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“El Aníbal de hoy -como piensa ahora a los 64 años- no es como pensaba a los 25 o 30 años. En ese sentido, se ha tratado de un proceso de madurar, entender realidades y respaldarlas”…
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Eliezer Ríos Camacho, para Pride Society Magazine
Arribó puntual a la emisora, como acordado, una hora antes de ir al aire en vivo con su programa “Sobre la mesa” por Radio Isla.
Pausado aunque lleno de energía; en control, serio y afable a la vez, aunque con un sentido de urgencia particular pues aunque -como compartió- acostumbra llegar a la cabina con su temario muy bien delineado y producido, aquel día las noticias parecían dar menos tregua, sobre todo las relacionadas con el tema más candente de las pasadas semanas: el escándalo en torno al multimillonario contrato para la generación de energía eléctrica temporera, cancelado a causa de una cadena de procesos erráticos y cuestionables por parte de a quienes el gobierno había delegado un asunto de tanta importancia para la estabilidad del país.
De administración gubernamental, leyes y política, nuestro entrevistado es una autoridad. Aníbal Acevedo Vilá posee una trayectoria amplia en el servicio público que culminó en el puesto electoral más elevado: gobernador (2005-2009). Tras aspirar a la reelección, así como a un regreso en el 2020, a la comisaría residente en Washington -silla que había ocupado de 2001 a 2005- el analista radial, profesor (en las escuelas de Derecho de la Universidad de Puerto Rico y de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico) y autor, procura continuar aportando al país a un ritmo más pausado y con menos visibilidad, pero con igual entereza.
Ser un aliado vocal y visible de la comunidad LGBTQ+ del país ha sido uno de los aspectos por los que se ha destacado en años recientes, sea desde los diversos los diversos espacios de discusión que ocupa, y con más proyección aún como parte del Consejo Asesor de la Fundación LGBTQ+ de Puerto Rico. Es una posición que escasas figuras políticas asumen, sobre todo en momentos cuando ir en la dirección contraria a la que él ha asumido se ha convertido en la vía más fácil y común, al punto de convertirse incluso en plataforma y balón político. Acevedo Vilá no apoya a este sector de la ciudadanía porque ya no aspire a un puesto electivo; en récord queda que ya lo hacía desde su estadía en la Fortaleza.
“Fue un proceso de educación y de sensibilización. Nunca me consideré homofóbico, pero a veces lo comparo con expresiones que ha hecho el expresidente Bill Clinton, quien en un momento dado llegó a estar en contra del matrimonio entre personas del mismo género y que luego manifestó al respecto: ‘Fui evolucionando y cambié mi postura’. Pienso que se debe al trabajo de concienciación que la comunidad hace, y al uno estar receptivo a entender esas realidades. Cuando ocupé cargos públicos traté de avanzar lo más posible, incluso en políticas públicas. Es un asunto de entender las realidades de la vida de tus conciudadanos. Y me siento sumamente orgulloso de las posturas que he asumido. El Aníbal de hoy -como piensa ahora a los 64 años- no es como pensaba a los 25 o 30 años. En ese sentido, se ha tratado de un proceso de madurar, entender realidades y respaldarlas”.
Es un asunto también de comprender desde el marco legal, dado su conocimiento y experiencia -como abogado y como profesor de derecho- sobre la existencia y vigencia de leyes que protegen a todo ciudadano sin importar su orientación sexual ni identidad de género.
“Sí, de ver que existen prejuicios, discrimen. Por eso reitero que me siento muy orgulloso de mis acciones. Por ejemplo, una de mis últimas órdenes ejecutivas como gobernador consistió en impartir instrucciones a toda la rama ejecutiva de que no se podía discriminar ni en el empleo ni al proveer servicios a los ciudadanos, por lo tradicional: raza, credo religioso, sexo, pero incluí también la orientación sexual. Esta orden fue la precursora de lo que eventualmente propuso el Proyecto de Ley PS 238* que se convirtió en ley y que prohíbe el discrimen por orientación sexual en todas las facetas de la vida, presentado por el senador Ramón Luis Nieves; una legislación que, como gobernador, Alejandro García Padilla firmó. Ya desde los diversos cargos públicos en los que me desempeñé mantuve excelente relación con las distintas organizaciones que defendían los derechos de la comunidad LGBTQ+”.
