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Su visión convirtió la empatía en becas, salud, comunidad y oportunidades
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Sirio A. Álvarez, Pride Society Magazine
El Dr. Miguel Vázquez Rivera habla con la serenidad de quien ha aprendido a convertir cada herida en propósito. Psicólogo clínico, educador y fundador de True Self Foundation, es un hombre que ha hecho de su historia una herramienta de cambio. Su voz combina la ternura del recuerdo con la firmeza de quien ha tenido que construir los espacios donde antes no lo dejaban entrar. En su oficina, luminosa y llena de libros, se respira lo mismo que transmite su discurso: verdad, trabajo y comunidad.
Antes de iniciar la entrevista, hizo una aclaración casi con una sonrisa: no le gusta que lo llamen ‘activista’.
“Prefiero que me vean como un doctor que ayuda, como alguien de contacto, no como activista”, comentó. Es un matiz que refleja su estilo: más que etiqueta, busca que el enfoque esté en la ayuda concreta, no en el título.
Entrando en calor y confianza, nos explicó: “Yo soy un hombre gay puertorriqueño que estudió psicología y se disfruta su trabajo”, cpmenta con una sonrisa que anticipa honestidad. Habla de su padre médico, de su madre administradora y del largo camino que lo llevó desde un colegio de varones, “en donde se aplaudía lo ultra masculino”, hasta la psicología afirmativa, en la que la diversidad se celebra como principio. El trayecto no fue lineal. Boston lo recibió con frío y con racismo; la Universidad de Puerto Rico le devolvió el sentido. “Una de las primeras experiencias de discriminación más grandes que tuve fue por ser latino. No se me notaba… hasta que abría la boca”, recuerda, entre resignación y humor. Ahí cambió de biología a psicología y encontró la ruta que hoy define su vida.
Su salida del clóset, a los diecinueve años, fue tan real como las que no salen en los manuales. Una carta de amor cayó de un libro y su madre la leyó. “Me robó el tiro”, confiesa entre risas. “Yo ya me estaba preparando, incluso había buscado casas en donde quedarme si me botaban.”
Aquella noche lloraron y hablaron hasta el amanecer. Luego vino el silencio del padre, los seis meses de tensión, y su forma de resistir: llevar a su novio todos los días a casa, a plena luz, hasta que el amor dejó de ser un secreto. “Yo quería que vieran que mi vida no iba a cambiar. Que iba a seguir siendo el mismo.” Hoy, sus padres marchan con él en el orgullo y lo acompañan en cada evento de la fundación. “Me demostraron que su amor sí era incondicional”, dice con un brillo en los ojos que no necesita subrayado.




Su paso por la psicología no fue solo académico. Una mala experiencia con un terapeuta que intentó “probar” si él era gay le marcó el rumbo. “Ese psicólogo me trató fatal. Me pedía que le demostrara que era gay. Eso no existe, eso no es ética. Las personas no tienen que probarle nada a nadie.” Aquello, que pudo ser una herida, se transformó en motor.
En 2013 abrió una oficina enfocada en la comunidad LGBT+, formó profesionales, diseñó una certificación en diversidad y levantó un modelo de atención mediante el que nadie tiene que justificar quién es. “La psicología debe dar el ejemplo. Es una de las profesiones que más debería celebrar la diversidad”, repite con convicción.
De esa misma necesidad de transformar indignación en acción nació True Self Foundation. Junto a la licenciada Omaira Toledo, logró formalizar la primera fundación LGBT+ de Puerto Rico que ofrece fondos y servicios de movilidad social. “Yo llevaba tiempo diciendo que hacía falta una fundación LGBT+. En Puerto Rico no existía nada que acompañara a la gente a través de su vida”, recuerda sobre aquella conversación fundacional que comenzó, como tantas cosas buenas, con un almuerzo y una copa de vino.
Lo que empezó con cambios de nombre gratuitos y becas para cirugías de afirmación de género creció hasta convertirse en una red que toca vidas desde múltiples frentes. “Nuestro trabajo es enderezar la carretera y dar el vehículo para transitarla”, explica con claridad quirúrgica.


La fundación opera sobre cinco pilares: salud, educación, trabajo, recuperación ante desastres e investigación. En salud, ofrece becas para afirmación de género y proyectos de sanación comunitaria; en educación, becas académicas y un campamento de empoderamiento para jóvenes; en trabajo, fondos semilla y futuras certificaciones para empresas inclusivas; en recuperación, ayuda directa en emergencias; y en investigación, alianzas con la Escuela de Medicina San Juan Bautista y el Centro de Periodismo Investigativo para producir datos y reportajes sobre las realidades de la comunidad. “Sin datos no hay política pública, y sin comunidad no hay futuro”, resume.
Pero True Self también celebra. El OUT 5K se ha convertido en una fiesta de visibilidad: de 400 corredores en su primera edición, hoy convoca a miles en el Distrito T-Mobile entre música, drags, DJ y orgullo colectivo. “Queremos que la gente vea que somos parte del país, que existimos, que también corremos, reímos y celebramos”, dice con entusiasmo. Y recientemente, el Prom LGBT+, celebrado bajo el tema “Opulence: Queer Constellations”, volvió a reunir a cientos de personas en una noche que mezcló elegancia, identidad y alegría. Conocido ya como el “Met Gala boricua”, el evento demostró que la creatividad, la solidaridad y el sentido de pertenencia pueden convivir en un mismo salón, en el que cada atuendo era una declaración y cada donación, un acto de amor. “Ninguna lucha de derechos humanos se ha ganado sin los aliados, y este evento lo prueba”, afirma.
Antes de despedirse, el Dr. Vázquez Rivera, “Guelo” para quienes le aman, ofrece un mensaje que condensa su espíritu: “Estos tiempos son difíciles, pero no estamos soles. Cada generación de nuestra comunidad ha sabido levantarse. Lo que necesitamos es volver a conectarnos, escucharnos y crear juntos.” Esa frase resume todo su trabajo.
Del consultorio a la comunidad, Miguel Vázquez Rivera ha levantado un camino en el que la psicología deja de ser terapia individual para convertirse en acto colectivo. True Self Foundation no solo repara heridas: construye futuro, con la certeza de que la afirmación, cuando se hace con amor y acción, es también una forma de resistencia.
True Self Foundation es un barco que va por buen camino, y el Dr. Vázquez Rivera va al timón.
