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El montaje de Contraparte honra a víctimas de Uruguay y Puerto Rico en una propuesta impactante del True Colors Fest
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Hay obras que entretienen, otras que conmueven y algunas que consiguen ambas cosas mientras obligan al espectador a cuestionar una realidad incómoda. Seis, del dramaturgo uruguayo Federico Roca, pertenece a este último grupo. Escrita en 2014 e inspirada en el asesinato de seis mujeres trans en Uruguay, la pieza trasciende la denuncia para convertirse en una reflexión sobre la violencia, los prejuicios y la responsabilidad colectiva de una sociedad que, muchas veces, termina siendo cómplice desde el silencio.
Doce años después de su estreno mundial, y tras presentarse con éxito en Uruguay, Estados Unidos, España y Argentina, el texto llega por primera vez a Puerto Rico como parte del sexto True Colors Fest, propuesta producida por Edwin Batista para la compañía Contraparte. La producción establece un poderoso puente con la realidad puertorriqueña mediante un conmovedor diseño sonoro: la voz del propio Federico Roca recuerda a las seis víctimas que inspiraron la obra, mientras el actor Gerardo Ortiz da voz a los nombres de víctimas puertorriqueñas de la violencia transfóbica. Ese diálogo entre ambas realidades reafirma que el odio y la intolerancia siguen siendo una dolorosa realidad.
Uno de los mayores aciertos del libreto radica en que Federico Roca alterna con habilidad el humor, la sátira y el drama, permitiendo que la risa aparezca cuando la tensión parece insoportable para, segundos después, enfrentar al espectador con escenas profundamente conmovedoras. Esa alternancia convierte la función en una experiencia tan entretenida como reflexiva, logrando que el mensaje llegue con fuerza sin necesidad de recurrir al sermón.








Miguel Vando entiende la esencia del libreto y construye una dirección dinámica y precisa. Concebida en un solo acto, la puesta avanza mediante una sucesión de escenas breves cuyas transiciones fluyen con naturalidad. El cuidadoso manejo del ritmo, el aprovechamiento de cada rincón del espacio escénico y la fluidez con que enlaza cada cuadro permiten que la historia avance sin perder intensidad, equilibrando con acierto el humor, la emoción y la reflexión.
Ese engranaje funciona gracias a la versatilidad de José Brocco, Cristina Sesto, Edwin Ocasio, Esteban Calderón, Kiara Santana y Julio Vizcarrondo, quienes asumen múltiples personajes sin perder claridad ni credibilidad. La química entre los seis intérpretes sostiene la propuesta de principio a fin y el libreto concede a cada uno al menos un momento para demostrar la amplitud de su calidad actoral. Hay que destacar a Cristina Sesto y Kiara Santana, responsables de algunos de los pasajes más emotivos de la noche gracias a interpretaciones de gran sensibilidad.
La escenografía de Edwin Batista demuestra que, con muy pocos elementos, el escenario se transforma continuamente gracias al trabajo del elenco. Destaca también el diseño de iluminación de Fernando Jiménez, que crea atmósferas y acompaña emocionalmente cada escena. El vestuario, maquillaje y utilería, concebidos como un esfuerzo colectivo, complementan una producción en la que cada recurso está al servicio de la historia.
Sin revelar uno de los mayores aciertos del montaje, basta decir que la producción reserva para su desenlace una sorpresa escénica que merece descubrirse. Es un cierre emotivo y significativo que resume el mensaje de la obra y provoca una de las ovaciones más cálidas de la noche.
Seis no pretende ofrecer respuestas sencillas. Prefiere formular preguntas incómodas sobre la intolerancia, la discriminación y la indiferencia social. Lo hace con inteligencia, sensibilidad y una extraordinaria capacidad para equilibrar la risa con el dolor. Al concluir la función, la pregunta deja de ser quiénes fueron culpables de aquellas seis muertes que inspiraron el texto de Federico Roca y de las víctimas puertorriqueñas cuya memoria honra esta producción. La verdadera interrogante es cuánto hemos cambiado como sociedad o si, simplemente, hemos aprendido a mirar hacia otro lado.
La producción de Contraparte continúa en cartelera este hoy viernes y mañana sábado a las 8:30 p.m. y el domingo a las 4:00 p.m. Es una oportunidad para descubrir una de las propuestas más sólidas y conmovedoras del sexto True Colors Fest, una obra que entretiene, emociona y sigue provocando reflexión mucho después del apagón final.
