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Su defensa del matrimonio igualitario, los derechos trans y la atención al VIH/SIDA marcó un antes y un después en la política estadounidense
WASHINGTON DC
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La líder demócrata Nancy Pelosi anunció que se retirará en enero de 2027, tras 38 años como representante del distrito que abarca la ciudad de San Francisco. Desde su llegada al Congreso en 1987, Pelosi se ha destacado como una de las voces más firmes en la defensa de los derechos LGBTQ+, enfrentando el estigma del VIH/SIDA, marchando por la igualdad y respaldando el matrimonio entre personas del mismo sexo mucho antes de que la mayoría de su partido lo hiciera.
En tiempos recientes, cuando algunos sectores demócratas han mostrado titubeos en torno a los derechos trans, Pelosi ha mantenido una postura inquebrantable, oponiéndose a las políticas anti-LGBTQ+ y defendiendo el acceso a la atención médica afirmativa de género.
De congresista a defensora pionera (1987 – 2002)
Pelosi fue elegida al Congreso el 2 de junio de 1987, derrotando al activista gay Harry Britt en la primaria especial. Apenas una semana después, en su primer discurso ante la Cámara, mencionó la crisis del SIDA y se comprometió a trabajar por quienes vivían con la enfermedad. Ese mismo año ayudó a gestionar los permisos para exhibir el histórico AIDS Memorial Quilt en el National Mall de Washington D.C., y cosió su propio panel en memoria de Susan Piracci Roggio, quien murió de SIDA a los 30 años.
En 1989, copatrocinó la legislación que creó el programa HOPWA (Housing Opportunities for Persons with AIDS), que desde entonces ha brindado asistencia de vivienda a miles de personas con VIH/SIDA de bajos recursos. Un año después, testificó junto a Elizabeth Taylor ante el Congreso para defender un aumento en los fondos de investigación y tratamiento del VIH.
Pelosi se opuso en 1993 a la ley que impuso una prohibición de viaje a personas con VIH y, aunque votó por el presupuesto militar de 1994 que incluyó la política de “Don’t Ask, Don’t Tell”, más tarde lideró los esfuerzos para su derogación. En 1996 votó en contra de la Defense of Marriage Act (DOMA), que definía el matrimonio solo entre un hombre y una mujer, y ese mismo año impulsó la designación del AIDS Memorial Grove de San Francisco como monumento nacional.
Liderazgo demócrata y nuevas batallas (2002 – 2007)
Ya como líder de la bancada demócrata, Pelosi jugó un papel clave en la aprobación del plan PEPFAR, que hasta hoy financia programas contra el VIH/SIDA en más de 50 países. También votó en contra de las enmiendas constitucionales que intentaban restringir el matrimonio a las parejas heterosexuales en 2004 y 2006.

Primera presidenta de la Cámara (2007 – 2011)
Durante su presidencia, Pelosi apoyó la Ley de No Discriminación Laboral (ENDA), aunque enfrentó críticas de grupos LGBTQ+ por excluir en esa versión inicial la identidad de género. En 2008 respaldó públicamente la decisión del Tribunal Supremo de California de legalizar el matrimonio igualitario y se opuso a la Proposición 8.
Un año después, celebró la promulgación de la Ley de Prevención de Crímenes de Odio Matthew Shepard y James Byrd Jr., y fue determinante en eliminar la prohibición de ingreso a Estados Unidos para personas con VIH. Bajo su liderazgo también se aprobó la Affordable Care Act (Obamacare), que amplió significativamente el acceso a la salud para la comunidad LGBTQ+. En 2010, Pelosi impulsó la derogación definitiva de “Don’t Ask, Don’t Tell”.
Constancia y resistencia (2011 – 2019)
Pelosi recibió en 2014 el Congressional Global Champion Award por su lucha contra el SIDA y ese mismo año se pronunció a favor del servicio militar de personas trans. Un año después celebró el fallo del Tribunal Supremo en el caso Obergefell v. Hodges, que legalizó el matrimonio igualitario en todo el país.
En 2017, Pelosi ayudó a derrotar un intento de prohibir la cobertura de tratamientos afirmativos de género para personal militar trans y condenó el veto de Donald Trump a las personas trans en las Fuerzas Armadas, calificándolo como “una decisión cruel y arbitraria diseñada para humillar a estadounidenses valientes que sirven a su país”.
Un legado de coherencia y valentía
A lo largo de casi cuatro décadas, Nancy Pelosi ha sido una aliada constante de la comunidad LGBTQ+, desde los años más oscuros de la crisis del SIDA hasta las luchas actuales por los derechos trans. Su trayectoria legislativa y su activismo público dejan una huella profunda en la historia política de Estados Unidos y en la defensa de la igualdad y la dignidad humana.
