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No es solo entretenimiento, es un espejo incómodo que, con humor y talento, nos recuerda que detrás de cada pareja siempre hay sobres aún por abrir
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
Bajo Terapia llegó al Centro de Bellas Artes de Santurce con una mezcla de risas, confesiones y silencios que calan. La obra de Matías del Federico, escrita en 2015 y estrenada en Buenos Aires, también tuvo su versión cinematográfica en 2023 en una producción española-argentina. Esta producción teatral, adaptada y dirigida en Puerto Rico por Omar Torres Molina, reúne a Suzette Bacó, Linnette Torres, Tita Guerrero, René Monclova, Jorge Castro y Raymond Gerena en un montaje que convierte la sala en un consultorio médico colectivo.
Tres parejas llegan a una cita de terapia con la expectativa de encontrarse con su psicóloga, pero en su lugar aparecen sobres numerados con instrucciones precisas que los obligan a hablar, discutir y enfrentarse entre ellos. Lo que empieza como un juego curioso pronto se convierte en una dinámica peligrosa, en la que cada confesión abre una herida y cada risa deja al descubierto lo que nadie se atrevía a decir.
Paula (Suzette Bacó) es la mujer fuerte y frontal, la que no se guarda nada y dice lo que piensa, aunque incomode. Ariel (René Monclova), su pareja, aparenta ser más calmado, pero carga con frustraciones que salen en el momento menos esperado. Tamara (Tita Guerrero) es diplomática y centrada, pero arrastra problemas del pasado que terminan saliendo a la luz. Esteban (Raymond Gerena) es el novio que se convierte en el más explosivo del grupo, incapaz de contener sus emociones y dispuesto a soltar lo que piensa con intensidad. Andrea (Linnette Torres) juega el rol de la más sensible, tierna y conciliadora, pero detrás de su dulzura hay heridas no resueltas. Roberto (Jorge Castro) es el hombre seguro de sí mismo que intenta sostener a su pareja mientras lidia con sus propias contradicciones. La suma de estos seis personajes crea un espacio en el que las máscaras sociales se caen una a una. Felicito a la producción por la selección de los actores para cada personaje, aunque muchos de ellos se salen de su zona cómoda, hacen un papel que convence.

El ritmo es ágil, la escenografía y las luces diseñadas por Israel Franco Müller funcionan como marco neutro que da protagonismo a los actores; el vestuario de Alba Kercado define a cada pareja y el maquillaje de Julio Guzmán completa los detalles de una puesta que nunca descuida lo visual. Los elementos de utilería son precisos gracias a Flor Marina. La dirección de Omar Torres, con la asistencia de Cristina Robles, acierta en todo momento: sabe cuándo apretar la tensión y cuándo permitir que el humor libere. El equipo de producción logra un trabajo impecable. La experiencia se convierte en una especie de terapia colectiva: el público sale riendo, pero también pensando en sus propias relaciones, en esos secretos y verdades que callamos para sostener la aparente estabilidad.
Al ver a estas tres parejas heterosexuales en plena exposición, resulta inevitable pensar en las parejas gay y en cómo, a pesar de las diferencias de género o dinámica, los conflictos de fondo se parecen demasiado. Los silencios que pesan, las verdades que se esconden, los roles que se imitan o se rompen, las luchas de poder y las inseguridades no distinguen orientación sexual. En todo vínculo humano existe ese sobre sin abrir que puede transformar la relación para siempre, y es ahí donde la obra conecta con cualquier espectador, sea cual sea su historia de amor.
La producción, encabezada por Raymond Gerena como productor ejecutivo junto a Kiara Santana y Derek Díaz, tiene un aire de trabajo en familia bien organizado. Incluso se utiliza la escenografía para exponer las pinturas de Israel Franco-Müller, que presenta su visión de la obra en cuadros. Así, además de asistir a una función de teatro, el público se encuentra con una exposición de artes plásticas: un acierto que amplifica la experiencia.
Que terrible no poderles contar el final, porque tiene una magia única. Solo les diré que luego de ustedes verla me comenten qué les pareció ese desenlace inesperado. Bajo Terapia no es solo entretenimiento, es un espejo incómodo que, con humor y talento, nos recuerda que detrás de cada pareja siempre hay sobres aún por abrir.
La obra sigue en cartelera este fin de semana y el próximo en Bellas Artes de Santurce, sala de teatro René Marqués, viernes y sábado a las 8:30 p.m. y domingo a las 5:00 p.m. Luego se presentará en el Teatro Yagüez de Mayagüez los días 4 y 5 de octubre. Boletos disponibles en Ticketera, Ticket Center y la boletería de Bellas Artes.
