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El barco fletado por Atlantis Events perdió sus escalas en Estambul, Kuşadası y Alejandría; hoy navega hacia Croacia en la recta final de un viaje marcado por el rechazo
NUEVA YORK, NY
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El crucero Scarlet Lady, fletado por la compañía Atlantis Events para un viaje exclusivamente dirigido a la comunidad LGBTQ+, navega hoy hacia el puerto croata de Zadar tras haber sido rechazado por dos países en una misma semana: Turquía y Egipto. La embarcación, propiedad de Virgin Voyages, tiene previsto llegar mañana, 15 de julio, a Trieste, Italia, cerrando así un viaje de diez noches marcado por el señalamiento oficial hacia sus pasajeros.
El barco zarpó de Atenas el 5 de julio con cerca de 2,000 personas a bordo —la mayoría estadounidenses, junto con pasajeros del Reino Unido, Canadá y Australia— rumbo a lo que Atlantis anunciaba como una «aventura épica» por el Mediterráneo. El itinerario original contemplaba escalas en Kuşadası y Estambul, Turquía, antes de continuar hacia Croacia e Italia.
Esas escalas nunca ocurrieron. El 7 de julio, autoridades de la provincia turca de Aydín informaron que cancelaban el desembarco porque el grupo había sido fletado por personas «conocidas por comportamientos que no se ajustan a la estructura de nuestra sociedad y nuestros valores morales.» La decisión se extendió a Estambul, donde además se ordenó el cierre del Club TekYön, el bar gay más antiguo de la ciudad, luego de que medios oficialistas lo vincularan —sin confirmación de sus propietarios— a una fiesta programada para los pasajeros del crucero.
Rich Campbell, presidente y director ejecutivo de Atlantis Events, dijo a CNN que era la primera vez en 36 años de historia de la empresa que se le negaba el atraque explícitamente por la identidad de sus pasajeros. La compañía había operado 13 cruceros a puertos turcos desde el año 2000, con unos 25,000 huéspedes en total, sin incidentes previos.
Como respuesta inmediata, Atlantis sustituyó las escalas turcas por Alejandría, Egipto, y la isla griega de Creta. Pero la solución duró poco: la madrugada del 9 de julio, los pasajeros encontraron un aviso bajo la puerta de sus camarotes informando que Egipto tampoco permitiría la entrada del barco a sus aguas territoriales. Ni el gobierno egipcio ni Virgin Voyages han ofrecido una explicación pública sobre esa decisión.
El itinerario se reescribió por segunda vez en menos de una semana. El barco visitó Chania, en Creta, y Kotor, Montenegro, antes de continuar hacia Dubrovnik y Zadar, sus últimas paradas antes de arribar a Trieste este miércoles.
Las reacciones a bordo
La actriz y cantante Patti LuPone, ganadora de un Tony y contratada como artista principal del crucero, fue de las primeras voces en denunciar la situación. En Instagram escribió que un barco lleno de hombres gais —y ella— había sido rechazado en Turquía únicamente por quiénes iban a bordo, y aseguró que continuaría el viaje «furiosa» pero dispuesta a seguir actuando para los pasajeros.
Otros viajeros describieron una mezcla de indignación y resiliencia. El comediante Zach Noe Towers, también a bordo, cuestionó públicamente si su grupo era «demasiado gay» para que los países visitados quisieran su dinero. Joshua New, pasajero del sur de Florida, dijo que el ambiente se mantiene positivo pese a la doble cancelación, aunque reconoció que el rechazo repetido resulta emocionalmente pesado.

El contexto que lo explica
La decisión turca no ocurre en el vacío. Desde 2015, las autoridades prohíben las marchas del Orgullo en Estambul, y en la última semana previa a la cancelación del crucero, Turquía detuvo a 50 personas por participar o planear participar en actividades de Pride. Kaos GL, la organización LGBTI+ más antigua del país, calificó lo ocurrido con el Scarlet Lady y el cierre del bar TekYön como parte de una política estatal coordinada para eliminar espacios de visibilidad para la comunidad.
En Egipto, donde la homosexualidad tampoco está explícitamente penalizada por ley, organizaciones como Human Dignity Trust documentan el uso frecuente de leyes de moralidad pública para procesar a personas LGBTQ+.
Kyle Olsen, propietario de la agencia de viajes LGBTQ+ Hermes Holidays, advirtió que las decisiones de ambos países «no existen de forma aislada» y responden a una tendencia global más amplia de gobiernos conservadores endureciendo su postura hacia la comunidad. Meg Ten Eyck, presidenta de la Asociación Internacional de Viajes LGBTQ+, señaló que la negativa a recibir el crucero en dos puertos en una sola semana es una de las expresiones más visibles de la discriminación que enfrentan a diario los viajeros de la comunidad.
Atlantis Events afirmó que espera retomar las escalas en Turquía en el futuro si las circunstancias lo permiten. Por ahora, el Scarlet Lady completa su recorrido por el Adriático rumbo a Trieste, donde este viaje —convertido en símbolo de un retroceso más amplio para los derechos LGBTQ+ en la región— llegará a su fin mañana.
En resumen
🚢 El Scarlet Lady, de Virgin Voyages, fue fletado por Atlantis Events para un crucero exclusivamente LGBTQ+ de Atenas a Venecia con cerca de 2,000 pasajeros
🫵🏼 Turquía canceló las escalas en Kuşadası e Estambul el 7 de julio, citando «normas morales» y «valores familiares». Egipto negó también el atraque en Alejandría, el sustituto original, sin dar explicación pública
🎭 La actriz de Broadway Patti LuPone, que actúa a bordo, calificó el rechazo de «escandaloso» en redes sociales
⛵ Hoy el barco navega hacia Zadar, Croacia, con llegada final prevista en Trieste, Italia, mañana 15 de julio
📢 Organizaciones como Kaos GL denuncian una política sistemática contra la visibilidad LGBTI+ en la región
