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Esta acción de la administración Trump ocurre apenas dos días después de que el presidente Donald Trump demandara al The New York Times, a la editorial de libros Penguin Random House y a cuatro reporteros del The New York Times
WASHINGTON, DC
El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, criticó un monólogo del presentador Jimmy Kimmel, televisado a principios de esta semana, que se había centrado en el esfuerzo de los partidarios de Trump para tratar de asegurar que los seguidores de MAGA no fueran vistos como responsables del asesinato de Charlie Kirk.
Carr pidió específicamente a las estaciones afiliadas de ABC que informaran a ABC que no emitirían el programa de Kimmel, y señaló el poder que tiene la FCC sobre las licencias de transmisión de las afiliadas.
Nexstar, una compañía dueña de múltiples afiliadas de ABC, y que, según informes, necesita la aprobación de la FCC para completar una adquisición de $6.2 mil millones de la compañía de radiodifusión Tegna (lo que resultaría en que Nexstar sea el mayor propietario de estaciones de televisión locales en el país), anunció que ya no emitiría el programa de Kimmel. ABC anunció que suspende a Kimmel «indefinidamente».
Esta acción de la administración Trump ocurre apenas dos días después de que el presidente Donald Trump demandara al New York Times, a la editorial de libros Penguin Random House y a cuatro reporteros del New York Times por reportajes y análisis de noticias que le desagradaron al presidente. También se produce después de que otras cadenas nacionales cambiaran su programación tras la presión de la administración Trump, mientras tenían asuntos pendientes ante la FCC.
Christopher Anders, director de la División de Democracia y Tecnología de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés), emite las siguientes declaraciones:
«Jimmy Kimmel es el objetivo más reciente del plan inconstitucional de la administración Trump para silenciar a sus críticos y controlar lo que el pueblo estadounidense ve y lee. Cediendo a las amenazas, ABC y el mayor propietario de sus estaciones afiliadas le dieron al presidente de la FCC de Trump exactamente lo que quería al suspender a Kimmel indefinidamente y retirar el programa.
Los funcionarios de la Administración Trump están abusando repetidamente de su poder para detener ideas que no les gustan, decidiendo quién puede hablar, escribir e incluso bromear. Las acciones de la administración Trump, junto con la capitulación de ABC, representan una grave amenaza a nuestras libertades de la Primera Enmienda».