Es precisamente ese rol de aliado el que permite a Acevedo Vilá identificar los retos que enfrenta la comunidad en la actualidad, tanto en el aspecto individual como colectivo, para hacer valer sus derechos y dar a conocer sus necesidades y realidades.
“Estamos viviendo un momento bien peligroso… Como sabes, integro el consejo asesor de la Federación LGBBTQ+ de Puerto Rico. Cuando el activista Pedro Julio Serrano la creó, rápido comprendí lo que le movía, que era reconocer -y en lo que estoy totalmente de acuerdo- que había que tomar acción inmediatamente después del resultado de las últimas elecciones. Tristemente no estamos en un momento de lograr más derechos, que sería lo ideal. La ola de ‘trumpismo’ allá y de conservadurismo aquí, en Puerto Rico, es extremadamente peligrosa y en ese sentido considero que lo más importante es defender lo que con lucha y grandes sacrificios la comunidad ha logrado. Obviamente, todos esperamos que haya tiempos mejores, pero somos conscientes de que hay una tendencia mundial que se han movido lamentablemente a una postura conservadora, no solo en asuntos económicos sino en el aspecto social. Creo que ese es el mayor reto en este momento”.

Precisamente sobre esos retos, hace apenas unas semanas las organizaciones en favor de los derechos de la comunidad, True Self Foundation y Latino Justice PRLDEF denunciaron ante el Congreso de los Estados Unidos los desafíos que enfrenta la comunidad LGBTQ+ de Puerto Rico ante la actual administración gubernamental, en específico tras solicitar reuniones al Gobierno y no recibir respuestas. ¿Qué opinión le merece que un sector de la sociedad simplemente no sea escuchado ni atendido?
“No solo es que no los atiende. La gobernadora (Jenniffer González) es conservadora, pero creo ella en realidad es menos conservadora que lo que ha hecho en términos de las leyes que ha adoptado. Se debe a que con su falta de liderato le dejó el campo abierto al presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. Entonces vemos como leyes como la de la libertad religiosa, que no estaban en el programa de gobierno del PNP (Partido Nuevo Progresista), en la medida de que la gobernadora no dijo nada, le llegó el proyecto de ley al escritorio. Me consta que líderes de la Federación LGBTQ+ hicieron esfuerzos y declaraciones al respecto, porque antes de firmar esa ley ella se había reunido con ellos. Así que la existencia de organizaciones como Proyecto Dignidad y luego la estrategia de Rivera Schatz de quitarle a este la agenda, pensando en votos, lleva a que estemos ante un gobierno y un Partido Nuevo Progresista que no tiene espacio para quienes integran la comunidad y los que creemos en los derechos de la comunidad”.
Para Acevedo Vilá “el discrimen siempre ha estado presente. Lo preocupante es que se ha convertido en agenda gubernamental. Esto provoca que alguien piense que tocar temas como estar en contra del matrimonio igualitario les va a ganar votos, al igual, por ejemplo, que expresarse en contra del aborto. Esto tristemente es el nuevo conservadurismo en Puerto Rico que permite que estos issues muevan gente a votar. Por eso la labor de educar es tan importante”.
Lo cierto es que estas nuevas políticas, estas legislaciones, han sido aprobadas con el voto por igual de miembros del Partido Nuevo Progresista, Partido Popular Puertorriqueño y Proyecto Dignidad. Son leyes que inciden en la atención médica, espacios correspondientes a la identidad de género e incluso a la posibilidad de que parejas del mismo género puedan adoptar. ¿Considera entonces, por lo que plantea, que es por ganar votos que la clase política del país invierte tanta energía en legislar en contra de la comunidad LGBTQ+?
“Esto sucede también porque hasta tiempos recientes la comunidad no estaba activa políticamente. La gente votaba por un candidato identificado con su ideología referente al estatus y cuando ese candidato salía electo sacaba una agenda que incluía unos proyectos de los que no había hablado durante la campaña. Entonces está el sector religioso conservador que está organizado políticamente y amenaza con quitar votos o premiar dando votos. La comunidad LGBTQ+ tiene que entender que tiene que hacer lo mismo. En las pasadas elecciones se evaluaron a los candidatos en cuanto a sus posturas; yo creo que en eso se tiene que profundizar. Se tiene que profundizar ese proceso de evaluar los candidatos, los incumbentes y los aspirantes; estudiar sus posturas y educar a la comunidad y a los que somos aliados en el sentido de entender que este candidato podrá pertenecer a tu partido, pero la agenda que va a impulsar, de resultar electo, va a ir en contra de tus derechos”.
