puerto Rico.
