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Es una historia sobre lo que pasa cuando alguien importante ya no está
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
La cuarta obra del True Colors Fest 2025 llegó a la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes con una propuesta que parece comedia, pero que en realidad toca temas muy serios y humanos. De todos… menos de Agu, escrita por Rafael Pagán y dirigida por Kiara Santana, se desarrolla en una librería que también es hogar, refugio y lugar de conflicto emocional. Es una de las obras más sinceras y necesarias del festival.
La historia gira en torno a Agu, un joven con diversidad funcional, lector apasionado, fan de Don Quijote y abiertamente gay. Agu —interpretado de forma muy humana por Gabriel McRoberts— no aparece en escena desde el principio. Su misteriosa ausencia deja un vacío en sus amigos y compañeros, quienes deben enfrentar no solo la desaparición, sino también sus propios sentimientos, prejuicios y errores. McRoberts logra un personaje lleno de verdad, sin exageraciones ni caricaturas.
Axel Serrant, como Fher, es el más divertido del grupo, pero también uno de los más frágiles. Carlos Ferrer, como Jerry Méndez, es más serio, y eso hace que sus momentos de emoción se sientan más fuertes. Marcos Carlos Cintrón interpreta a Jean Paul, mezclando lo exagerado con lo sentimental. Carlos Vega, como B.J., es el único heterosexual del grupo, un personaje más maduro, nostálgico y sorprendente. Ámbar Bonilla brilla como Joa, una mujer intensa que puede pasar de hacer reír a provocar lágrimas con solo una mirada. Cada función cuenta con un actor sorpresa. En la noche de estreno fue Raymond Gerena, quien trajo mucha fuerza a la obra.
Aunque parece una comedia sencilla, la obra plantea preguntas importantes: ¿quién cuida a quién en una comunidad que ya está marginada? ¿Dónde quedan las personas con discapacidad dentro de la comunidad LGBTTQ+? ¿Y qué pasa cuando dejamos de ver a alguien solo porque siempre ha estado ahí?
La escenografía de Margarita Sánchez usa colores vivos, formas llamativas y muebles móviles que crean un ambiente íntimo y alegre a la vez. Los estantes de libros representan las muchas identidades y emociones de los personajes. La iluminación de Camila Pérez ayuda a movernos entre pasado y presente con sutileza. El vestuario de Adriana Isabel y el maquillaje de Hair Lab Studio logran definir bien a cada personaje sin exagerar. Destacan los cambios rápidos de Fher, muy bien hechos.
La dirección de Kiara Santana —quien también produce— logra algo difícil: mantener el interés en una historia donde el personaje principal no está presente. Santana deja que los silencios y gestos hablen por sí solos, creando una experiencia emotiva y auténtica.
El texto de Pagán se siente actual y real. Mezcla humor con momentos muy serios sin que se sienta forzado. Tiene un poco de todo: comedia queer, drama íntimo, y muchas referencias literarias y culturales, pero de manera que cualquiera puede entender y disfrutar.
El sonido, a cargo de Lizmarie Cirilo, y la regiduría de Francisco Rivera hacen que todo fluya bien. También hay que destacar el trabajo de utilería de Ubaldo Alexander y Jonathan Elí: hay muchos objetos en escena y todo se maneja con precisión. El resultado es una producción hecha con cuidado, profesionalismo y mucho corazón.
De todos… menos de Agu no es solo una obra sobre diversidad. Es una historia sobre lo que pasa cuando alguien importante ya no está… Sobre lo difícil que es pedir ayuda o decir “te necesito”. Y al salir del teatro, uno se queda pensando: ¿a quién he dejado de ver, aunque siempre estuvo ahí?
Funciones: viernes y sábado a las 8:30 p.m. y domingo a las 4:00 p.m. en la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes de Santurce. Compra tus boletos y descubre qué pasó con Agu… y quién será el actor sorpresa de tu función.