¿Se polizará aún más la sociedad puertorriqueña?
“Es un riesgo. El asunto es que quedarse cruzados de brazos no es alternativa. Yo quisiera vivir en un Puerto Rico, en una sociedad, donde los derechos de la comunidad LGBTQ+ estén tan garantizados que sean un ‘non issue’ y entonces el debate, la discusión, el enfoque sea por el agua, por la luz, por la privatización,pero en la realidad de hoy los derechos ya han comenzado a ser atacados y hay que convertirlos en un tema de discusión pública y política”.
El asunto es que los temas que atañen a la comunidad son utilizados como método de distracción para no atender asuntos verdaderamente apremiantes.
“De acuerdo. Si fuéramos a evaluar la legislación más importante que se ha aprobado en este cuatrienio -importante no significa que sea buena- probablemente sea aquella conducente a comenzar a quitarle derechos a la comunidad y a ciertas minorías. Son de las más importantes que han aprobado. Mientras tanto sobre el tema del agua, de la seguridad y la energía eléctrica es muy poco lo que se ha aprobado”.
Como mencionó, cada vez más se instauran gobiernos de derecha, sobre todo en nuestro hemisferio. Aún así, ¿cómo queda Puerto Rico en el escenario mundial con estas tendencias políticas?
“Ciertamente estamos en una ola hacia la derecha. Y aunque pienso que la gobernadora no es tan conservadora, se ha montado en esa ola y ha hecho publicaciones que ha tratado de circular entre los sectores más conservadores de los Estados Unidos, como vanagloriándose de todo lo que se ha aprobado que ella entiende va en contra de la comunidad. Yo creo que los puertorriqueños y las puertorriqueñas, para sus adentros son más liberales de lo que dicen de la boca para afuera. Por ejemplo, lo podemos ver en el sector del turismo. Puerto Rico es reconocido como un lugar lo que se dice ‘friendly’. Hay lugares del mundo donde puede suceder que le impidan el acceso al país o a ciertos espacios y establecimientos a personas de la comunidad y eso no sucede aquí. Que esto sea así a pesar de los movimientos conservadores, me parece positivo. Ahora, que desde el aparato legislativo y gubernamental estén tratando de vender la imagen de que nos estamos moviendo hacia una postura ultraconservadora, pues sí, eso está sucediendo”.
Usted se mantiene en contacto con un sector de la juventud del país desde su fase de profesor universitario. ¿Qué ha percibido de ese grupo poblacional en cuanto al manejo de los temas concernientes con la comunidad?
“Mi experiencia con la juventud son mis hijos, mis sobrinos y, obviamente, doy clases en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, que es un centro de mucho pensamiento liberal. No conozco estudios que me digan qué está pensando esa juventud, pero al menos la generación que esta ahora en los 30, considero que tienen un pensamiento mucho más liberal que mi generación. También he escuchado que la siguiente generación, la que está subiendo ahora es más conservadora pero no tengo información empírica para afirmar esto. Pero entonces vemos a una figura de tanto arraigo en el público como Bad Bunny, que es evidentemente liberal, en su propuesta, y eso me da esperanza de que hay cabida para ese pensamiento”.
Faltaría ver qué sucede cuando esas nuevas generaciones se inserten en la política, ya sea como electores o de manera activa.
