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Estos tiempos de retrocesos políticos son también tiempos de oportunidad para demostrar la fuerza de la comunidad
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Dr. Miguel Vázquez Rivera, Director de True Self Foundation
Vivimos tiempos complejos y dolorosos para la comunidad LGBT+, particularmente para las personas trans. En lugar de garantizar derechos, algunos sectores del poder político y administrativo han decidido levantar muros de exclusión. Las políticas públicas recientes —como la Ley 63 del 2025 y la Carta Circular 25-0929 de ASES— han buscado limitar el acceso a tratamientos hormonales vitales, criminalizar identidades y restringir coberturas de salud. Estas medidas no son simples reglamentos burocráticos: son mecanismos de opresión que afectan la vida cotidiana de personas que, como cualquier ser humano, merecen vivir con dignidad, acceso a la salud y pleno reconocimiento de su existencia.
La historia de la comunidad LGBT+ está marcada por la resistencia. Cada derecho conquistado ha sido fruto de la organización, la valentía y la solidaridad. Hoy, ante estas nuevas oleadas de odio y discriminación, el llamado es el mismo: unirnos. No podemos permitir que nos dividan las diferencias de experiencias o de identidad. Al contrario, la urgencia del momento nos exige empatía radical, esa capacidad de sentir con otres aun cuando no compartimos exactamente sus vivencias. Ser empátique con las personas trans, cuir y no binarias es reconocer que la lucha por su derecho a existir en plenitud también es la lucha por toda la comunidad LGBT+.
La opresión nunca se sostiene sola. Se alimenta del silencio, del miedo y de la indiferencia. Por eso, confabular en estrategias colectivas de resistencia es nuestra tarea más urgente. Significa juntarnos en asambleas, en organizaciones, en campañas de incidencia, pero también en los espacios cotidianos donde se forman las narrativas sobre quién merece y quién no merece acceso a vivir. Significa atrevernos a mirar de frente la discriminación, denunciarla y organizar alternativas que protejan a quienes han sido más golpeados por estas políticas de odio.
Desde True Self Foundation trabajamos con la convicción de que no basta con sobrevivir. La meta es vivir plenamente. Vivir implica acceso a la salud, a la educación, al trabajo digno, a la cultura y a las oportunidades. Por eso, hemos dedicado años a construir soluciones prácticas que respondan a las necesidades concretas de nuestra gente. Cada programa, cada iniciativa, cada fondo de ayuda es un paso hacia esa visión donde las personas LGBT+ no tengan que escoger entre su identidad y su bienestar.
En este contexto surge Life Saving Access, una estrategia comunitaria creada para responder a la emergencia provocada por la Ley 63 y la Carta Circular 25-0929. Este fondo tiene un propósito claro: brindar apoyo económico a personas trans, cuir y no binarias que han perdido acceso a su tratamiento hormonal, ya sea porque el Estado lo criminalizó o porque ASES decidió excluirlo de la cubierta del Plan Vital. No hablamos de un lujo, hablamos de tratamientos médicos esenciales para la salud física y emocional de nuestra gente.
Life Saving Access es un esfuerzo colectivo. La Federación LGBTQ+ de Puerto Rico y el Colectivo Educarte han decidido unirse en solidaridad para aportar recursos y acompañar a nuestra comunidad trans. Y no se queda ahí. Estamos en conversaciones con otras organizaciones que reconocen que este momento histórico exige acción y colaboración. Porque sabemos que solo unidos podemos enfrentar el odio con fuerza, creatividad y resistencia.
Nuestro trabajo es, ante todo, comunitario. No buscamos soluciones aisladas ni paliativos temporeros. Apostamos a la construcción de una red de apoyo sólida, sostenida por la convicción de que las personas trans son parte esencial de nuestra comunidad. No son un “tema” ni una minoría distante: son nuestras amistades, nuestres hijes, nuestres vecines, compañeres de trabajo. Existen, resisten, y merecen que su humanidad sea reconocida.
La salud es un derecho humano. Negar tratamientos hormonales es negar la vida, y esa negación es un acto de violencia. Frente a ello, nos toca decir con claridad: no vamos a permitir que nos arrebaten la posibilidad de vivir en dignidad. Vamos a organizarnos, a educar, a denunciar, pero también a crear soluciones tangibles como lo es Life Saving Access.
Y es precisamente por esto que eventos como el Prom LGBT+ cobran un valor inmenso. No se trata únicamente de una fiesta, sino de un espacio donde celebramos nuestra existencia, construimos comunidad y, al mismo tiempo, recaudamos fondos para sostener programas y estrategias que garantizan el acceso a la salud y a la vida. Cada taquilla comprada, cada aporte realizado en el Prom LGBT+ ayuda a que iniciativas como Life Saving Access sean posibles. Al bailar, al compartir, al vestirnos de nuestros mejores “outfits”, también estamos afirmando que resistimos y que nuestras cuerpas merecen cuidado, respeto y dignidad.
Estos tiempos de retrocesos políticos son también tiempos de oportunidad para demostrar la fuerza de la comunidad. Nos invitan a repensar cómo nos relacionamos, cómo practicamos la empatía y cómo nos apoyamos entre nosotres. La solidaridad no es un discurso abstracto: es un acto concreto que se manifiesta cuando una organización decide aportar fondos, cuando una persona decide donar, cuando alguien compra un boleto al Prom LGBT+ sabiendo que con ello está sembrando futuro para nuestra gente.
En True Self creemos que la respuesta al odio no puede ser el aislamiento ni la desesperanza. La respuesta tiene que ser la unión. Una unión que reconozca la diversidad de nuestras experiencias, pero que sepa encontrar en esa diversidad la fortaleza necesaria para enfrentar la discriminación. Una unión que no tenga miedo de soñar, porque soñar con un futuro más justo es el primer paso para construirlo.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso de trabajar arduamente por la comunidad trans, cuir y no binaria. Porque son parte vital de nuestra comunidad. Porque existen y no necesitan justificar su existencia. Porque son derechos humanos. Y porque merecen, sin lugar a dudas, acceso pleno a la salud y a la vida.
