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Un desfile que empezó en blanco y negro y terminó con gritos de color, “diva energy” y nostalgia de cine dorado
NUEVA YORK, NY
Servicios Combinados
La colección Spring 2026 Ready-to-Wear de Christian Siriano se presentó durante la Semana de la Moda de Nueva York en un escenario tan inusual como simbólico: la tienda Macy’s en Herald Square. En medio de turistas y vitrinas comerciales, el diseñador reivindicó la elegancia de los grandes almacenes del pasado y su conexión con el público común. La elección del lugar, lejos del elitismo típico del circuito de moda, reforzó su mensaje de accesibilidad e inclusión, pilares de su carrera desde sus inicios.
El espacio subterráneo del icónico Macy’s se transformó en un elegante salón de estética retro, ideal para una colección inspirada en el glamour del Hollywood clásico y en figuras como Marlene Dietrich. Siriano exploró los contrastes entre lo masculino y lo femenino, lo rígido y lo etéreo, a través de una paleta dominada por el blanco y el negro y tejidos como tul, organza y seda que dotaron a las siluetas de movimiento y dramatismo.









El desfile se abrió con la modelo Coco Rocha luciendo un conjunto de falda y chaqueta a rayas y lunares, seguido de minivestidos voluminosos y piezas con flecos que evocaban la sofisticación de otra época. Aunque algunas combinaciones —como un blazer de esmoquin con catsuit de licra— resultaron excesivas, las piezas más sobrias destacaron por su refinamiento: corsés negros, abrigos crema con solapas blancas y un corte impecable en las propuestas masculinas, donde Siriano demostró un dominio del tailoring con guiños vanguardistas.









El cierre del desfile marcó una transición cromática hacia el color, como si el diseñador pasara del blanco y negro al Technicolor del cine dorado. Gamas de turquesa y fucsia irrumpieron con fuerza en vestidos de corsé y faldas amplias, concebidos para estrellas de alfombra roja como Cate Blanchett o Jessica Chastain. Fiel a su estilo, Siriano volvió a celebrar la teatralidad y la diversidad, fusionando glamour, humor y accesibilidad en un homenaje al pasado que mira, sin miedo, hacia el futuro.









Christian Siriano se dio a conocer tras ganar la cuarta temporada del programa Project Runway, lo que catapultó su carrera a la élite de la moda internacional. Reconocido por su estética teatral, su dominio de la sastrería y su compromiso con la diversidad corporal y de género, Siriano ha vestido a figuras como Billy Porter, Lizzo, Whoopi Goldberg y Michelle Obama. Con sede en Nueva York, su marca se distingue por celebrar la individualidad y desafiar los códigos tradicionales de belleza y lujo, posicionándolo como uno de los diseñadores más influyentes y progresistas de su generación.
