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Una función llena de humor inteligente, ritmo y creatividad
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Sasha Velour cerró su gira The Big Reveal Live Show en Puerto Rico, presentándose en la Sala René Marqués del Centro de Bellas Artes de Santurce. El espectáculo comenzó puntual y con una sala llena, arriba y abajo. Desde la entrada ya se anticipaba una noche diferente, con una escenografía sencilla pero efectiva: una gran pantalla, un sillón azul y varios objetos que luego formarían parte del espectáculo. El ambiente estaba cargado de expectativa y buena energía; se sentía que el público sabía que algo especial estaba por ocurrir.
Antes de iniciar la función principal, el equipo desmontó esta escenografía para dar paso a un preámbulo local. Alyssa Hunter, Mella Méndez y Clara San Miguel abrieron la noche con números individuales llenos de energía, acompañadas por bailarines y visuales en pantalla. Aunque interpretaron canciones en inglés, hablaron en español, logrando que el público conectara desde el primer momento. Sus presentaciones ayudaron a encender por completo la sala y marcaron un inicio vibrante para la velada.






Con ese impulso comenzó The Big Reveal Live Show. Sasha apareció dentro del famoso sillón azul, creando uno de los momentos más divertidos de la noche y dando paso a un espectáculo que combinó humor, anécdotas personales, animaciones y una puesta en escena dinámica. La reacción fue inmediata: risas, aplausos y un ambiente de celebración que se mantuvo durante toda la función. Sasha dominó el escenario con una seguridad brillante, haciendo que cada gesto y cada pausa contaran.
Un elemento que destacó en toda la función fue el estilo de comedia de Sasha. A lo largo de su presentación no recurrió a malas palabras ni a referencias sexuales. Su humor se basó en el ingenio, el juego físico y situaciones bien construidas, demostrando que la comedia drag también puede ser accesible para diferentes públicos sin perder fuerza. Fue refrescante ver cómo el público respondía con carcajadas genuinas, sin necesidad de excesos.
La música fue variada y ayudó a marcar el ritmo del espectáculo. Se escucharon estilos pop, soul, disco y musical. Entre las interpretaciones destacaron “Losing My Mind” y “Another Star”, que mostraron distintas facetas de su propuesta. La secuencia musical fluyó de forma natural, creando momentos de energía, emoción y hasta nostalgia. Cada transición mantuvo a la audiencia atenta y disfrutando.
El vestuario fue uno de los puntos fuertes de la noche. Sasha presentó una colección amplia de trajes coloridos y llamativos, con múltiples cambios realizados directamente en escena. Cada atuendo aportó algo distinto: humor, dramatismo, fantasía o elegancia, reforzando la experiencia visual del espectáculo. El público reaccionó con entusiasmo a cada revelación, celebrando la creatividad y el detalle detrás de cada pieza.
Como última parada de su gira, esta presentación en Puerto Rico dejó claro que el drag, cuando está bien trabajado, puede ser emotivo, accesible y para todos. El público fue especialmente diverso: matrimonios heterosexuales, personas mayores y una presencia fuerte y diversa de la comunidad gay compartieron la misma emoción durante la función. Ver a tanta gente distinta disfrutando junta añadió un toque de alegría especial a la noche. Esa mezcla confirmó que el arte de Sasha trasciende idioma, edad y orientación. Su manera de contar historias, revelar capas y trabajar la imagen creó una experiencia que se sintió cercana, vibrante y memorable. Fue un cierre digno, cálido y muy celebrado para una artista que continúa ampliando los límites del drag contemporáneo.