“Lo que pasa es que muchos consideran que no vale la pena votar… Entonces los otros van a controlar la agenda. La gente sin importar la generación tiene que discernir, no caer en la generalización de que todos los políticos son iguales, y usar el poder del voto para premiar y sí, también para castigar. Yo llevo años pensando que Puerto Rico necesita tocar fondo para despertar, pero parecería que no tenemos fondo. Normalmente soy una persona optimista, pero me es difícil ser optimista en la realidad política, social y económica que está viviendo Puerto Rico. Los problemas de hace 10 o 15 años no se resuelven y los problemas de hace uno o dos años, tampoco. Esta situación tiene unos efectos en la población, por ejemplo, de emigración por un lado y de que aun los jóvenes que apuestan a permanecer en la isla no quieren tener hijos. No es que no quieran tener hijos, es que piensan ‘¿con qué dinero los voy a educar?, ¿cómo vamos a vivir?’, y es un espiral descendente peligroso. Mi generación nunca dudó, mientras crecía, que iba a tener mejores posibilidades que nuestros padres y abuelos, y que si teníamos hijos éstos iban a tener mejores oportunidades que nosotros. Eso cambió. Es una interrogante: dónde, cómo, va a estar la generación de puertorriqueños que ahora tiene 30 años y vive en la isla, cuando tengan 60 años”.

Es imposible conversar con usted y no abordar su etapa como gobernador. En retrospectiva, ¿hay algo particular que siente que se le quedó en el tintero de aquel momento en el que ocupó el puesto electivo más importante del país?
“El no haber contado con el control de la asamblea legislativa me hace difícil medir qué cosas yo hubiera logrado de haber contado con ese control. Prácticamente ninguna de mis propuestas legislativas se aprobó. Entre las propuestas que tenía, por ejemplo, una iba dirigida a evitar la deserción escolar. Propusimos que si llegabas a los 16 años y no estabas en la escuela o no te habías graduado de escuela superior, la licencia de conducir se obtendría a los 18 años. Parece una tontería, pero se ha hecho en otros lugares y ha funcionado. Es una manera de motivar e incentivar la educación. Nada de eso se aprobaba. Por ejemplo, aunque no por legislación, porque no me la iban a aprobar, pero por la vía administrativa se aprobó una idea de Antonio García Padialla, presidente de la Universidad de Puerto Rico en ese momento, para que se ofreciera el examen del College Board de forma gratuita en las escuelas públicas. Se hizo por dos años y la estadística de estudiantes de escuelas públicas solicitando admisión en las universidades aumento dramáticamente. Cuando entra Fortuño a la gobernación lo tumba y cuando llega Alejandro García Padilla lo convierte en ley. Ahora, el Secretario de Educación está diciendo que no tiene dinero para implementarlo… Fueron muchas cosas que no se pudieron ejecutar. Claro, siempre queda una frustración mayor y es por el tema al que le seguimos dando la vuelta y es el status de Puerto Rico. En ese sentido, probé varias estrategias, pero no tenía Comisionado Residente aliado, no tenía asamblea legislativa”.
¿Ha descartado por completo la política activa o lo vislumbra en algún lugar de su horizonte?
“No. Uno la lleva en las venas. Y me desahogo en los programas de radio y en las participaciones que tengo en el programa “De la Z a la A”, con Zoé (Laboy, su pareja). Y en una participación que tengo en TeleOnce. El que me llame para pedir consejos se los doy. Pablo José (Hernández Rivera, comisionado residente y virtual candidato a la gobernación por el PPD) en ocasiones me ha llamado. Pero… mirando de afuera. Claro, mi país me duele. Pero le toca ahora a las próximas generaciones”.
¿Qué asunto le apasionan, lo motivan y lo inspiran en este momento?
Tengo una nueva relación, de la cual mucha gente comenta (ríe). Cuando uno comienza una relación tiene que fortalecerla. Uno está en una etapa de tratar de seguir siendo productivo. En mi caso, y hablando también por Zoé, buscamos seguir siendo productivos para el país; no solo en el plano individual. Tengo que seguir trabajando y ella también, pero tenemos más tiempo. Es cuestión de combinar cómo seguir aportando al país sin tener que estar en una posición gubernamental o electiva. Siento que a mis 64 años para 65 estoy viviendo plenamente. El puesto de exgobernador no tiene “job description”. Sigo dando clases y he publicado varios libros.
Precisamente, sobre su fase de autor, ¿trabaja en algún libro nuevo?
