Share This Article
Entre boleros, salsa, plena y villancicos, Aida Encarnación ofreció un espectáculo lleno de historia y sentimiento
CAGUAS, Puerto Rico
Por Ilia Ballester, para Pride Society Magazine
Francia, nos regaló la voz de Édith Piaf y Puerto Rico a su pitirre, Aidita Encarnación. Durante la noche del sábado el Café Teatro Moneró en Caguas, Puerto Rico, se engalanó en presentar nuevamente a la cantante, músico y actriz Aidita Encarnación Ilarraza. De la mano de su orquesta, compuesta por amigos y hermanos del alma bajo la dirección de Rafael Amador, amenizaron al público, envolviéndolos en la magia del amor y regalá el anticipo navideño.
El concierto tuvo como eje principal el agradecimiento de la artista con la vida, las fases del amor en las diversas etapas de desarrollo y el encendido del espíritu navideño de todos los allí presentes. (Es pertinente recalcar la lealtad, la presencia de sus amigos y mentores durante toda su trayectoria musical).
Aidita Encarnación, se ha caracterizado por su basto conocimiento, virtuosidad y gran talento, no solo en sus ejecuciones nacionales e internacionales, sino por la mente privilegiada al momento de presentar y seleccionar su repertorio. Ir a escuchar a esta artista es como pararse frente a un etnomusicólogo sin licencia, pero sí con el permiso de la experiencia vivida. Se percibe el trabajo investigativo, las horas de estudio y preparación, dando como resultado un espectáculo de altura, con una ronda de canciones que cuentan una historia, las fases del enamoramiento en una línea de tiempo desde el 1960-2025 y las tradicionales parrandas de su terruño amado Borikén.
Inició con Gracias a la vida, de la poeta chilena Violeta Parra. Las congas y el bongó marcaron el trayecto en manos de Edgardo Ríos, mientras el cuatro bien sonao dio paso al segundo tema de la noche: Por amor, compuesta por el dominicano Rafael Solano. Luego interpretó Amor en la escuela, del dúo salsero Richie Ray y Bobby Cruz, representando esa etapa intermedia de la vida en la que se siente que el mundo se va a acabar.
La batería y la maraca fueron protagonistas en Amor, de Pedro Flores, que evocó el periodo del enamoramiento en el que todo se ve color de rosa. Siguió Todo mi corazón, tema de la artista mexicana Yuri. En esta pieza hubo un solo de cuatro, seguido por bajo y percusión menor y mayor, todos ejecutados con dominio.
Continuó con Castillos, de Amanda Miguel, donde Aidita Encarnación demostró sus matices vocales y la precisión de sus tonos. Llegó entonces el periodo del corazón deshecho con Tiritas pa’ este corazón partío, de Alejandro Sanz, momento en el que el público tomó los coros y los hizo suyos, participando del espectáculo y rompiendo la cuarta pared.
Ya en la fase de la desilusión, interpretó Te extraño, compuesta por Armando Manzanero. Para la fase de la negación presentó De mí enamórate, de la autoría de Daniela Romo, cuyo coro el público entonó a viva voz. Luego interpretó A veces, de Alex D’ Castro, que incluyó un solo del maestro Carlos Cruz en el piano.

La doceava canción marcó el anticipo navideño con el villancico Esta noche es Nochebuena, que tuvo un giro inesperado al ritmo de salsa, añadiendo sabor caribeño y dando paso al güiro. Durante el periodo de transición, la artista hizo una pausa para rememorar sus inicios y reconocer a su mentora, la maestra Julita Martínez —presente entre el público—, quien identificó su talento vocal desde octavo grado.
El recorrido continuó con Ponle por nombre Jesús, de Danny Rivera; No hay cama pa’ tanta gente, de El Gran Combo; y Canto a Borinquen, de Héctor Lavoe y Willie Colón, donde la virtuosa Aidita demostró sus dotes con un solo de güiro.
De vuelta a los temas del amor, y con su característico dramatismo, cantó Detrás de mi ventana, de Yuri, seguida por Se nos rompió el amor, de Rocío Jurado. Para cerrar este segmento sobre el amor y el derecho a amar de todos los seres humanos, la artista seleccionó Pasaporte, de la boricua Kany García.
Regresaron al ambiente navideño con El Niño Jesús, de Tony Croatto. Luego transportaron al público a la época de las tunas cuando la cuatrista desafinó el cuatro para emular el sonido de la mandolina en A las dos de la mañana. Siguieron el coro de “La Puerca Sinvergüenza”, El jolgorio está y, finalmente, un gran cierre con Mañana por la mañana a son de plena, donde las cuerdas y la percusión pusieron a todo el público a bailar.
¡Un reconocimiento a la bailadora de bomba: Karla Mojica de León, quien pidió piquete al primo, en el ritmo de bomba de Loíza, seis corrido bajo el tema: El Conde de Loíza de los Hermanos Ayala, con una proyección tan magistral e impecable! Sin lugar a dudas es un espectáculo dirigido a todas las edades y a un público que valore la buena música. ¡Gracias Aidita, por todo lo que le has regalado a esta Patria, que vive agradecida de tenerte como valuarte musical!
