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La administración Trump retira la bandera de Stonewall y provoca una respuesta inmediata de la comunidad LGBTQ+
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Víctor H. Navas, para Pride Society Magazine
La remoción de la bandera del Orgullo del Monumento Nacional de Stonewall, en Nueva York, ha desatado una nueva ola de indignación y protestas, reavivando el debate sobre quién controla la memoria histórica LGBTQ+ en Estados Unidos. La decisión, tomada por la administración del presidente Donald Trump, ha sido denunciada por líderes políticos, organizaciones de derechos civiles y activistas como un acto de borrado simbólico en el lugar considerado la cuna del movimiento moderno por los derechos LGBTQ+.
Según reportó The Advocate, la bandera del Orgullo fue retirada sin previo aviso del Stonewall National Monument, ubicado en Christopher Park y administrado por el Servicio de Parques Nacionales. La ausencia del símbolo provocó la convocatoria inmediata de una manifestación comunitaria en el área, pautada para las 5:00 p.m., como respuesta a lo que activistas describen como un intento deliberado de reescribir la historia.
El Departamento del Interior defendió la decisión alegando que responde a normativas federales de larga data que limitan el uso de astas oficiales a la bandera de Estados Unidos y otras autorizadas formalmente. No obstante, para gran parte de la comunidad LGBTQ+, ese argumento ignora el valor histórico y cultural de la bandera del Orgullo en Stonewall, donde en junio de 1969 personas queer resistieron una redada policial y encendieron un movimiento global.
La controversia no surge en el vacío. En marzo de 2025, Trump firmó la orden ejecutiva titulada Restoring Truth and Sanity to American History, que instruye a las agencias federales a eliminar lo que la administración considera “ideología divisiva” de monumentos, museos y espacios históricos. Meses antes, el Servicio de Parques Nacionales ya había sido criticado por modificar el lenguaje del sitio web de Stonewall, eliminando referencias explícitas a personas trans y reduciendo el uso del término LGBTQ+ a “LGB”.
Figuras políticas de Nueva York reaccionaron con dureza. El alcalde Zohran Mamdani calificó la remoción de la bandera como un acto de borrado histórico, mientras que el senador Chuck Schumer exigió su restitución inmediata. El Concejo Municipal de Nueva York también envió una carta formal al Servicio de Parques Nacionales reclamando que la bandera es inseparable del significado de Stonewall.
Organizaciones nacionales como Human Rights Campaign, GLAAD y la National LGBTQ Task Force coincidieron en que la medida forma parte de un patrón más amplio de ataques a la visibilidad LGBTQ+. GLAAD recordó que su Trump Accountability Tracker documenta cientos de acciones hostiles contra la comunidad bajo la actual administración.
Mientras tanto, al otro lado de la calle, el histórico Stonewall Inn —de propiedad privada— continúa ondeando banderas del Orgullo. Para su cofundadora y activistas locales, el contraste subraya una lección conocida: la historia LGBTQ+ no siempre puede confiarse al gobierno sin vigilancia activa de la comunidad.
Más de cinco décadas después del levantamiento de Stonewall, la disputa por una bandera vuelve a dejar claro que la lucha no es solo por el pasado, sino por quién tiene derecho a contar la historia —y a hacerla visible— en el presente.
🚨 Stonewall en la mira
🏳️🌈 El gobierno de Trump retiró la bandera del Orgullo del Monumento Nacional de Stonewall.
✂️ Activistas denuncian que no es protocolo: es borrado y persecución histórica.
⚠️ Ya antes se eliminaron referencias a personas trans y queer del sitio oficial.
🔥 La comunidad respondió con protestas inmediatas.
📢 Stonewall no se borra. El Orgullo resiste.
