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Félix Chevremont forma parte de “Vestido de Mujer”, una comedia que explora la identidad, los prejuicios y el poder transformador del arte
SAN JUAN, Puerto Rico
Por Julio V. Núñez, Pride Society Magazine
Después de décadas construyendo una de las trayectorias más reconocidas del transformismo puertorriqueño, Félix Chevremont vuelve a las tablas con un desafío distinto. No se trata de imitar a una diva ni de recrear a una de las grandes figuras femeninas que han marcado su carrera. Esta vez interpreta a Tracy, una veterana drag queen que se convierte en mentora de un hombre heterosexual obligado por las circunstancias a subir a un escenario vestido de mujer.
El personaje forma parte de Vestido de Mujer, producción que llegará del 16 al 19 de julio a la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré como parte del True Colors Fest 2026. La obra sigue la historia de Casey, un imitador de Elvis Presley cuya carrera atraviesa dificultades económicas hasta que termina involucrado en un espectáculo drag que cambiará su vida.
“Es bien diferente a Félix”, explicó Chevremont durante una entrevista con Pride Society Magazine. “Yo nunca había transformado a un heterosexual, ni psicológicamente ni físicamente, en una mujer. Ese ha sido el reto más grande del personaje”, apuntó.
Para el artista, la historia trasciende la comedia y aborda temas profundamente humanos relacionados con la supervivencia, la identidad y los prejuicios. “Es una persona que tiene que enfrentarse a todos esos prejuicios que existen sobre vestirse de mujer. Pero la necesidad lo obliga a descubrir cosas que ya tenía dentro. Porque quien hace arte, hace arte como quiera”, reflexionó.
Aunque Chevremont ha desarrollado una extensa carrera sobre los escenarios, reconoce que el proceso teatral exige una disciplina distinta a la que acostumbra en sus espectáculos. “Al principio da un poco de temor, porque aquí no hay imitaciones de artistas puertorriqueñas ni nada de lo que yo hago habitualmente. Es un personaje completamente distinto. Pero ha sido emocionante, divertido y muy retante”, afirmó.
El veterano transformista también destacó el apoyo recibido por parte del elenco y la producción, encabezada por el director José Manuel Díaz-Soto. Explicó que hay actores con mucha experiencia que lo han ayudado muchísimo durante todo el proceso. “Eso hace que uno se sienta cómodo y que el trabajo fluya”, señaló.

Una realidad que también ocurre fuera del escenario
Más allá de la ficción, Chevremont reconoce que uno de los temas centrales de la obra conecta con una realidad que viven muchos artistas transformistas al avanzar en edad. Según explicó, la competencia creciente y los cambios en la industria del entretenimiento han transformado significativamente el panorama para quienes llevan décadas dedicados al arte del transformismo.
“No es que te echen a un lado por viejo. Es que los presupuestos cambian. Antes los dueños de los negocios se preocupaban más por la calidad del espectáculo. Ahora muchas veces pueden contratar a varias personas jóvenes por el mismo dinero que pagarían a un artista con trayectoria”, comentó. Aun así, considera que la experiencia sigue teniendo un valor especial, particularmente en espacios teatrales en donde el público busca algo más que acrobacias o espectáculos visuales.
“Las nuevas generaciones hacen cosas impresionantes, pero el teatro permite contar historias. Ahí todavía hay espacio para artistas que tienen una trayectoria y una experiencia que compartir”, sostuvo.
Un sueño pendiente
A pesar de los años de carrera, Chevremont asegura que todavía mantiene proyectos por realizar. Entre ellos figura una producción de gran formato que reúna a las artistas que ha interpretado a lo largo de su trayectoria, acompañadas por música en vivo y una narrativa que conecte sus historias con el público. “Me gustaría hacer una gran noche de gala con orquesta en vivo, contando las historias de estas artistas mientras aparecen en escena. Es uno de esos sueños que todavía tengo pendiente”, confesó.
Mientras ese proyecto toma forma, el artista concentra su atención en Vestido de Mujer, una producción que promete risas, emociones y reflexiones sobre la autenticidad. “Es una obra bien graciosa, pero también tiene mucho corazón. La gente se va a divertir muchísimo”, aseguró.
🌈 Entre tacones y prejuicios
Vestido de Mujer forma parte de la programación del True Colors Fest 2026 y explora cómo el arte puede convertirse en una herramienta de transformación personal. La producción reúne a Luis Obed Velázquez, Wanda Sais, Linnette Torres, Jorge Armando Rivera y Félix Chevremont bajo la dirección de José Manuel Díaz-Soto. Las funciones serán del 16 al 19 de julio en la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré.