“En este momento no estoy escribiendo ninguno, pero veo que es mi forma de seguir aportando al país. Es algo que voy a seguir haciendo. El último libro fue sobre el estatus. Entiendo que es una buena aportación a la discusión de este tema. Este último libro surgió cuando se aprobó en la Cámara federal el proyecto sobre estatus de Nydia Velázquez y Jenniffer González. Yo participé tras bastidores en ese proceso y mi idea original era escribir unas columnas sobre dónde, en qué situación, se encontraban las diferentes alternativas de estatus cuando yo comencé en la política y dónde estaban ahora. Pero me di cuenta de que tenía tanto material en mi cabeza que me dije: ‘espérate, mejor hago un libro’. Entonces comencé a investigar y volver a los documentos de los proyectos en los que yo participé desde 1997, que es cuando por primera vez piso el Congreso para abordar el tema del estatus, hasta el 2024 con los resultados del último plebiscito incluido en las elecciones. Cuento también con una segunda edición del libro de derecho que publiqué sobre separación de poderes. Pero sé que nuevamente sentiré que puedo aportar a la discusión pública y al país a través de un libro. A la misma vez busco cómo ser cada vez más efectivo en el mundo de las redes sociales. Cuando yo empecé no existía la palabra podcast y ahora hasta a los programas de radio les llamamos podcast”.

Información pertinente
El P. del S. 238 (Proyecto del Senado 238) del año 2013 se convirtió en la Ley Núm. 22-2013, aprobada el 29 de mayo de 2013. Esta ley establece la política pública del Gobierno de Puerto Rico para prohibir el discrimen por orientación sexual o identidad de género en el empleo público y privado.
La Ley Núm. 22-2013 (P. del S. 238):
- Prohíbe el discrimen por orientación sexual o identidad de género en cualquier gestión de contrataciones, ascensos o despidos en el trabajo.
- Aplica tanto a las agencias del gobierno central y municipios como a las empresas privadas en la isla.
- Modificó leyes laborales esenciales de Puerto Rico, incluyendo la Ley de Relaciones del Trabajo para el Servicio Público y la Ley para la Administración de los Recursos Humanos.
Lo más reciente
Durante su incumbencia, la gobernadora Jenniffer González ha convertido en ley varias piezas legislativas señaladas como perjudiciales por la comunidad LGBTTQ+. La medida principal que ha levantado el rechazo del colectivo es el Proyecto del Senado 1, convertido en la Ley del Derecho Fundamental a la Libertad Religiosa.
1. Ley del Derecho Fundamental a la Libertad Religiosa (Proyecto del Senado 1)
- Acción: Firmada por González en abril de 2025.
- Impacto temido: Organizaciones como la Federación LGBTQ+ de Puerto Ric han denunciado que permite a empleados públicos, funcionarios y profesionales de la salud utilizar la objeción de conciencia religiosa como excusa para negar servicios a miembros de la comunidad.
2. Prohibición de Tratamientos de Afirmación de Género (Ley 63 de 2025)
- Acción: Firmada en julio de 2025.
- Impacto temido: Esta legislación prohíbe bloqueadores de pubertad, terapia hormonal y cirugías de afirmación de género para menores de 21 años. Colectivos defensores de derechos humanos han catalogado esta ley como un ataque a la equidad, y la Federación LGBTQ+ anunció acciones legales para impugnarla por criminalizar a los profesionales de la salud.
3. Ley de Objetación Educativa
- Acción: Convertida en ley en agosto de 2025.
- Impacto temido: Permite a padres y tutores objetar que los estudiantes tomen cursos de educación con perspectiva de género o educación sexual en las escuelas públicas del país
Libros escritos y publicados por Aníbal Acevedo Vilá
En Primera Fila: Las luchas sobre el estatus en el Congreso y Puerto Rico 1997-2025 – Análisis sobre la evolución del debate del estatus político y sus alternativas.
Crisis en la agenda, agenda para la crisis – Propuestas y reflexiones sobre los retos socioeconómicos de la Isla.
En honor a la verdad – Recopilación de mensajes y ponencias sobre el desarrollo del Estado Libre Asociado.
Hacia la refundación de la economía de Puerto Rico y del Estado Libre Asociado (en inglés, Toward the Economic Refounding of Puerto Rico and Its Commonwealth Status) – Compila ensayos enfocados en el modelo económico y político.
Así fue y ahora qué – Reflexiones sobre su jornada en el servicio público y procesos legales.
Separación de poderes: Entre la teoría y práctica – Análisis legal y constitucional sobre la gobernanza.
