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Rías Baixas redescubre sus tintos, y Puerto Rico ya los tiene en mesa
SAN JUAN, Puerto Rico
La Denominación de Origen (DO) Rías Baixas es conocida internacionalmente por su vino blanco albariño, pero la región también produce tintos elaborados con variedades autóctonas gallegas que, en los últimos 20 años, han experimentado un renacer entre crítica y conocedores, y que ya han llegado a Puerto Rico.
Durante años, la producción de blanco fue incidental y predominaron los tintos, hasta el punto de que, cuando se creó la DO en 1988, había menos de 300 hectáreas dedicadas al albariño. La apuesta por esa variedad como motor de la industria a partir de la década de 1980 dejó en un segundo plano a los tintos, que ahora atraviesan un proceso de recuperación.
Los tintos de Rías Baixas se caracterizan por un menor contenido de alcohol, frescura derivada de la influencia del océano Atlántico y los suelos de granito, y una acidez equilibrada que los hace versátiles para acompañar distintos tipos de comida. Entre las variedades autorizadas por el reglamento de la denominación figuran sousón, brancellao, pedral, castañal, mencía, caíño tinto, espadeiro y loureiro tinto, muchas de ellas provenientes de cepas centenarias.
El primer tinto de la DO llegó a Puerto Rico en 2022, y desde entonces la oferta ha crecido hasta acercarse a la decena de referencias disponibles, entre vinos jóvenes y otros con contacto con madera. Su versatilidad gastronómica permite combinarlos con pescados grasos, carnes blancas y rojas, guisos, embutidos, pasta, comida asiática y platos tradicionales de la cocina española y puertorriqueña.
A nivel de producción, de nueve bodegas que comercializaban tintos de Rías Baixas en 2015, la cifra aumentó a 61 bodegas en 2025, con una producción de casi 216,000 botellas, un 8% más que el año anterior. En conjunto, los blancos, tintos y espumosos de la DO representan el 21.05% del volumen de importaciones de vino español en Puerto Rico, lo que la posiciona como la denominación de origen vitivinícola española líder en el mercado local.

Entre las variedades tintas autorizadas destacan la sousón, la más cultivada, que produce vinos con cuerpo y notas de frutas rojas maduras; la mencía, una de las más apreciadas en España, con notas vibrantes de frutos rojos y negros; y el caíño tinto, que aporta intensidad de color y estructura. También figuran el brancellao, el pedral, el castañal —una variedad ancestral casi extinta y recuperada—, el espadeiro y el loureiro tinto.
En Puerto Rico, los tintos de Rías Baixas están disponibles a través de distribuidores como Ambrosia Fine Wines, con Atalier Caíño Tinto y Pedralonga DoUmia; Bodegas Compostela, con Attis Sousón y Forjas do Salnés Goliardo Caíño Tinto; Serrallés, con Abade de Couto El Rebelde; y próximamente, Aficionados Wine & Spirits y Mil Caminos Imports.
EN RESUMEN
🍷 Los tintos de Rías Baixas, elaborados con variedades autóctonas gallegas, viven un renacer en los últimos 20 años.
📈 De 9 bodegas productoras en 2015, la cifra subió a 61 en 2025, con casi 216,000 botellas elaboradas. El primer tinto de la DO llegó a Puerto Rico en 2022 y hoy suma cerca de diez referencias.
🥘 Su versatilidad gastronómica los hace compatibles con una amplia variedad de platos.
