Las cancelaciones también alcanzaron al ámbito cultural. La National Endowment for the Arts (NEA) restringió subvenciones destinadas a programas que abordaban equidad, inclusión y diversidad de género
WASHINGTON, DC
Servicios Combinados
Cientos de proyectos de investigación y programas culturales en Estados Unidos se vieron afectados recientemente por la cancelación de subvenciones federales centradas en diversidad, equidad e inclusión (DEI) y temáticas LGBTQ+, generando controversia entre funcionarios, académicos y organizaciones culturales.
122 millones de dólares en proyectos cancelados
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), bajo la dirección de Robert F. Kennedy Jr., eliminó cerca de 195 proyectos financiados por un total de 122 millones de dólares, argumentando que se centraban demasiado en grupos raciales, étnicos o sexuales específicos. La mayoría de estas subvenciones fueron suspendidas en marzo en coordinación con el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), aunque algunas cancelaciones se han producido hasta este mes.

Entre los proyectos más afectados se encontraba el “Vanderbilt FIRST”, un programa del National Cancer Institute que buscaba reclutar al menos 18 docentes de carrera de grupos raciales y étnicos minoritarios en la Universidad Vanderbilt. Iniciativas similares en universidades como Drexel, Michigan y UCSF también fueron recortadas, afectando investigaciones sobre prevención del VIH, demencia en personas transgénero y otros temas centrados en comunidades vulnerables.
Las cancelaciones provocaron la renuncia del Dr. Demetre Daskalakis y el despido de Susan Monarez, directora del CDC, señalando la magnitud del malestar interno.
La censura del lenguaje en la investigación
El impacto de estos recortes ha llevado a investigadores a modificar el lenguaje de sus propuestas para mantener la financiación. Según reportes del Wall Street Journal, al menos 600 proyectos del NIH han eliminado términos como “diverso” o “subrepresentado”, incluso en contextos científicos donde no tienen relevancia directa.
Expertos alertan que esta práctica podría comprometer la precisión de los proyectos y reducir la transparencia en la investigación, con posibles repercusiones negativas para la calidad científica a largo plazo.
Golpe al arte y la cultura
Las cancelaciones también alcanzaron al ámbito cultural. La National Endowment for the Arts (NEA) restringió subvenciones destinadas a programas que abordaban equidad, inclusión y diversidad de género. Organizaciones como el National Queer Theater y grupos en la Pine Ridge Reservation han tenido que cancelar o reducir actividades debido a la pérdida de financiamiento.

Algunos colectivos consideran que estas medidas responden a agendas políticas y han iniciado acciones legales para restablecer el apoyo perdido.
Un panorama complejo en cifras
A nivel nacional, se estima que los recortes de subvenciones universitarias podrían alcanzar entre 6.9 y 8.2 mil millones de dólares, de los cuales aproximadamente la mitad no se utilizó. Solo en el NIH, más de 2.100 proyectos fueron cancelados, afectando 9.500 millones de dólares en subvenciones y 2.600 millones en contratos.
En respuesta, casi 300 empleados firmaron la Bethesda Declaration, una carta colectiva que exige la restauración de los fondos y advierte sobre el riesgo de desperdiciar recursos ya invertidos.
Los recortes recientes evidencian un choque entre decisiones administrativas y la continuidad de investigaciones y programas culturales enfocados en equidad y diversidad. La medida no solo afecta a las comunidades directamente beneficiadas, sino que también plantea preguntas sobre la sostenibilidad de la ciencia y la cultura en un contexto político polarizado.

